Ignacio Ruiz Quintano
Abc
La delegada del Gobierno es mujer de paz, y por eso hace lo que puede para que los sucesos no salgan en la prensa, donde tan fea queda la sangre, o para que los cabreados por el espectáculo de los Sacarinos del Estado saludando como pastores de villancico a Otegui, el macho alfa de la Nación, no se manifiesten ante el Ministerio del Interior. Al Foro de Érmua, a Basta Ya y al Colectivo de Víctimas del Terrorismo les ha sido denegada la autorización. ¿Estará enterado Otegui de esto? En cualquier caso, hay que tener valor para ir de noche a ese ministerio, por cuyos pasillos la sombra de Vera debe de cruzar como la del padre de Hamlet por las terrazas del castillo de Kromborg. En esto, estoy con el señor Sebastián: hay que mirar adelante, como hace la delegada del Gobierno. Si miras a los lados, ves acuchillamientos o ves manifestantes. Y, si miras atrás, ves a Zerolo el Apóstata con su nueva canción del verano: “Yo soy ése”, donde “ése” vendría a ser un hijo de exiliados por el franquismo. El daño que las charangas de Manu Chao ha hecho en algunas cabezas es irreparable. ¿Manifestarse ante Interior? En ese edificio vegeta Rubalcaba –¡cráneo privilegiado!–, que no pega ojo desde el 30 de diciembre: quiere arrestar a los asesinos de Barajas, pero... Si Acebes, que era tonto, cogió a los moritos en dos días, ¿por qué Rubalcaba, que es listo –¡cráneo privilegiado!–, lleva tres meses sin coger a los asesinos de Barajas? La comparación le quita el sueño, y hace bien la delegada del Gobierno en impedir las cencerradas en el balcón del grande ministro insomne. Ese hombre debe dormir y, para coger el sueño, que es lo único que al final va a poder coger, yo le recomiendo el partido de esta noche en el Bernabéu: Combinado Autonómico del Sabio de Hortaleza contra la Selección Nacional de Dinamarca. ¿Hemos dicho “Sabio de Hortaleza”? Sí, señores. Vuelve el Sabio de Hortaleza con sus frases de Sabio de Grecia: “Hay que ganar sí o sí”, “Si no pasamos de cuartos, dimito”, “Como perdamos, me marcho”... Y así. En fin, una pesadilla, pero habrá que sentarse a ver el partido, no sea que le dé a Otegui por hacer el saque de honor.

