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miércoles, 4 de julio de 2018

La oveja

Benito Juárez


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En España se confunde tener una opinión, al alcance del zoquete, con tener un criterio, al alcance del sabio.

Opinión es la felicitación de Sánchez “al pueblo mexicano” por la presidencia de Obrador. Y criterio es lo de un internauta que en julio de 2006 preguntaba en un chat si la oveja de Juárez pudo destruir México:
A Benito Juárez se le perdió una oveja de su abuelito, por lo que se escapó de su casa y se fue con su tío, el cual lo educó e hizo que llegara a ser presidente, e hizo enojar a Porfirio Díaz, quien por eso llego a presidente también, quien inició la explotación del petróleo que sería expropiado por Lázaro Cárdenas, que fue admirado y tuvo de hijo a Cuautémoc, quien llegó a ser jefe de gobierno; luego, como no fue tan malo, la gente pensó que el PRD era buena idea y pusieron a López Obrador, quien se hizo popular e intentó llegar a ser presidente, y hubiera destruido nuestra economía, pero finalmente no hubiera sido su culpa, sino de la oveja de Juárez, ya que, si no se hubiera perdido, nada de esto hubiera pasado; es más, es culpa del abuelito de Benito, quien lo puso a cuidar las ovejas, o también del compadre del abuelito de Benito, quien le recomendó comprar ovejas
México es un país extraño: el leitmotiv criollo cuando su independencia de España fue… “la restauración de la libertad perdida en 1492”.

Pero España es un país aún más extraño cuyos habitantes votan, para que los defiendan del Estado, a partidos que cobran del Estado, que es la lógica de la parábola del pastor y los corderos de Santayana en “La vida de la razón”, con el carnero castrado enorgulleciéndose cuando el pastor le pasa la mano por el lomo para esquilarlo.

Además de por su lana y su leche, la oveja es útil al hombre, si el hombre es Santayana, por sus parábolas.
Su sino es comparable al de los eunucos y al de los perrillos falderos u otros favoritos de una tiranía.
En nombre del progreso, en España a la oveja ya no se le permite ni la farsa de votar.