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sábado, 24 de noviembre de 2012

El caminar de un camarero


"Un buen camarero no camina, se desliza"

Me refiero a un camarero que se teletransporta por el salón. Sus movimientos son suaves, correctos, elegantes, extraterrestres; demostrando seguridad y fluidez en el andar. No existe dar vueltas en un mismo lugar como un perro que intenta morderse la cola. Evite esas frenadas bruscas en el medio del salón. No corra. Dignidad. Tómese unos segundos para pensar su situación. Se va de un punto a otro sin vacilaciones; cuerpo erguido y la mirada abarcando todas las mesas, las suyas y las de sus compañeros. Logre que estos le digan: pero... ¿en qué momento has atendido todas esas mesas? Y siempre, siempre, sus movimientos deben estar acompañados por una sonrisa infinita que anticipa al pasar un están en el lugar indicado para pasar un gran momento. Y lo más difícil: cumplir con la promesa de un excelente servicio indicada por sus movimientos y su equilibrada sonrisa, por supuesto.