domingo, 22 de marzo de 2026

Centrojás Atienza y el fútbol espectáculo


Después, los que no han jugado calientan a las cuatro



Expectación




Francisco Javier Gómez Izquierdo


  Hará unos 25 años los compañeros del módulo 12 me propusieron a un tunante argentino para llevar un punto de venta del economato. Parlero, presumido, canoso, peronista de apellido italiano, se coscó rápido de mis devociones futboleras y un buen día me regaló Las memorias del Míster Peregrino Fernández, de Osvaldo Soriano.


   En los últimos partidos del Córdoba de Iván Ania e incluso en los de los tiempos de bonanza, me han venido a la magín las andanzas de aquel míster que estaba convencido de haber inventado el fútbol espectáculo. El tal Peregrino sustituyó a un Orlando el Sucio que colocaba a sus jugadores para aguantar el 0-0. Recuerdo la frase del narrador: "Terminamos siete partidos a cero". Semejante carencia era un insulto para la esplendidez argentina.


  Con la llegada de Peregrino Fernández los defensas se fueron al paro y vuelvo a recordar (lo he leído varias veces): "...ponía siete delanteros y conseguía partidos 6 a 5, 4 a 7 y llegó a perder 12 a 8 en una final cuando entrenaba en Australia".


  Del por qué relaciono al Peregrino Fernández de Osvaldo Soriano con Iván Ania tiene fácil explicación tras las últimas goleadas que convierten en espectaculares a los otros. 19 goles en contra tras el 4-0 de esta tarde en El Plantío en seis encuentros seguidos parece exceso sacado del libro en cuestión.


   Ramis no es ningún Orlando el Sucio. Defiende con presión trabajada, asfixiante... Agobia, no te deja... pero para hacer eso se precisa buen físico y el equipo lo tiene; solidaridad de los once, y la hay; conceptos claros sobre la importancia de no encajar y la plantilla los tiene aprendidos.


   Los entrenadores amarrateguis agradecen infinito a tipos como Atienza, un 5 a la argentina, un centrojás (centro half) obsoleto para Peregrino Fernández, que si Iván Ania tiene a bien escuchar el parecer de este humilde aficionado que acaba de sentarse en Gamonal a escribir soliviantado estas letras, es oportuno que mire cómo se mueve, cómo vigila el juego, cómo se coloca, con qué facilidad roba... y lo importante que resulta en Segunda ser práctico. Atienza parece desgarbado, pataleto, agónico cuando se remanga los calzones pero... ¡¡qué jugador!! Todo un centrojás de ésos que disgustan a los modernos Peregrinos.

 

  ¿Y eso de poner a calentar a los que no han jugado al final? ¿Ha visto sus caretos? ¿Por qué manda esas cosas? No venga con explicaciones peregrinas... ¿Qué está pasando con el Córdoba?


  Deseaba el triunfo de mi Burgos por la dinámica, pero no esperaba esto de mi Córdoba.



Osvaldo Soriano