Ignacio Ruiz Quintano
Abc
En Madrid, la ovación de la Feria ha sido para un monosabio. Toro que embiste al caballo, picador que sale despedido al tendido y cuadrillas que toman el olivo. En el ruedo, tres personajes: un toro, un caballo y un monosabio que, para que no lo vea el toro, se tapa con el caballo y aguantan,. “mono” y caballo, todas las avenidas de esa ola del campo de Guadalix que es un hernandezplá. La plaza, la primera del mundo, se viene abajo. Y es que esa plaza, con tal de pasar por entendida, se deja perder por cualquier detalle. Además, todo el mundo dio por hecho que el monosabio no sería un March, sino un pobre, y ya se sabe que, en tiempos de progreso, no hay nada más socorrido que un pobre para conducir a una muchedumbre hacia la emoción. A ese monosabio sólo le faltó brindar al cielo, que es el brindis que este año se lleva en las palestras madrileñas para granjearse el fervorín popular. Los brindis al cielo y la defensa del escaque del caballo a cargo de un monosabio han sido todas las ovaciones del público en lo que va de Feria. Y todavía está por relucir el monosabio mayor, Ballesteros, gerente de la plaza que, más que una plaza de toros, parece el decorado de la cárcel de “El expreso de medianoche”. Si tienes que recoger las entradas en el patio del desolladero, un escalofrío te recorre la espina dorsal, y no precisamente por el precio. Pero se ve que en la Comunidad de Esperanza Aguirre no hay otro que sepa de toros más –por eso lo de monosabio– que Ballesteros, el hombre de confianza del PP en Las Ventas desde los tiempos de Gallardón, que también querrá “modernizar” la fiesta. El día que el presidente iba a ser Simancas, Ballesteros arrojó la confianza por la ventana y, al grito de “¡yo no soy político, que yo soy un profesional, y además, ya era hora!”, se puso a las órdenes de la nueva situación, donde se mantuvo, impasible, hasta que el triunfo popular en las elecciones repetidas le devolvió el sentir vocacional. Allá Esperanza Aguirre con él, pero, hombre, que le pasen una escoba a la plaza.

