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martes, 15 de octubre de 2019

"Punk"

 Johnny Rotten


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El español supo de su Constitución por una primicia de la revista “Cuadernos para el diálogo”. Uno no alcanzaba los 21 años requeridos para votarla, pero leía todo lo que hablara de ella. Un viejo escualo del periodismo escribió que la Constitución era como un artículo de Carrillo en “Mundo Obrero”, una conferencia de González en el “Club Siglo XXI”, un mitin de Fraga en Lugo y una intervención de Suárez en Televisión Española:
    
Todo esto batido es como “la Constitución punk”.
    
¿Punk? Aquellos, precisamente, eran los días de gloria de los Pistols. ¿Qué tenía que ver la movida de Sid Vicious con el consenso de Suárez, González, Fraga y Carrillo?

    La del 78, en efecto, no es una Constitución política (reglas del juego del poder político a secas, como la americana), sino ideológica (como la de la Segunda República, reglas de juego y jugadas revueltas), y su sentido de lo “punk” se pone de manifiesto en la sentencia del Supremo según la cual la proclamación de una República por un Parlamento dentro de una Monarquía es un acto contra el Orden Público (un invento sociológico de Napoleón, por cierto), mas no contra el Orden Constitucional, el del Consenso del Restaurante (el “esto te lo pongo yo” y “tú puedes poner eso otro” de Guerra y Abril en Casa Manolo), plasmado en una Constitución que, como supo ver el viejo escualo, puede ser interpretada “por cristianos, herejes, mormones, mamelucos, maurrasianos, marxistas, marcusianos y fascistas y cada uno de ellos podrá gobernar ‘constitucionalmente’”.
    
Triunfa, pues, la doctrina de la accidentalidad de las formas de gobierno: para el buen marxista, todos los regímenes burgueses son iguales, sean monárquicos o republicanos. Y para el buen centrista, gato blanco o gato negro no importa; lo importante es que cace ratones.

    –Ever get the feeling you’ve been cheated?–fueron las últimas palabras con los Pistols de Johnny Rotten, antes de ponerse la camiseta de “Yo sobreviví al tour de los Sex Pistols”.

    Pero la banda, no.