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lunes, 24 de agosto de 2015

Cien mil



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En representación de Morante de la Puebla, Blanca Moeckel, hija de Joaquín Moeckel, el abogado que hizo inclinar a la Sgae tirando de las canillas de Bautista, demanda por cien mil euros a un antitaurino holandés que le llamó “asesino” y que reside en Don Benito, el pueblo adonde Pascual Duarte fue a alcanzar el tren a partir de la segunda edición, pues en la primera lo habían puesto en Trujillo, y Cela se vio en el trance de tener que llevar, o el tren a Trujillo, o a Pascual a Don Benito.

    Hombre, si Pedraz, el juez que, según Hughes, se hizo juez viendo a Corbin Bersen en la tele, protegió el ingenio de Guille Zapata, bufón del Holocausto e ilustre señor concejal de Madrid, con un ininteligible auto en defensa del “humor negro”, la demanda contra el antitaurino holandés podría ser rechazada en defensa del “humor negro bragado meano”, que aquí a Emilios Bettis tampoco nos va a ganar nadie (“soy español, ¿a qué quieres que te gane?”, dice el lema del roncerismo, que también es judicial).
    
Y en caso de condena, el antitaurino holandés siempre podría hacer suyo el argumento del organizador de la pitada al Rey al recibir la sanción de noventa mil euros:

    –No voy a pagar. ¿Acaso alguien paga?
    
Hay que decir que el antitaurino holandés no es Eugenio Noel. Ese tipo llama “asesino” a Morante, y con eso cree acreditar, como tantos toláis de su especie que abrevan en el periódico global, una sensibilidad moral, y por tanto estética (la moral es la estética de las costumbres) superior, por ejemplo, a la de Lorca o Cocteau.
    
Si a mí me leyera Barrès o Anatole France, me reconocerían como lo más grande que hay en España, pero no me leen ni saben que hay un Noel en España –dice Noel, que es antitaurino por llamar la atención.

    Noel, que es rubio, quiere ser racialmente español, y está solo, “solo como los leones”.

    –España está agotada. Lo hemos dado todo a manos llenas como niños botarates. Ya no tenemos nada, ni sangre ni espíritu.