...es el homenaje a Led Zeppelin
viernes, 15 de marzo de 2019
Finlandia
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Un Foxá de Finlandia (artículos, poemas y cartas desde Finlandia, 1941-1942) nos llega de la mano pródiga de Renacimiento, en edición de Cristóbal Villalobos, autor del prólogo.
¿Qué hace Foxá en Finlandia, el país que Bakunin había intentado insurreccionar, sin éxito?
Literatura para la leyenda.
–A propósito… ¿tiene usted una leyenda? –preguntó a Ruano un literato esteticista, Vargas Vila, como si eso de tener una leyenda fuera como tener cerillas o llevar pañuelo–. Pues cuide mucho de tener una leyenda.
El lector de ABC conoce muchos artículos del libro, pero están las cartas, que también valen para la leyenda, redondeada con su relación con Curzio Malaparte, que lo convierte en personaje de “Kaputt”.
Finlandia, para Foxá, es una inmensa Vinuesa (¡camino Soria!), con hongos, helechos, alces en vez de ciervos, lagos (sesenta mil), musgo y ríos espumeantes. Echa de menos el sol y los toros y escribe a su familia pidiendo noticias y su medicina para los nervios.
–El ciclista es la mosca del Norte.
Foxá viaja, en comitiva con Malaparte, al frente de Leningrado. Un general les cuenta el caso de unos paracaidistas soviéticos que, perdidos en el bosque, se atacan por hambre: “Uno devoró al otro; me enseñan las fotografías del cadáver”.
–El verano nórdico es el más hermoso del mundo… En un “parturi” (peluquería) me afeitaron unas bellas carelianas (en el Norte todas las peluquerías son servidas por muchachas, y de una de ellas, en Estocolmo, salió Greta Garbo antes de entrar en el Olimpo de Hollywood). Hay también en Finlandia mujeres albañiles que suben al andamio. Las mujeres lo invaden todo. Ellas conducen el tranvía y arreglan la chimenea.
Con motivo del 8 de Marzo, un especialista citaba el otro día una encuesta de la UE según la cual el porcentaje de mujeres víctimas de violencia doméstica es de un treinta en Finlandia, por el trece en España.
–Los nórdicos –anota Foxá– tienen por la sangre el mismo pudor que nosotros los españoles por lo amoroso.
Viernes, 15 de Marzo
Valle de Esteban
El chopo en el cielo azul
¿y qué más?
el cielo azul en el agua
¿y qué más?
el agua en la hojita nueva
¿y qué más?
jueves, 14 de marzo de 2019
A la Juve le ha nacido una estrella
Bernardeschi en la Fiore
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Si en la primera tanda de octavos cayó el Madrid con estrépito, no menos llamativo ha sido el batacazo del Bayern en esta segunda por mucho que los sabios del asunto intenten convencernos, tras partido jugado claro está, de la decadencia de los dos colosos europeos. No. El aficionado no sospechaba la noche negra del Bernabéu ni tampoco ese brexit anómalo del mejor club alemán de todos los tiempos, pues a pesar de admitir que el Liverpool tiene también su historia y que en el Bayern juegan bastantes prejubilados a los que se culpa incluso desde dentro del Allianz Arena -ni siquiera Neuer es ya sagrado, antes incluso del toreo de Mané-, el 1-3 y el 1-4 no deja de ser bochornoso y tanto en Munich como en Madrid ya afilan los bisturís cirujanos de mucho renombre.
Los únicos castillos a los que no ha afectado el sorprendente terremoto de octavos en la Champions son los del City y el Barça que han permanecido firmes ante la amenaza más supuesta que real de dos equipos, el Lyon y el Shalke, con muchos menos argumentos de los que nos querían vender. Reconozcamos que casi menos tenía el United ante el PSG pero en el Parque de los Príncipes, sin necesidad de buscar mucho, se encuentran flores caducas y “chuchurrías” que traen mucho mal a los cimientos de una fortaleza con demasiada soberbia.
“Para soberbia, la de Cristiano”, dirá usted con mucha razón, pero usted y yo reconocemos que la chulería de Cristiano tiene base incontestable desde el rendimiento propio y sobre todo desde los resultados de su equipo. A mí me parece que la Juve puede ganar a cualquiera pero no me convencen ni su juego ni sus futbolistas, “fueraparte” Cristiano, ya que el trono en el que reinan Bonucci y sobre todo Chielini, sus dos centrales, me parece que se agrieta si se le juega con delanteros o medios que llegan y no con solitarios arietes a los que agarran por el talle para bailar con ellos la danza que mejor dominan. No vamos a andarnos con malas metáforas para explicar la decepcionante desaparición del Atlético en Turín. El Cholo salió a empatar en la “media parte primera” que dice Luque y a perder 1-0 en la segunda. Con la eliminatoria igualada el Cholo quiso tirar de plan B y miró en mala hora a Correa, ese angelito de escasos e irregulares minutos extraordinarios pero que en días nefastos es capaz de ponerse a asar la manteca.
