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sábado, 10 de septiembre de 2016

Tientos

Perla de Cádiz


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En el Estado de Partidos los partidos no están para servir a la Nación, sino para mantenerse de ella.

Lo que pasa es que, con la vida civil cada día más cara, la única salida para sacar a la familia adelante es un partido, y en la partidocracia ya no se cabe, circunstancia que explica los pellizcos de monja de la pepera Cifuentes al "ciudadano" Aguado, que va de discípulo de Hobbes, el que, luego de vivir noventa años, pudo establecer que “la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca, embrutecida y breve”. Salvo que se apunte a Ciudadanos.

¡El centro somos yo y mi partido! –gritó Cifuentes a Aguado.

El “prucés” es el tabarrón catalán y el centro es el tabarrón madrileño.

Antes de abrirse paso entre las breñas montaraces de Ciudadanos “para regenerar España”, Girauta avisaba contra “la trampa del centro que parece sugerir mucho sin significar nada”:
Ese disfraz, ese salvoconducto, ese guiño al establishment progre, esa estafa intelectual, ese extremismo de la ambición.
Ahora Cifuentes ha suprimido la derecha (incluida la derecha “suaviter” o vergonzante) de España, donde dicen que no hay nada que conservar. ¿Habrán acabado ya con el capitalismo? No. Es la doctrina de Angelito Galarza, siniestro director general de la República, que sostenía que la República no tenía derechas “porque es muy joven aún y no han tenido tiempo de surgir en su seno”. 

Como en el pacto de Cifuentes con Aguado, que en el Debate de la Región parecía Pepín Cabrales palmeando a La Perla de Cádiz cantando por tientos el himno de García Calvo.

Yo estaba en el medio: / giraban las otras en corro / y yo era el centro.
La verdad es que, tratándose de partidos estatales, en el centro están todos, y el que más, Pablemos, el becario de Blesa, que, sólo por levantar el puñín en la tribuna, ha hecho un capitalito, elevando su posición en superior medida que ha elevado la suya el más débil de sus seguidores, regla de Gramsci que lo incapacita como líder de izquierdas.