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miércoles, 21 de abril de 2021

Fetichistas


James Harrington

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    La casualidad, que es la décima musa, nos lleva a escribir en martes y trece del 14 de abril, Día del Santo Fetiche, por el advenimiento (que no conquista) de la segunda República.


    –Anda, paga tú, que hoy es tu santo y cumpleaños –dijo Curro Fetén, genial crítico taurino, a un gafe que se le pegó en el bar un martes y trece.
    

Los más fetichistas de aquella República liberal (no democrática, por su dependencia de la forma parlamentaria de gobierno) son quienes se la llevaron por delante, socialistas y comunistas.


    –Désenos cierto número de hombres, sean veinte, e inmediatamente haremos una república –escribe Harrington, el ideólogo del republicanismo inglés que en Roma se negó a besar los pies del Papa.
    

Como república deliberativa, su “Oceana” (Inglaterra) sería una aristocracia natural (inteligentes y virtuosos al mando), y lo explica: veinte hombres (si no son todos idiotas y quizás aunque lo fueren) nunca pueden hallarse juntos sin que haya cierta diferencia entre ellos, de modo que una tercera parte sean más listos, o menos necios que los demás; estos, por el mutuo conocimiento, se destacarán, y como los ciervos que tienen mayores astas, guiarán al rebaño. ¡La aristocracia natural!
    

Nuestros carneros izquierdistas creen que la república viene de la guillotina, pues ignoran que al caer en el cesto la cabeza del rey la chusma no grita “¡Viva la república!”; grita “¡Viva la nación!”


    Y la República americana degeneró, por corrupción, en una oligarquía que hoy, según Lee Smith, ve su relación con China como un escudo y una espada contra sus propios compatriotas: como los Treinta Tiranos de Atenas, los nuevos oligarcas desprecian el sistema político.
    

A la oligarquía la llamamos república y Augusto llamó república a la monarquía –tercia Curtis Yarvin, tildado de jacobita porque, nostálgico de Augusto, de Isabel I y de Luis XIV, ve en una monarquía humeana “el único escape concebible del espectáculo de mierda total que estamos condenados a habitar para siempre”.

[Miércoles, 14 de Abril]