De todos modos creo que ni el Cholo, ni Cristiano y ni siquiera Allegri, su entrenador, contaban con la inspiración de Bernardeschi, un invitado que ha maravillado más a propios que a extraños hasta el punto de ser, junto a los del Ajax, uno de los talentos más susceptible de ser subastado en la próxima temporada. Correa, el ángel lo tiene de nombre; este Bernardeschi parecía tenerlo en el rostro cuando en sus comienzos recordaba a Guti en la Fiorentina y se le acusaba de tímido e inconstante. No lo he visto casi nada esta temporada -no suele ser titular- pero el del martes no parecía el jugador que yo creía, lánguido y sobrado técnicamente, tal que el Asensio actual, sino la reencarnación de aquel Ballack inconmensurable que tanto nos deslumbró hace quince años. Hizo de complemento ideal para un asesino del área como Cristiano, al que está visto que no se le puede faltar en vano. ¡Queépartidazo el de los dos juventinos!
¿Qué nos queda para cuartos? Pues el juego de ataque del City con aires de trituradora, el coro juvenil del Ajax que ojalá no se acatarre, la supuesta perita en dulce que parece ser el Oporto, el orgullo inglés que mantiene a sus cuatro equipos con la determinación de conquistar Europa, la aparición estelar en la Juventus de Bernardeschi para hacer más grande aún a Cristiano... y por supuesto Messi.
Zidane
@Gaoh1
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
El modelo histórico del Real Madrid es Santiago Bernabéu, pero con Bernabéu no hubiera vuelto Zidane (ni nadie), pues con Bernabéu, si te ibas, no volvías (¡norma de la Casa!), y menos como se fue Zidane, en “espantá”, a lo Rafael el Gallo.
–¿Y esas “espantás” tan tuyas que el público no se explica? –pregunta preguntó el Caballero Audaz al genio de la “espantá”.
–El público no se las explica porque no está delante del toro –contestó El Gallo–. Eso responde siempre a un extraño que hace el bicho, a una amenaza, y como no tengo piernas para confiar en ellas y, a una “tarascá” de él, pudiera echarme fuera de un salto, tengo que cogerle la vez al toro y salir por pies.
Y el público adoró al Gallo como el piperío adora a Zidane.
Estudiadas por Corrochano, las “espantás” tenían su origen en un miedo insuperable que se adueñaba del torero cuando, en el ir y venir una faena, perdía la cara de los toros: “Perder la cara del toro es perder de vista el peligro, y el recurso era alejarse del peligro con terror. ¿Qué pensará el Gallo cuando vea que hoy se pierde o se hace como que se pierde la cara a los toros?”
El Gallo, gitano madrileño de la calle de la Greda, era religioso (llevaba siempre la medalla de la Paloma que le regalara la Reina Victoria y un Cristo del Gran Poder de cuya Congregación era hermano) y fue dos veces al fútbol:
–He ido dos veces; pero no me he “enterao”. No lo entiendo. Pero ahí hay algo. Cuando va la gente será porque hay algo que yo no he descubierto.
Zidane, argelino marsellés, es místico, como él mismo explicó en 2005 a “France Football” al volver a la selección francesa de otra “espantá”:
–Lo mío es bastante místico y se me escapa un poco. Una noche, a las tres de la madrugada, me desperté y hablé con 'alguien´, pero hasta mi último suspiro no lo diré. Es demasiado fuerte. Esta persona existe, pero… ¡viene de tan lejos! Tuve como una revelación… y ganas de volver.
No sé si hablamos de “bhakti marga”, el sendero de la entrega activa.
Jueves, 14 de Marzo
Valle de Esteban
Patos con gafas, en fila,
lo raptarán tontamente
en la berlina inconsciente
de San Jinojito el lila.
miércoles, 13 de marzo de 2019
Chirino
Rafael Moraga y Martín Chirino
Sancho y Alonso Quijano
Sancho y Alonso Quijano
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Ha muerto el Señor de la Espiral: ahora vemos que era verdad que aquello que abandonamos al principio nos espera, transfigurado, al final. Los movimientos del espíritu son, en efecto, una espiral.
Muerte espiriforme (lo espiritual resuelto en geometría), la de Martín Chirino, “desangelao” por la muerte, como el Julio Romero de Ruano, con una muerte casi cordobesa, perezosa y lánguida, elástica y tibia como una de las espirales de su fragua, entre las velas funerales de los cipreses y los sustos ojipláticos de los conejos que, como en la magia, salen de las chispas ferrizas y, jugando, huyen de “Dora” y “Esteban”, los perros que le daban las horas.
Si Julio Romero vio Italia a través de una cierta Inglaterra, Chirino vio Italia a través de un cierto Nueva York (tuvo en Rockefeller su mecenas) que reprodujo, de retirada, en un desierto de Chinchón que es Morata, su Toscana de herrero, nombre del único oficio, recuerda Chesterton, que hasta los reyes respetaban.
