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viernes, 17 de noviembre de 2017

Bélgica y sus cárceles

 Delito: bajo rendimiento en la recogida del caucho
Justicia belga

Francisco Javier Gómez Izquierdo
    
      A veces  llegan noticias que no se sabe cómo tomarlas. Si por tramposas, por falsas, por enredadoras ó ¡válgame Dios!, por ciertas. De camino esta mañana a la mina, la radio del coche decía que la Fiscalía belga pregunta a España ¿? si el fugitivo Puigdemont tendrá celda amplia y comida suficiente en caso de ser encarcelado por sus delitos. Entiende la justicia belga que las provincias del país -flamenco, valón o bruselense- han de considerarse como lugares sagrados en los que tienen acogimiento  delincuentes del mundo en general y de Europa en particular. Templos de la escrupulosidad legal de los que sus jueces excluyen a los delincuentes autóctonos, campeones europeos en pagar prisión preventiva en promiscuo almacenamiento.

      Los fiscales belgas, para no llamarse a engaño, no tienen más que preguntar, un poner, a sus ciudadanos Dries L.Vincent V. recién salidos de cárcel española, dónde prefieren cumplir condena, si en Estremera o Ittre, si en el Puerto o en Hasselt. ¡Increíble la falta de respeto de personas que en teoría tendrían que dar ejemplo de mesura!

      ¡¡Bélgica!! ¿No fue el sistema penitenciario de Bélgica el que tuvo que solicitar hace muy pocos años a la vecina Holanda una cárcel vacía para llenarla de presos belgas? ¿No sigue vigente el acuerdo en este 17 a raíz de 60.000 euros por preso al año a pagar a las autoridades holandesas? Me consta que la prisión está ubicada al sur de Holanda, y aunque no puedo precisar si está administrada por personal holandés o belga; sí que tengo la certeza de que la medida se adoptó ante la superpoblación penitenciaria del país de acogida del golpista Puigdemont. Creo que a día de hoy anda en casi un 120% de ocupación reclusa.

      Curioso el miramiento que se tiene con los enemigos de España en un país en el que creíamos habían cicatrizado las heridas de otros siglos. Un país en el que hasta antier crecieron esbirros que amputaban manos de niños africanos por diversión, un país que presumía de tener zoos de negros, un país que ha dado uno de los mayores genocidas que en el mundo han sido, un país que disimula ancestrales perversidades cultivando como ningún otro lo políticamente correcto.
    Yo creo, como sus presos, que todo es de boquilla y más que nada por aparentar.