MUNDO AL REVÉS
Al redondo invertido los revistosos del puchero llaman ahora toreo profundo. ¿Por lo redondo o por lo invertido? Es lo que César Jiménez hubiera querido hacerle la otra tarde al último victorino. Pero no se dejaba. Las bromas, sólo con las cabras. Y las Puertas del Príncipe, claro.
Ignacio Ruiz Quintano
Al redondo invertido los revistosos del puchero llaman ahora toreo profundo. ¿Por lo redondo o por lo invertido? Es lo que César Jiménez hubiera querido hacerle la otra tarde al último victorino. Pero no se dejaba. Las bromas, sólo con las cabras. Y las Puertas del Príncipe, claro.
Ignacio Ruiz Quintano