–Julio Antonio Rodríguez Hernández, servidor y picapedrero –se presentaba el excelso Julio Antonio, víctima de la “peste blanca” (tuberculosis) en la vida, y en el arte, de la “peste repostera” (“esos energúmenos que no saben hacer más que tartas”).
Herrero: nombre hecho de hierro y de llama.
–Hasta los niños sienten oscuramente que el herrero es poético cuando se deleitan entre las chispas danzantes y los golpes ensordecedores en la caverna de esa violencia creativa.
Al herrero, el poema. No el artículo. Al herrero, el poema.
Chirino fue el señorío fino de una raza final. “¡Un gran señor capaz de plantar con sus manos cipreses!” El domingo, al insinuarse el apagón, aún preguntaba por “la política”, y se planteaba, en esta España destemplada, la abstención. En el jardín, sobre la lápida de “Dora”, hacía caminillo un caracol (triunfo de la espiral sobre la muerte). Sin Chirino, que hizo del “menos es más” su canon estético, todo vuelve a ser (más) feo.
–¡Silencio, pues! El herrero duerme.
Miércoles, 13 de Marzo
Valle de Esteban
Al conde de Linares en la acción valerosa
de matar un león en Tánger
Hoy, Noroña, el sangriento rey de fieras
confunde su rüina con su gloria:
no te costara el golpe la victoria
si el amago del golpe dividieras.
Premio al deseo no capaz esperas,
hoy renovando de Hércules la historia.
¿Cuál será del triunfante la memoria
si del trofeo se honran las esferas?
Fija la piel del bruto en la del cielo
sustituirá tu gloria en nueva vida.
(Deba el Olimpo nuevo signo a España.)
No acaso, pues, renace a tanto vuelo,
que a no ser a los cielos conducida,
no cupiera en el mundo tal hazaña.
GABRIEL BOCÁNGEL SONETOS
martes, 12 de marzo de 2019
Baraka que da sentido al caos
Hughes
Abc
L'Equipe acuñó una frase que hizo fortuna: «El Madrid siempre vuelve». Se aplica a su leyenda deportiva, pero también podría a su hábito moderno de reincidencia en el banquillo: Toshack, Beenhakker, Capello, Camacho y ahora Zidane, cuyo fichaje contraviene un viejo mandamiento de Bernabéu: «El que se va del Madrid no vuelve». Pues no solamente vuelve, sino que vuelve por aclamación y al hacerlo trae consigo algo. Zidane no repite lo que ha ganado. Recuerda lo que ha perdido. Y eso sí es el Madrid.
Zidane se despidió en mayo de 2018 y retorna en marzo de 2019. Qué ha cambiado en él nos lleva a preguntarnos qué ha cambiado en el Madrid. Al irse fue claro: «El Madrid necesita un cambio». Ayer repitió esa palabra hasta que sonó misteriosa. El Madrid cambió solo al portero y el resultado es conocido. Quizás ese haya sido el primer punto de acuerdo, pero lo interesante es lo que hayan podido añadir, una disposición que hay ahora en el club y que no había el año pasado. Para empezar le ofrecen un contrato hasta 2022, pero ese no fue nunca el problema: el Madrid firma tiempo a sus entrenadores, otra cosa es el espacio que les da.
Su regreso es la confesión de que se ha perdido una temporada y este desencuentro de nueve meses es la diferencia entre planificar e improvisar. Entre anticipar una crisis y tomar medidas o esperar a que se manifieste y recurrir entonces a lo conocido. Zidane se marchó de año sabático y el golpe se lo pegó por él Lopetegui. Zidane es el tipo de persona que abandona en la escala un avión que va a estrellarse. Lo llamamos baraka, pero quizás sea una específica intuición argelina que se nos escapa.
Los mismos que estos meses han estado contando que dejó tirado al Madrid dirán ahora que acude al rescate. Estas dos versiones, que son la misma, olvidan lo que tienen en común: convierten al Madrid en un personaje pasivo. El «dejado», el «rescatado».
Su fichaje en 2016 y su vuelta en 2019 también comparten algo: llegaron a la semana siguiente de escucharse gritos contra Florentino en el estadio. Zidane forra el palco de amianto y teflón y además parece la salida natural del Florentinismo.
Zidane estuvo en sus cinco Champions. Como jugador, como segundo de Ancelotti y como entrenador. Sus tres títulos no fueron lo mismo: en la primera ganó a la italiana, en la segunda dominó con un gran fútbol, y en la tercera venció con chilenas y chiripa, un poco como había ganado la novena. Tuvo algo de apoteosis, homenaje o rúbrica. El Florentinismo, impecable en la gestión patrimonial, fue errático e incomprensible en lo deportivo salvo cuando él estuvo por medio. Esa figura entre lo sublime y lo ausente convirtió su aparente caos en buena fortuna.
