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sábado, 19 de diciembre de 2009

QUE LOS TOROS NO SE ACABAN, JOÉ

Manilla es autor de las mejores radiografías taurinas



A L., que resulta que tenía razón


José Ramón Márquez

Pedro José, tío, que eres un lince. No hay más que abrir hoy el periódico para darse cuenta de que a ti no te la mete nadie. Que he visto eso de Gimferrer que has puesto hoy en el periódico de prohibir los toros y prohibir a Picasso y luego he visto rápido que eso tenía que ver también con el fichaje estrella, que eres un headhunter y te has traído al Mundo la firma de Zabala, así, en plan de crítico joven, y que el tío, con la frescura de la juventud y la ilusión de sus 39 abriles, que en Abril serán 40, se va a tu periódico tan contento, que tú mismo estabas también cuando eras joven en el ABC, y fíjate ahora. Pues uno ve estas cosas y las relaciona y dice: ¡Este tío es un lince! Y ahora a respirar tranquilos, que con Pedro, y con la ayuda de Zabala, los toros no se acaban.
Y seguro que, además, a Zabala te lo has llevado de balde, que ya ajustaremos cuentas por Abril, y luego, además, le saldrá gratis la blackberry o el iphone, para que te vaya mandando las crónicas, las de La Magdalena –un poco sí que es para llorar como una Magdalena- , luego las de Fallas -que algunos fallan más que una escopeta de feria-, y así hasta Octubre en Zaragoza, la ciudad de Palafox -que lo mismo podía ser Palafox que Paradox, el de las mixtificaciones-, y él venga a darle a las teclas y a la cobertura y la red que va y viene, que sale un dibujito arriba a la derecha que la indica. Y con esos medios, pues lo bordamos: ya tenemos otra nueva página del Cossío. Y luego, si va Tomás a torear a Villamembrillo del Duque, que allí aún no le han visto la cara de pena que pone cuando mata a esas mascotas que torea, pues cogemos la portabilidad ésa y allí estamos, con la hemeroteca del ABC en google por si hay una idea que se le pasase de poner a Corrochano, o con el Diccionario Soez, que lo prologaba Ansón (con acento), por si le falta un taco para poner, que eso a la juventud la encanta y a él se le da de perlas, que fíjate lo que cambia y lo que mejora si pones ’Embajadores, 9. Hay ascensor, joder’.
Y entretanto, a reliar. Lo primero, a ver si hacemos mano a mano (¿no será mejor ‘mano sobre mano?) entre Ponce y Tomás en Barcelona... Jopé, Pedro J... has fichado a Pulitzer. Te oí hace poco en el Palacio de los Deportes, cómo se te quebraba la voz en el emocionado recuerdo de Julio Anguita. Se notaba en tus palabras, en tus gestos, la rabia contenida por no haber llegado a tiempo para haberle hecho al finado periodista un contrato decente. Eso ahora no pasará. Seguro que por Abril, cuando se quite la cera de las calles de Sevilla, tendremos a éste, que ya ha pasado de contrato a tarjeta y a contrato con el roaming y con la portabilidad, y cuando el año próximo le den el premio Paquiro a José Tomás por tercera vez y le encarguen la laudatio del maestro comenzará diciendo: ¡Pero si ya dice mi mujer que yo soy una laudatio permanente de Tomás! Y entonces, desde el cielo de los conductores de los toreros, el abuelo Celestino sonreirá al ver a La Serna postrarse ante el maligno como si fuese el dios verdadero. Vale.