Francisco Javier Gómez Izquierdo
Más que alegría por el triunfo del Burgos en Zaragoza, reconozco que cada domingo, al ver los resultados del equipo aragonés me da cierta cosa comprobar cómo agrava su enfermedad sin que aparezca remedio. Un equipo como descolocado, inseguro, con un once extraño parido desde la desesperación, supongo, del tercer entrenador de la temporada, un Rubén Sellés al que se le pide la dimisión, se enfrentó al Burgos para volver a naufragar como cada jornada. Ganó mi Burgos en el Ibercaja Estadio, provisional escenario mientras se remodela La Romareda, con solvencia y tres goles, de los que sólo valió uno. Los otros dos, se los dan por buenos a otros equipos -al Rácing de Santander, sin ir más lejos, dos horas después en Castalia en un fuera de juego milimétrico ¡¡¡posicional!!-.
Llevo en mi coche un disco de Joaquín Carbonell que a mí me entretiene pero que sólo lo puedo poner cuando no llevo pasajeros y es que de este hombre a pesar de la perra que tenía con las nucleares me gustan sus rimas y sus amores a la tierra, al agua, a las oliveras y al Real Zaragoza. Además entiendo muy poco de música y me quedo con lo simple y comprensible. El 2004, el año que nos hizo peores a los españoles, el Zaragoza que acababa de ascender jugó y ganó la Copa al R. Madrid de los galácticos con aquel zapatazo de Galletti. Joaquín Sabina y Joaquín Carbonell, ambos de las mismas trazas, sacaron a la par y por entonces himnos al Atleti y al Zaragoza. Recuerdo que aquellos días amargos los reconfortaba con los dos joaquines y pasaba del colchonero "...qué manera de subir y bajar de las nubes.." al "...para viajar nos fuimos a Numancia, a Osasuna y Logroñés..." de los blanquillos. A veces los ripios más simples los carga el diablo y aquí Joaquín Carbonell se quejaba de que en Aragón no hubiera rivalidad futbolística "rivalidad, me gusta ésa palabra / no la tuvimos con Huesca y con Teruel". Después del 0-1 y los tres puntos para el Burgos, recordé el comienzo del Corazón de León -"Mirando atrás me crece la nostalgia / cuando saludo tu escudo de león / mirando atrás para darle importancia / al Zaragoza que huele a campeón". En el himno salen los magníficos "para gozar están los zaraguayos", Nayim el de la Recopa de Europa, y también Villa, el "Paquete Higuera" y Amarilla... y en ese 2004, de los Milito, César ó Cáceres empezaba a sobresalir Rubén Gracia Calmache, "Cani", puro Zaragoza "...para soñaaaar, Cani puntocom".
Así acababa el himno que me acabo de poner mientras pienso la tristeza que embargará allá donde esté a Joaquín Carbonell -me dice el hijo que cantaba muy tristón- al tomar cuerpo la rivalidad en Aragón en ¡¡¡Tercera División!!!!, que eso es en realidad lo que llaman 1ª RFEF. ¡Ojalá Zaragoza y Huesca se salven del descenso, pero... chungo!
El Córdoba juega mañana. El Rácing creo que ha cogido ya delantera solvente y con el georgiano Guliashvili, que ha fichado este invierno se ha vuelto mucho más temible. Ayer ganó fácil al Castellón en Castalia, 0-3, el equipo parejo en forma y estaré pendiente esta tarde por cómo respira el Almería, al que servidor tiene como máximo candidato para el ascenso. He leído que Cristiano Ronaldo ha comprado el 25% del club almeriense... No sé, pero a este hombre no le gusta perder.