Zidane es una moneda al aire que siempre sale cara, una definición posible del Madrid de Florentino. Zidane ha sido el único en darle sentido. Un sentido incluso institucional (el mismo club ya parece otro con él). Su media sonrisa llena el vacío como el gato de Cheshire guiaba a Alicia cuando se perdía. «¿Qué camino seguir para salir de aquí?». Alicia en el País de las Copas de Europa.
Derechos
María Soraya
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Este andancio occidental de buenismo que padecemos es burda caricatura de la religión de la humanidad de Augusto Comte, y por eso conviene repasar la literatura de los derechos.
–Los derechos son intereses (¡intereses!) jurídicamente protegidos –escribe en “El espíritu del Derecho romano” Von Ihering, tan fanático del Estado (“¿el Estado está obligado a respetar la ley que ha hecho”?) como nuestros liberales, que lo cuidan como la hormiga al pulgón, al extremo de exonerarlo del deber de socorrer al discapacitado psíquico.
Derecho subjetivo implica siempre dos voluntades enfrentadas: una voluntad que se impone a otra voluntad, porque es superior a ella, lo que supone una jerarquía de voluntades. “Derechos” no son más que el poder que tiene una persona de imponer a otras, incluso por la fuerza, su voluntad.
El derecho subjetivo es, pues, una noción de orden teológico-metafísico (los derechos son inconcebibles sin una divinidad que los otorgue), por lo cual Comte se muestra partidario de apartar la palabra “derecho” del verdadero lenguaje político así como la palabra “causa” del verdadero lenguaje filosófico.
–La noción de derecho es inmoral y anárquica, y la de causa, irracional y sofística. En el Estado positivo, la idea de derecho desaparece irrevocablemente: cada uno tiene deberes con todos, pero nadie tiene ningún derecho propiamente dicho. En otros términos, nadie posee otros derechos que el de cumplir siempre su deber.
El Estado positivo no es, desde luego, el Estado de Partidos, una de cuyas eminencias metafísicas, María Soraya, pasa a “desarrollar y liderar la práctica de corporate governance y compliance” (sic) de una firma de abogados, al modo como Carmen Chacón cayó en otra firma de abogados “en calidad de socia of counsel” (sic).
–La metafísica del clero –avisó Saint-Simon antes de Comte– puso en marcha la metafísica de los legistas. “Soberanía por la voluntad del pueblo” no significa nada sino en oposición a “soberanía por la gracia de Dios”.
lunes, 11 de marzo de 2019
Adiós a Martín Chirino
El camino
El equipo
El paisaje
La democracia
El perro
La galería
La felicidad
El Claro del Bosque
El herrero
La amistad
La idea
La fragua
Esteban y Suna
De pronto, una Zona Cero
Frascuelo
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
El Madrid cayó como las Torres Gemelas: los dos clásicos hicieron de aviones, y lo del Ajax sólo fue el derrumbamiento. De pronto (¡una semana!), nos encontramos en una Zona Cero, con Sergio Ramos de guarda de las ruinas y todo el mundo opinando sobre lo que habría que hacer. ¿Reconstruir las torres? ¿Levantar un monumento? ¿Un aparcamiento?
En lo que algo se decide, Ramos, que para los medios pasa por ser la cabeza mejor amueblada del vestuario, emerge como el sargento Arensibia de la situación (¡aquellas historias de la p… mili de Ivà!), y se ha hecho cargo del estado psicológico del grupo, viajando a Valladolid de Doctor Rojas para Solari, que ha sido la historia de una incompetencia. A Ramos se lo respeta en el vestuario por su astucia: forzó la tarjeta en Ámsterdam, y como nadie se había enterado, fue a la rueda de prensa a contarlo, con lo cual la Uefa no tuvo más remedio que retirarlo de la circulación para dos partidos, rebaje que él aprovechó para grabar el documental de su vida, que tiene algo de la de Frascuelo.
De Frascuelo nos cuenta Cañabate que un día, en una fiesta campera, se comían los asistentes un cordero asado. Cerca de la mesa, amarrado a un árbol con una cadena, un formidable mastín leonés (se lo conoce por los espolones) jugaba a los mondadientes con los huesos que le arrojaban.
–¡Cualquiera le quita al galán éste un huesillo! –exclamó un comensal.
–Cualquiera, no sé –contestó Frascuelo–, pero yo, desde luego.
Y sin decir más, se puso en cuatro patas y fue acercándose, despacio, al mastín, que le miraba de reojo y gruñía. Frascuelo pilló un hueso, y el perrazo le lanzó un mordisco en la pantorrilla, respondiendo el diestro con un bocado a la oreja del can.
–Y así, mordisco va y mordisco viene, se estuvieron un rato, hasta que el mastín renunció a seguir comiendo huesos.
Me acordé de esta escena leyendo los cuentos sobre el rifirrafe de Ramos con el presidente en el vestuario la Noche Triste del Ajax, en los cuales nada encaja, y si encaja, estamos perdidos.
Los arbitristas hacen cola en el Bernabéu proponiendo soluciones para la catástrofe.
