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miércoles, 4 de julio de 2018

Dos equipos: Suecia e Inglaterra

 De benjamín con la alcaldesa
 al reconocido equipo juvenil



Francisco Javier Gómez Izquierdo

    Me parece que ya  tengo referido lo bien que me lo pasé durante los más de diez años que mi chico estuvo en el noble deporte del balonmano. Desde benjamín hasta el 2012 cuando cumplió los 18 y acabó su categoría juvenil. El equipo viajaba desde los infantiles a los pueblos de Córdoba y al final de temporada todos los años disputaban los sectores en Málaga, Granada... y un servidor con ellos.  

Me sorprendió gratamente que desde los 10 años y segundos antes de comenzar los partidos los entrenadores se rodeaban de los chicos como los profesionales de los deportes de pista en la tele y exigían  gritar “equipo, equipo” como si se encomendaran a un solo mandamiento. Los mozos, tanto los nuevos como los que lo dejaban al comenzar en septiembre las temporadas, se llevaron y se llevan bien y me dice mi chico que se ven de vez en cuando en las noches de Córdoba tan propicias a pasarlas en vela.
    
Yo había visto gritar, abrazados en círculo, “Argentina nada más”, “Vamos Córdoba”, “Somos el Sestao”, “Aúpa Burgos”... y lemas parecidos que sonaban a hueco y a liturgia de monaguillo, pero el “equipo, equipo” tenía algo de compromiso y una ausencia de divismo que agradecía a los entrenadores-educadores (grandes José Urbano y Antonio Reyes a los que siempre estaré agradecido) por formar de verdad a nuestras criaturas.
     
Aquellos entrenadores de mi chico fueron  severos, rectos y buenos como creo es el seleccionador Janne Andersson que también ha conseguido un equipo-equipo. Quizás el auténtico equipo del Mundial que funciona con un orden y una solidaridad envidiables. Sin la estrella de Ibrahimovic que deslumbraba a sus propios compañeros hasta el punto de creer que  no eran merecedores de su talento, la selección de Suecia es muy seria. Aunque no esté Zlatan, tiene a Forsberg que sin tirarse el moco con virguerías malabares da gusto verle llevar el balón, pasar e incluso disparar a puerta. Muy bueno este 10, del que imagino han preguntado la cotización en Leipzig más de un aristócrata.
    
 Inglaterra también es equipo. No tanto como Suecia, pues le falta disciplina y a veces concentración, pero sus jugadores son jóvenes, no les falta talento y tienen un delantero con la cabeza y los pies en el gol. De ellos diría Kubala: “..los chicos bien; moral alta”. Inglaterra ha merecido pasar. Fastidia que nos priven del ritmo de Yerry Mina, de su poderío, de sus testarazos, de su aparente pachorra y de su baile frenético, pero Colombia no es mejor que Inglaterra y el VAR ya no permite el juego subterráneo. ¡Qué poco conocimiento el de “la Roca Sánchez” queriendo disimular lo evidente!
        
En cuartos se verán dos equipos-equipos. De esos que gustan a los entrenadores. No hay más que ver el aire de entendidos en el oficio que tienen tanto Janne Andersson como Gareth Southgate, elegante éste como ninguno, dentro de un chaleco.