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domingo, 24 de octubre de 2010

El fariseo y el publicano

DOMINGO, 24 DE OCTUBRE

30º del tiempo ordinario
2ª semana del Salterio

Dijo Jesús esta parábola a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos, y despreciaban a los demás:

-Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era un fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: "¡Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo." El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh, Dios, ten compasión de este pecador." Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido."

Lucas 18, 9-14