domingo, 31 de mayo de 2026

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito

 DOMINGO, 31 DE MAYO


Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.


Juan 3, 16-18