–Suker y Mijatovic no querían pasar el balón a Raúl –declara Capello, convencido de que el Madrid se arregla convenciendo a Isco y Asensio de que pasen el balón a Lucas Vázquez–. Se lo dije a ambos y no pasó más.
¿A qué estilo de juego aspira el Madrid? Nadie contesta.
Los partidarios de reconstruir las torres quieren a Mourinho. Mourinho es al Madrid lo que Patton a Europa. Dos veces que Alemania la lió, hubo que llamar a Patton (“que Dios me perdone, pero adoro la guerra”) para ponerla en su sitio. A Mourinho se le llama para poner en su sitio al Barcelona, que dio en el Bernabéu una lección, no de juego, que no le hacía falta, sino de autoridad, que resulta más humillante. “Equipo sin alma”, titularon los medios europeos tras lo del Ajax. ¡Cielos! Bien mirado, no sería tan mala idea sustituir las rimas ratoneras del himno de la Décima, que parece hecho por Begoña Gómez y Carmen Calvo en una farra feminista, por el desgarro del “Bella sin alma” de Richard Cocciante: “Y ahora siéntate, en esta silla. / Esta vez escúchame, sin interrumpirme. / Hace tanto tiempo que quiero decírtelo: / vivir contigo, es ya inútil; / todo sin alegría, sin una lágrima, / nada que decirte, ni en el futuro. / En tu trampa también he caído. / El amante próximo tiene mi sitio / pobre diablo, qué pena me da…”
La idea de Maquiavelo sería contratar a Mourinho para ejecutar el imprescindible ERE en el vestuario y luego traer a Zidane para pastorear los nuevos egos con los que redondear otro ciclo triunfal, con Ramos en el PSG, para continuar la misión que este año ha cumplido Buffon, que se bastó él solo para clasificar al United de Pogba, el tipo que más lejos ha llevado la paciencia de Mourinho:
–Siempre intentas encontrar soluciones para los problemas, pero hay un problema para el que no encuentro solución: cuando juega, al jugador le gusta el entrenador; pero cuando no juega, no le gusta el entrenador. La naturaleza es así y no se puede cambiar. Lo he pensado mucho: hace falta prestar más atención a aquéllos a los que no gustamos. Con quienes nos gustan no necesitamos tener esa preocupación. Lo damos por hecho.
El problema del Madrid es que da por hecho que sabe a qué estilo de fútbol quiere jugar. Y Sergio Ramos ha tomado el mando.
Patton
“ARROGANTES Y COMPLACIENTES”
El entrenador con el que más coquetea el Madrid es Mauricio Pochettino, un central argentino del Español de Lara que ahora entrena al Tottenham que no quiso comprarse Abramovich porque le parecía un barrio pobre, aunque era el club de los positivistas lógicos como Sir Alfred J. Ayer. Pochettino obtiene su energía de los limones, y entrena rodeado de limones, como el padre pintor de Manuel Valls, que los pintaba primorosamente en sus naturalezas muertas. Como entrenador, Pochettino tiene cara de diciembre, es decir, de los que en el Madrid no llegan a Navidad, porque en noviembre ya hn tirado la Liga. Como el Madrid de Solari, el Tottenham de Pochettino lucha por estar entre los cuatro primeros (puestos Champions), pero el sábado perdió con el Southampton, y Pochettino acusó a sus futbolistas de “arrogantes y complacientes”. ¿A qué nos suena?
domingo, 10 de marzo de 2019
No es Karius, es Carlos Abad
Carlos Abad
Manuel Mosquera, tercero por la derecha, sentado
Manolo Peña, segundo por la izquierda arriba
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Se entiende que un equipo de fútbol o de lo que sea pierde contra otro por que ha jugado peor, por mala suerte, por el árbitro, porque el rival es muy superior o el manojo de pertinentes justificaciones o evidencias que los aficionados derrotados quieran argumentar. Hoy el cordobesismo... bueno, yo, que soy cordobesista, me he quedado idiotizado ante el televisor reviviendo la actuación de aquel Karius del Liverpool en la figura de nuestro portero Carlos Abad al que le he justificado varios deslices durante la temporada, pero que hoy ha agotado mi paciencia y me ha hecho gritar solo en el salón un “vas con ellos, tío”, que ha sobresaltado a mi doña en los comienzos de su siesta. Cualquier día me llama machista.
Y es que si no lo ven ustedes no se lo creen. ¡Qué dos goles! El 1-0 es un balón de córner que le llega fácil y suave a nuestro canario, hoy barítono de ópera, pero fácil, fácil... sin que nadie le acose o ni siquiera le estorbe. ¿Lo coge? Así parece, pero no. Se le escapa, escurre (se habrá lavado los guantes con fairy) y gol. En fin, un error, una pifia, una cantada... y con la que está cayendo, pues pobre Carlos. Me acuerdo de Karius por primera vez, pero en Kiev, Benzema al menos estorbaba. Al finalizar la 1ª parte nuestro portero tiene tres defensas libres para pasarles el balón, pero lo manda al centro, a un azulgrana que sólo tiene que dar dos zancadas y un pase a Zarfino para que el uruguayo empuje un 2-0 en el Francisco de la Hera. Los extremeños no creen lo que están viendo, los 400 cordobeses que han viajado tienen la misma pesadilla y yo doy el grito mencionado líneas arriba y se me vuelve a presentar el fantasma de Karius.
