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jueves, 29 de abril de 2021

Carpa y lucio


¿De dónde iba a sacar la AOC que los latinos son negros?
(No hablamos de los stilettos negros de Manolo Blahnik)

 

Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    El derecho es una de las cadenas con que la burguesía esclaviza al proletariado. No tengan miedo del derecho, dijo Vishinski, nos llevaremos bien con él: lo amputaremos sólo un poco. Y hay otra historia, dice Dombrosvki:


    –“¿No tienes conciencia?”, preguntó la carpa al lucio. Y el lucio abrió sus fauces y se comió a la carpa. Ésa es toda la historia.
   

 En Madrid vamos a pasar del estado de excepción con leotardos de estado de alarma a la libertad (lema regional de la derecha madrileña) con toque de queda, así, porque nos sale del higo, que es nuestra aportación al derecho constitucional, es decir, al derecho como facultad de las cosas inútiles, a la cabeza del cual se ha colocado la América de Sleepy Joe, el presidente que salió, de madrugada, de una saca de papeletas de Papa Noel, y que pidió al jurado del policía Chauvin el veredicto que el jurado, en efecto, ha firmado.
    

Por detrás, apretando, viene AOC, la congresista en “manolos” (Manolo Blahnik) para patear a los ricos, discípula intelectual de Obama (¡la carpa y el lucio!), aquel trueno vestido de nazareno que en su discurso de El Cairo (¡el Discurso!) puso de modelo de tolerancia a Córdoba, donde convivían, según sus fichas, el Califato y la Santa Inquisición.
    

No podemos permitir que los tribunales deroguen las leyes aprobadas por el Congreso –ha dicho AOC, respaldando el asalto a la Corte Suprema, otro cadáver exquisito.
    

AOC, ¡cloc, cloc!, ignora el origen de su país, nacido de la lucha contra el parlamentarismo liberal inglés. Liberados del poder absoluto de un rey, los fundadores no querían caer en el poder absoluto de un Parlamento. La facultad judicial de controlar al legislativo ¿hace a los jueces superiores a los legisladores? Contesta Hamilton:


    –No hay proposición con principios más claros que la de que todo acto de una autoridad delegada, contrario al tenor del mandato bajo el cual se ejerce, es nulo. Por tanto, ninguna ley contraria a la Constitución es válida.
    

Pero es la hora de los cabestros.

[Jueves, 22 de Abril]