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lunes, 16 de diciembre de 2019

Sargento Invierno



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El título de Campeón de Invierno solía ser como las cuatro estrellas de un generalato, el del General Invierno, y así era respetado por la tradición de los supersticiosos: quien se coronaba en Invierno, se coronaba en Primavera.

    Ahora los adelantos científicos nos indican que ganar en Invierno no asegura ganar en Primavera, con lo cual el Clásico del miércoles, de poder jugarse, sería para obtener unos galones de sargento, el Sargento Invierno, en un duelo de Messi-Chingurri contra Casemiro-Zidane.
    
–Vamos a liberar, no a conquistar… Iraq es el emplazamiento del Jardín del Edén, del Diluvio Universal, y es el lugar de nacimiento de Abraham. Aquí tenéis que andaros con pies de plomo… Y el enemigo no deberá abrigar duda alguna de que nosotros somos su némesis...
    
Ésta fue la arenga de un teniente coronel, Tim Collins, a la infantería británica en la frontera iraquí en la primavera de 2003. No parece al alcance de cualquiera, e incluimos a todos los profesionales que salen de nuestras Universidades con carrera en Letras o Humanidades. Algo así esperaría uno de Zidane el miércoles en el vestuario de Barcelona, con Amazon grabando para un documental.
    
Con el Barcelona, para que todos nos sintamos y seamos respetados por igual, hay que establecer el equilibrio del terror –dijo famosamente, y en términos de Guerra Fría, Ramón Mendoza, “el hombre de la Urss”, como lo llamaban en el Grupo 16.
    
En sus memorias explicó Mendoza lo que había querido decir: “Ni más ni menos, que los dos debíamos tener la bomba nuclear para que nadie primase sobre el otro.
    
Y el Madrid, por supuesto, no estaba dispuesto a aguantar ninguna impertinencia de Barcelona. Eso lo ejercí a conciencia, durante todo el tiempo de mi mandato.
    
Mendoza siempre estuvo harto de las prebendas culés. Resumamos: “Soy un ciudadano español con una mentalidad progresista, profundamente convencido de la unidad nacional de España y de que, si en este país (locución ciertamente progresista) ha habido desigualdades económicas, nunca ha sido a favor de Madrid”.

    –Nunca ha sido el madrileño ningún privilegiado de la vida, en nada. Cuando en el País Vasco, donde tengo familia y amigos y donde durante muchos años he pasado mis vacaciones, me hablaban de la presión centralista y yo les veía comer chuletas de buey y de ternera de quinientos gramos, me sentía bastante triste al llegar a Madrid y ver cómo vivía el madrileño.

    El caso es que los de “Madrit ens roba”, que ya aplazaron el Clásico sin la menor objeción (se trataba de que el fútbol no tapara la performance gore de la profanación gubernamental de Franco), amenazan con “amenizar” el espectáculo del miércoles, sin que nadie se haya atrevido a poner sobre la mesa el refranero jurídico que España aporta al Estado de Derecho (el Derecho al servicio del Estado): “A los amigos, el rabel; a los enemigos, por el rabel; y a los indiferentes, la legislación vigente”. Total: partido perdido por 0-3 para el Barcelona y los tres puntos para el Madrid. Sin embargo…
    
Sin embargo estábamos con la arenga que Zidane nunca hará en Barcelona, más que nada porque Zidane no parece hombre de arengas como Klopp, que dice no haber olvidado una que echó a sus jugadores utilizando la historia de “Rocky”:
    
–Tras cinco minutos me di cuenta de que los jugadores no tenían ninguna idea de lo que estaba hablando y tuve que recomenzar. Sólo dos jugadores habían visto la película.
    
Es lo mismo que ocurre cuando te pones a denunciar las leyes totalitarias que nos invaden con ejemplos del estalinismo literario (Yury Dombrovsky, y así): nadie menor de medio siglo ha oído hablar de Stalin.

    ¿Qué película podría poner Zidane a Vinicius para atacar en Barcelona la defensa del Barcelona? ¿“Joker” o “El irlandés”? Al pobre Vinicius se le escapó el otro día compararse con Sterling. Vinicius metió al Brujas un gol de Romario (el gol no como remate, sino como pase a la red), y él ya se ve metiendo goles como Sterling, que también tardó lo suyo en enganchar su racha. ¡O Salah! ¿Qué no haría Klopp con Vinicius en un par de años a sus órdenes en el Liverpool? En el Madrid, y a las órdenes de Zidane, acabará siendo otro Dubovsky, aquel eslovaco de quien Valdano, su entrenador, dijo que era “el mejor del mundo… en los entrenamientos”. Por cosas como ésta el Barcelona acaba de distinguir a Valdanágoras con el premio “Manolo Vázquez Montalbán” en atención a su “capacidad para innovar en el lenguaje a la hora de explicar el fenómeno del fútbol”. ¿Y Cappa?


Boris Johnson

OPORTUNIDADES BREXIT

    Los ingleses han pasado del periodismo continental, empeñado en salvarlos de sí mismos (tampoco sabemos por qué, teniendo en cuenta que a Inglaterra no se le conoce un solo caso de suicidio), y han renovado su voto en favor del Brexit. Lo pilotará Boris Johnson, el político europeo más largo y culto del momento, y futbolísticamente las oportunidades caerán como lluvia de Dánae sobre los bufetes de abogados encargados de gestionar el papeleo de lo comunitario y lo extracomunitario, futbolista que va, futbolista que viene. ¡Marchando otro pasaporte para el Gandhi de Sampedor!