La 2ª parte ha sobrado. Nos han expulsado o se ha expulsado Bodiger y nos ha colado el gaditano KikeMárquez (estaba en la lista para reforzarnos) un tercer gol en el minuto 90 para sumar 54 en contra, 12 más que el Gimnástico de Tarragona, segundo equipo más goleado. Una cifra más que significativa de una debilidad defensiva que nos está llevando por el camino de la amargura al infierno del que abominamos.
Durante la semana se ha querido vender una reacción que está claro no tiene base por mucha voluntad y amor al club que ponga el nuevo entrenador Rafa Navarro. El cordobesismo, una de las aficiones más irracionales -entiéndase lo de irracional como soñadora e ilusa- se encaminó por la carretera de Badajoz en pos de una esperanza y me da que regresa hundida y..., pongamos un palabro mas cursi que inapropiado, estupefacta.
Al Extremadura lo tenía Luis Oliver como de cantera para el Córdoba, pero los extremeños subieron, Oliver se enemistó con el propietario blanquiverde y ha trasladado sus negocios y sus afanes -el tío sabe la tira de fútbol y clubes menesterosos- donde ve color. Para salvar al equipo de Almendralejo ha vuelto a convencer a Reyes, más lento y gordito que en Córdoba, a no sé cuántas novedades invernales y a un tercer entrenador, Manuel Mosquera, ídolo azulgrana allá por los 90 de con Ortuondo de míster y el exburgalesista Manolo Peña de pareja goleadora, que es posible lo consiga, pues Reus, Nástic y Córdoba -ozú- suman tres plazas.
El que más me ha gustado ha sido el lateral derecho Álex Arnáiz, que corre como un cuatrocentista; el centrocampista Olabe que es del Atlético de Madrid; la aparente consistencia de la pareja de centrales Pardo y Borja Granero que se van a asentar después de varias pruebas fallidas de los distintos entrenadores y por supuesto Reyes que juega andando pero pone el balón donde pone el ojo.
¡Que sensaciones mas malas tengo!
Arde Dalí
DE LAS DISTINTAS COSMOLOGÍAS CONCEPTUALES
[Noviembre 2009]
Por Pepe Cerdá
pepe-cerda.blogia.com
Osia es un pueblo del prepirineo oscense en el que viven ahora unas tres personas, pero que en los fines de semana y vacaciones se puebla de veraneantes, de tardo-hipíes y de algún que otro artista, como mis amigos Ignacio Mayayo y Paco Simón; algún que otro agitador cultural, como Dionisio Sánchez; y algunos más de cuyo nombre me acuerdo, pero no quiero cansarles.
Una de las tres personas que aún viven en el pueblo se llama Eduardo y hasta hace muy poco era el pastor. La comunicación entre el pastor y los tardo-hipíes ha sido siempre fluida, pero las cosmologías conceptuales de cada uno de los emisores han sido a menudo muy distintas. Pongo algunos ejemplos.
Allá por el ochenta y pocos, cuando Paco Simón se estaba haciendo la casa que tiene allí, Eduardo le preguntó:
-¿Así que tú eres Pintor?
-Sí, Eduardo.
-Pues mira a ver si tienes suerte y se te quema la casa como a ese catalán y te haces famoso...
¿Saben a quién se refería el pastor? ¡Pues ni más ni menos que a Don Salvador Dalí!, que justo aquella semana había sido noticia en el telediario porque se le había quemado el Castillo de Púbol, donde pasaba su último año de vida. ¡Y lo más bonito es que creía que la fama, ¡ a Dalí!, le había venido dada por el incendio!
Otro día, Mayayo le preguntó, mientras guardaba su rebaño:
-Oye, Eduardo... Me han dicho que conoces a todas las ovejas...
Poniendo cara de extrañeza, Eduardo le contestó:
-¿A todas...? ¡A todas no! ¡Cómo voy a conocerlas! ¡A estas mías, claro!
Eduardo no conocía, en el sentido de diferenciarlas, a todas las ovejas del mundo. A las suyas, por supuesto.
Otro día, Mayayo, paseando con unas alumnas de la Escuela de Artes de Zaragoza de muy buen ver, se encontraron con Eduardo y su rebaño. Una de ellas le preguntó:
-¿No se aburre solo todo el día? ¿Cómo no se busca un hobby?
-¿Un hobby...?
