Follow by Email

domingo, 24 de septiembre de 2017

Granada, 3; Córdoba, 1

 
El auténtico Papa de Los Cármenes

 
Francisco Javier Gómez Izquierdo

        La seriedad del Córdoba ante el Tenerife en Liga no fue más que un espejismo. La realidad menesterosa de nuestro equipo volvió a hacerse presente ante los chicharreros en Copa con un 1-4 bochornoso y la volvimos a padecer ante un equipo entrenado por Oltra, ferviente adorador del 1-0. El Granada nos metió tres y nos pudo hacer otros tres merced al verbenero comportamiento de una defensa que se descoloca como en pre-benjamines.
       
El Granada no ganaba partidos, pero creo que tiene una de las mejores plantillas de 2ª División. Al Granada lo veo disputando el ascenso porque en todas las líneas cuenta con futbolistas de Primera. Saunier, que se estrenó ayer por ausencia de Germán, y que jugó poco el año pasado, me parece central de mucha categoría. Baena y Espinosa se saben todos los vericuetos explorables entre la maleza del fútbol de Segunda y si en punta tanto el colombiano Adrían Ramos era capaz de marcar golazos en el Dortmund y el venezolano Carlos Machís nos incorporaba expectantes en el sillón con sus carreras filigraneras en Huesca y Leganés, ¿por qué no va a entusiasmar a los granadinos una delantera a la que se ha sumado el pichichi Joselu, ese inquieto choquero al que  el público cordobés negó su buena disposición?

     El Granada cuenta además con un portero de toda la vida como es Javi Varas; con Alex Martínez, un lateral izquierdo que no está en el Betis porque Durmisi es mucho Durmisi; con el solvente lateral derecho Víctor Díaz que ayudó a mantener en la élite al Leganés; con el fiero Menosse o el contundente Germán. Montoro es mediocentro que como el agua todos sus entrenadores bendicen y de Pedro “el jorobao”, otro que como Joselu fue de los nuestros, sólo cabe esperar trabajo por arrobas y decisivas pillerías. Buena plantilla la del Granada capacitada para salir airosa ante cualquier rival.

      El hándicap del Granada está en el míster. En José Luis Oltra. En un entrenador al que se le sobrevalora y al que recibes engañado hasta que ves sus entrenamientos, sus alineaciones, sus reacciones ante la adversidad del resultado en contra, sus declaraciones y sobre todo sus aires cardenalicios en esta religión que es el fútbol. Con nosotros pudo ayer 3-1 porque mi equipo es flojo. Muy flojo. Tan flojo que sólo nos puede salvar nuestro portero polaco –ayer cogió un penalty al negro Ramos- y echar cerrojos desde el círculo central hasta el área pequeña como gusta cerrar a Oltra. El problema es que nosotros tenemos a Fernández, Pinillos, Joao..., guardianes que se descentran al mínimo ruido. ¡No digamos cuando los tábanos,  tal que Machín ayer o el canario Bryan Martín el miércoles,  les da por aletear zumbones el área!
      
El Granada, bien ayer. Nosotros, por muy mal camino.