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lunes, 27 de junio de 2011

El bonopienso de Esperanza Aguirre


José Ramón Márquez

En México obligan a cerrar, de puro éxito, a El Borrego Viudo por los atascos que se formaban a su puerta, y en Madrid, doña Espe pone a dieta a sus Consejeros obligándoles a no acudir a los exclusivos restaurantes que a ellos les gustan, como signo de ahorro y de buena práctica.

En la agresión contra la popular taquería de la colonia Tacubaya no es dificil vislumbrar la mano de algún competidor, envidioso de la popularidad del pobre Borrego; algún competidor a quien le place más la visión del pobre andosco en la plena soledad de su estado de viudedad y huérfano de sus clientes. En la decisión de doña Espe se ve, por el contrario, la mano de una madre que se cuida de sus polluelos. Acaso por que no le pase a ninguno de los suyos lo que le ocurrió a la simpática Leyre Pajín (sic) en Horcher, o para evitar que sean objeto de las crueles burlas de unos descerebrados, como le pasó a Elena Palpatine Espinosa en el Tse-Yang, o acaso porque se ha dado cuenta, mujer al fin, de lo fondona que se estaba poniendo Lucía Figar en la anterior legislatura, la Presidenta ha decidido poner coto al asunto y hacer que sus consejeros se guíen por el ascetismo y la frugalidad, tal y como señala la regla de San Benito. Ahora que medio Madrid se dedica con ahínco a seguir las enseñanzas nutricionales del Doctor Pierre Dukan, Esperanza pone a dieta a sus colaboradores para hacerles huir de la gordura y para dar ejemplo al pueblo de lo que hay que hacer en tiempos de crisis: no ir a los restaurantes de cinco tenedores.

Sentirá esta medida en sus carnes Luis Eduardo Cortés, que ahora que parece que ha conseguido reflotar Jockey, pierde como clientes a algunos correligionarios por orden de la superioridad, aunque siempre le queda el consuelo de hacer como Arturo, montarse una empresa de catering y servir los alimentos en la intimidad de los hogares, sin miradas indiscretas. Algo habrá que hacer, porque no me imagino a los del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid con el talonario del Tiquet Restaurant, el popular bonopienso.