Poniendo cara de malicioso, continuó:
-¡Hola! Si alguna de vosotras quisiese y séndejará... ( se dejase)
pepe-cerda.blogia.com
Osia es un pueblo del prepirineo oscense en el que viven ahora unas tres personas, pero que en los fines de semana y vacaciones se puebla de veraneantes, de tardo-hipíes y de algún que otro artista, como mis amigos Ignacio Mayayo y Paco Simón; algún que otro agitador cultural, como Dionisio Sánchez; y algunos más de cuyo nombre me acuerdo, pero no quiero cansarles.
Una de las tres personas que aún viven en el pueblo se llama Eduardo y hasta hace muy poco era el pastor. La comunicación entre el pastor y los tardo-hipíes ha sido siempre fluida, pero las cosmologías conceptuales de cada uno de los emisores han sido a menudo muy distintas. Pongo algunos ejemplos.
Allá por el ochenta y pocos, cuando Paco Simón se estaba haciendo la casa que tiene allí, Eduardo le preguntó:
-¿Así que tú eres Pintor?
-Sí, Eduardo.
-Pues mira a ver si tienes suerte y se te quema la casa como a ese catalán y te haces famoso...
¿Saben a quién se refería el pastor? ¡Pues ni más ni menos que a Don Salvador Dalí!, que justo aquella semana había sido noticia en el telediario porque se le había quemado el Castillo de Púbol, donde pasaba su último año de vida. ¡Y lo más bonito es que creía que la fama, ¡ a Dalí!, le había venido dada por el incendio!
Otro día, Mayayo le preguntó, mientras guardaba su rebaño:
-Oye, Eduardo... Me han dicho que conoces a todas las ovejas...
Poniendo cara de extrañeza, Eduardo le contestó:
-¿A todas...? ¡A todas no! ¡Cómo voy a conocerlas! ¡A estas mías, claro!
Eduardo no conocía, en el sentido de diferenciarlas, a todas las ovejas del mundo. A las suyas, por supuesto.
Otro día, Mayayo, paseando con unas alumnas de la Escuela de Artes de Zaragoza de muy buen ver, se encontraron con Eduardo y su rebaño. Una de ellas le preguntó:
-¿No se aburre solo todo el día? ¿Cómo no se busca un hobby?
-¿Un hobby...?
Poniendo cara de malicioso, continuó:
-¡Hola! Si alguna de vosotras quisiese y séndejará... ( se dejase)
Domingo, 10 de Marzo
Valle de Esteban
Es una tarde clara,
casi de primavera,
tibia tarde de marzo
que el hálito de abril cercano lleva
Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre»
DOMINGO, 10 DE MARZO
En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:
–Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.
Jesús le contestó:
–Está escrito: «No sólo de pan vive el hombre.»
Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo, y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.» Jesús le contestó:
–Está escrito: «Al Señor tu Dios adorarás y a él sólo darás culto.»
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti", y también: "te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras".» Jesús le contestó:
–Está mandado: «No tentarás al Señor tu Dios.»
Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.
Lucas 4, 1-13
sábado, 9 de marzo de 2019
Tetas
Apollinaire
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Vista por su “trou noir” mediático, España vendría a ser el País de las Amazonas presidido por la paisana de “Polla Santa” (como llamaba Valera a un egabrense padre de tres hijos: “las dos de ellas monjas, y el varón, seminarista”), Carmen Calvo, autora intelectual de la huelga de Estado del feminismo de Estado:
–Yo también he trabajado en el ámbito privado muchos años, soy funcionaria.
Si el ministro Guirao, o Guirado, fuera persona de teatro (sólo lo es de cine, y de Pulpí), los teatros del Estado, para conmemorar el 8 de marzo (fecha impuesta por la III Internacional comunista) habrían programado “La tetas de Tiresias”, de Apollinaire, que incluye cambio surrealista de sexo, con cartelito de Picasso (“Ista, ista, ista, Picasso feminista”) y coros de Max Jacob. Eso fue en el 17. En el 40, la Gestapo prendió a Max Jacob (pagafantas de Picasso), y Cocteau dirigió una carta a los alemanes que firmaron todos… menos Picasso, quien, sin embargo, no se ahorró el chiste:
–No vale la pena hacer nada. Max es un ángel. No necesita nuestra ayuda para echar a volar y fugarse de la prisión.
La Teresa de Apollinaire, en trance de convertirse en hombre, se deshace de sus pechos, dos globos que emprenden el vuelo al ritmo de un vals y que la joven, ya barbada, hace estallar aplicándoles un símbolo de su recién estrenada virilidad: la punta de un cigarrillo encendido. Con este resumen el cubano Orlando González Esteva señala la similitud entre la voz francesa “mamelles” y la indoantillana “mameyes” (“¡Los mameyes de Tiresias!”), base de su tesis: la Tierra (para Colón, “una pelota redonda que tuviere puesta en ella como una teta de mujer”) como un continente único formado por dos masas, y entre ambas, “como una entrepierna femenina del tamaño del globo, o una boca entreabierta a la lujuria de quién sabe qué dioses”, una franja azulísima de mar ecuatorial.
–¿Cómo se dice acostarse de balde? –pregunta en París un personaje de Emilio Bobadilla.
