martes, 7 de junio de 2011

El Manifiesto Natural de Sol

Puerta del Sol
"Los peces también sienten"
(Pero no se acuerdan)


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La Revolución de la Puerta del Sol ha dado a la imprenta un manifiesto natural (supongo que se le puede llamar así) que por su sencillez parece redactado por la autora de «Manolito Gafotas», quien, después de todo, no ha ocultado su solidaridad con el pensamiento campamental de los revolucionarios de Sol, llamados «perros flautas», y a mucha honra. Quejábase el gran Cocteau del público francés porque es, decía, casi insoportable: porque ante un cuadro se cree que entiende más que el pintor; ante un poeta, que sabe más que él de poesía; ante un actor, que conoce mejor el teatro. «¿Sabe usted -dice Cocteau a Ruano- lo único que el público francés respeta? Al que toca la flauta, por ejemplo, porque él no sabe tocar la flauta». Desde julio de 1789, todos los meses de julio los franceses hacían una Revolución para volver al Antiguo Régimen, pero un día les pusieron el «Tour» para que mataran el mes de julio, y la verdad es que no han vuelto a dar la lata. Se sientan en el televisor y ven pedalear a Contador o ven tocar la flauta a los desheredados de Sol patrocinados por Rubalcaba, el Fouché comprado en los chinos. Me gusta el manifiesto natural de Sol porque es natural como el agua que llega corriendo alegre desde el manantial, que decía Emilio José. «Vivimos porque somos seres vivos», arranca el documento solariego, que abreva en la filosofía natural de la imponente Bibiana Aído, que un día dijo: «El feto es un ser vivo, pero no es un ser humano». ¿Y dicen que Barreda tritura documentos?

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