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martes, 26 de septiembre de 2017

Deslealtades españolas

Venado berreando

Francisco Javier Gómez Izquierdo
    
    Se ve que no nos queda otro remedio que padecer políticos y periodistas doctorados en perversidad que nos asaltan el entendimiento a cada instante recordándonos quién puede ejercer de demócrata y quién no. Se cuentan por docenas en cada una de las dos especies los parapetados tras el micrófono y el teclado para condenar como “merece” al primer policía que se le escape (no tendrá más remedio) un porrazo defensivo en las costillas del aprendiz a terrorista o terrorista doctorado con el que se va a encontrar en Cataluña. Miedo y asco me da la reacción de todos esos políticos que reiteran a la menor oportunidad su odio y desprecio por las Fuerzas de Seguridad del Estado y que reclaman su presencia cuando se sienten amenazados por el cercano respirar del portador de una bandera española (¡Dios mío, qué gran pecado!). Patético el valiente Iglesias, del que dicen es profesor, llamando al presidente del Gobierno por intuir uno de esos escraches que él mismo inventara contra el prójimo.
    
No sé ustedes, pero a mí me parece que es tiempo de que todos los políticos, excepto los golpistas ¡claro está!, respalden las actuaciones no sólo de la Justicia, sino también las del Gobierno, si es capaz de tomar medidas excepcionales ante la excepcionalidad de la situación. “¡Deténgalos ya!” creo que debía ser el grito unánime de los partidos, pero es evidente que no están por la labor. Vean si no a los del pesoé en ese no pero sí que busca confundir y que a mí me parece de una deslealtad absoluta o los diversas  sectas de Podemos gozando como burro en berzal pidiendo mas dinamita contra el Gobierno. Leo que el jefe de la ugeté está preparando una huelga general y hasta los garzones andan desatados con homilías inquisidoras. 
       
La prensa y los políticos españoles me parecen juramentados en la caída del Presidente Rajoy y la destrucción del pepé y aunque el empeño no sería reprochable en época de normalidad y debate, las actuales circunstancias -reitero, en mi modesta opinión- piden solidaridad, ideas claras y unidad de criterios con el responsable del país. Si no una fe y obediencia legionaria, al menos que dejen de enfangar el terreno de juego hasta el punto de encharcarlo con charcos en los que se han puesto a croar todo tipo de charlatanes, tertulianos, críticos, congresistas, concejales y hasta jueces todos ellos fanáticos montando un guirigay que nos está costando un Potosí morrocotudo. 
    
Me voy con el gran Paco a los Montes de Toledo a que me enseñe el berrear de los ciervos y me aparte del rebuzno asnal de los boches catalanes y no catalanes porque la semana se me hace insoportable de verdad. Soy un ciudadano con nómina que paga impuestos desde los 18 años. Un ciudadano que tiene vistos tantos timos ideados y perpetrados por delincuentes más que listos y no estoy dispuesto a seguir haciendo el primo. No voy a ver la actuación de la policía y Guardia Civil, pero doy toda mi confianza y apoyo a dos instituciones ante las que sólo oír su nombre, el delincuente encoge el culo. Dos instituciones insultadas, difamadas y vejadas por todo tipo de malhechores. Me dicen que una periodista catalana pide a los que sean vecinos de pikolos y maderos los denuncien ¿? ante el Comité de Salud Pública de sus compis. Pide delatar como en Mondragón o Ermua. Ante ella ¿también? ¿En qué estará pensando esta mujer?
      
Para mí, que chulerías así son delitos graves, pero ya saben que llevo tiempo fuera del mundo y mi opinión no ha de contar. Además tuve que estudiar la F.E.N. y sus referendums.