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jueves, 4 de agosto de 2016

Los siete infantes de Lara

 Abilio Abad Izquierdo

Francisco Javier Gómez Izquierdo

      Dejo Castrillo de la Reina, que también lo es de la Demanda, con los vecinos preparando las bodas de plata de sus  “Sietes infantes de Lara” y vuelvo a las infernales jornadas de aquel sultanato en el que nació de una hermana de Almanzor y del noble y sin par Gonzalo Gustios el bastardo Mudarra, vengador legendario de la maldad de doña Lambra, señora de Barbadillo.
    
 25 años. 75 representaciones. 75 ovaciones de no sé cuántos miles de espectadores que repiten si pueden cada año por siete euros, dos horas ante el atrio de la Iglesia de San Esteban Protomártir, la fresca noche del fin de semana anterior a la Virgen de Agosto. Allí, ante la iglesia, todos los vecinos de Castrillo amontonan las virtudes que son propias de su pueblo para mover a admiración a los espectadores. Sobre todo a los que no han estado nunca y conocen el acontecimiento sólo por referencias.

      Abilio, el autor, director... y todo de “los infantes” sube, baja, va y viene del periódico a la radio y de la tele a Covarrubias y Silos a pegar carteles de la obra. Los carteles no se ponen para llamar a curiosos, sino para recordar el día y la hora. El lleno está asegurado y siempre hay que añadir alguna silla porque, aunque se agoten las entradas, no se puede desairar al que se presenta sin avisar.

   5, 6 y 7 de agosto en el atrio de la iglesia a las 22 horas.

   Tfno. de reserva de entradas y autobús desde Burgos.- 676  356  766

    
     ¡Cuánto siento no poder estar este fin de semana donde me llama la sangre!
  
    Una recomendación. Es conveniente llevar un jersey gordo o cazadora, porque en la Sierra suele refrescar al anochecer.
 
 Los infantes vivos

Las cabezas de los infantes