Follow by Email

jueves, 22 de septiembre de 2016

El "boom"

El Gran Farsante Galimático

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La versión española de Hamilton, Madison y Jay en “El Federalista” son Pablemos, Errejón y Echenique en Twitter.
Compas, que alguien baje al garaje y desenchufe por favor el núcleo irradiador, que esto se nos está yendo de las manos –tuiteó Echenique, el Hamelín que no podía ensayar su aria “Chúpame la m…, Dominga” por el ruido de la controversia tuitera entre Pablemos, el becario de Blesa, que no sabe escribir el español, y Errejón, el doctor complutense cuya beca “black” no cabe en el balde de lavar la ropa que, según dicen, la otra Rita se llevó al río.

Echenique apunta a Errejón, que se doctoró, como él dice, en Ciencias Políticas con un tuit (“La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales”) que hizo sentirse joven a todo el progreterío: de nuevo el conocimiento sustituido por el sinsentido, tras del cual, explica Roger Scruton, yace la eterna y siempre pospuesta promesa de liberación: liberación no sólo de la verdad, sino del pensamiento.
Pablemos es un chico ensimismado en la infancia con los “playmobil” de El Cojo de los Molletes, El Vinagre o El Ojo de Perdiz.
Pero Errejón es un Tamagotchi del 68, el discípulo más amado de Althuser y aquel su “Pour Marx” que hace desmayarse a Rita Maestre, siempre con el “Tel Quel” (que ahora es la tele de Ferreras) bajo el brazo:

–…sino la relación de esta situación de hecho con la situación en principio, esto es, la íntima relación que hace de esta situación de hecho una situación de, “invariable”, la estructura, dominante, de la totalidad
Y estranguló a su esposa.
Pablemos y Errejón cobran del Estado por vendernos la conquista del Estado con la dogmática (entrecomillada) de Ramiro Ledesma que Franco (“todo el poder al Estado”) Felipe González (“superación radical del marxismo”), Cuerda (“difusión imperial de nuestra cultura”, sus pelis) y Méndez & Toxo (“estructuración sindical de la economía”) ya han consumado.

El “boom”.