–A l’oeil.
viernes, 8 de marzo de 2019
Ajustando cuentas con el Gran Capitán
Esta mañana en las Tendillas de Córdoba...
...ajustando cuentas con el Gran Capitán
Antier en el Palillero de Cádiz
F.J.G.I.
F.J.G.I.
Dilema cornudo
Ignacio Ruiz Quintano
Abc
Los analistas (¡esos analistas tenemos!) no ven del todo bien que el Estado convoque a la huelga contra el Estado, sin darse cuenta de que en el Estado de Partidos todo es mentira menos lo malo, o sea, el Estado. Ese Estado liberal cuya facción liberalia, Ciudadanos, acude a manifestarse “contra el capitalismo y el libre comercio”.
¡Es el “feminismo liberal”!
El feminismo liberal es el feminismo socialista… “y dos huevos duros”. Un “laissez faire, laissez passer” que en la guerra de sexos nos llevaría al “cornuto contento” de toda la vida.
–Señor Foxá, la bebida acabará matándolo –dijo a Foxá el conde Ciano, ministro de Exteriores italiano, en una cena diplomática en Roma.
–Al menos a mí no me matará Marcial Lalanda –contestó Foxá, ateniéndose a la fama de cornudo del yerno de Mussolini.
(La anécdota la recoge Cristóbal Villalobos en un nuevo libro de Foxá, “A las orillas del Ladoga”, con artículos, poemas y cartas desde Finlandia.)
A Ciano, criado con D’Annunzio y casado con Edda Mussolini, lo que más le gustaba era volar, como a Pedro Sánchez. “El porvenir ya no está en el mar y en las velas, sino en el aire y en las alas”, le dijo al Caballero Audaz, que lo entrevistó en el Gran Hotel, donde describió, sin saberlo, el estatismo que padecemos: “El Duce ha creado en Europa la forma más perfecta de democracia, porque tiene su origen en la voluntad de las grandes masas populares reunidas por un ideal común”. Mas no murió estoqueado por Marcial Lalanda, sino fusilado por su suegro. Al cabo, fue un feminista liberal “avant la lettre”: dejaba hacer, dejaba pasar. Como el vino de Jerez. De ahí el dilema cornudo del liberalismo de Estado ante la huelga estatal de hoy.
El dilema cornudo de Rivera es la “trampa saducea” de Torcuato Fernández Miranda:
–No dije trampa farisaica por que no se sintiese hipócrita ningún procurador. Como los saduceos son más desconocidos, la llamé saducea.
El “feminismo liberal” viene de Quevedo (“El siglo del cuerno”).
Acosando a la acosada
Hughes
La coincidencia del juicio del «procés» con la semana de feminismo de Estado ha producido contrastes casi divertidos. No se le ha aplicado ninguna sororidad a la secretaria judicial que después de sufrir el acoso aquel 20-S sufre ahora otro en internet por los independentistas, que difunden sus datos como invitando al ejercicio de más no-violencia sobre ella, ajenos quizás o quizás no a que ciertas presiones sobre un testigo pueden ser delito penal.
Cuesta mucho esfuerzo ser secretaria judicial siendo mujer. Exactamente el mismo que le cuesta a un hombre, pero ¿por qué aquí no suenan los violines del género?
Parlamento, tribunales. Todos estos espacios les dan igual. La democracia es lo que se crea cuando un número suficiente de independentistas se juntan. Por los papelotes incautados nos enteramos después del lugar que su futura Constitución reservaba a los partidos discrepantes, que era... Sí, ese, el que están pensando.
El mesiánico futbolista Gerard Piqué publicó ayer un tuit contra Enric Millo con un vídeo que pretendía ser exculpatorio en el que Jordi Cuixart decía: «Marcharán cuando nosotros digamos», lo que se parece mucho a tener a alguien retenido. Pero hombre, ¡ni que los funcionarios judiciales fueran árbitros acorralables!
Aunque ni siquiera eso es lo importante. No haría falta ni recordar a Artur Mas entrando en helicóptero en el Parlament años antes. El escrito de la Fiscalía da al 20-S una importancia en sí mismo, pero sobre todo una importancia preparatoria: conociendo todo lo que sucedió esa jornada, se convocó y organizó el 1-O con la inacción y colaboración de los Mossos. Los Mossos son una fuerza armada y la votación (no democrática sino ritual) era la condición necesaria para la DUI, es decir, para la ruptura de la ley española. Unan los puntos ustedes. Guste o no, la rebelión se pide con cierta base, la justicia podrá dejarla en sedición y el Consenso en indulto.
Hay dos millones de personas que se sienten tan distintas y ungidas como para haberse dado normas propias (la transitoriedad). Va a ser difícil que respeten derechos ajenos que de forma manifiesta ya pisotearon. La funcionaria que negándose a aceptar el paseíllo de oprobio de los perdonavidas eligió la azotea quedará para los restos como una imagen de amedrentamiento y soledad.
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