miércoles, 13 de mayo de 2026

Misterios


Martín Chirino


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


El árbol de la ciencia no prende en el CSIC. Una rama de ese árbol chirinesco ha vuelto a desprenderse sobre el jardín de la calle de Serrano, y la leyenda de la rama dorada de Frazer debe de estar embargando a Martínez A., el laico director. Frazer escribió “La rama dorada” para explicar la ley que regulaba la sucesión en el sacerdocio de Diana, puesto que sólo podía ocupar aquél que asesinara a su antecesor. Magia y religión. ¡Hummm! Pues será una casualidad, pero el autor de “El árbol de la ciencia” plantado en el CSIC es Martín Chirino, que acaba de lastimarse un pie bajo el peso de un hierro candente escapado del yunque como ánima salida del Infierno. ¡Ah, los herreros y alquimistas de Mircea Eliade! Después de todo, el árbol de la ciencia que saca los pies del tiesto de Martínez A. fue forjado por rumanos de Arganda del Rey. En fin, un misterio. Y otro misterio es el de Calderón (“me llamo Calderón y doy suerte”) en el aeropuerto de Nueva York. Ya su colega Laporta se las tuvo una vez tiesas –¡como que presumió galanamente de “gayumbos-endowment pad” ante los circunstantes!– con los guardias civiles en el aeropuerto de Barcelona. Pero Calderón ha ido más lejos, a Nueva York, desde donde la noticia de su retención corrió como la pólvora. O como Paquillo, que es más nuestro. (La pólvora, aunque parezca valenciana, es china.) Calderón se las echa de abogado y políglota, así que ningún peligro podía correr en manos de la policía más cinematografiada del mundo. Y entonces, encantadora, por “naif”, surgió la esposa telefoneando a Rubalcaba –¡cráneo privilegiado!– para salir del apuro. ¿Puede concebirse una reacción más española? Ahora mismo llamo a Rubalcaba, que para eso lo tenemos todos los domingos en el palco comiendo lunitas de jamón, y se van a enterar estos gilipollas gringos. Como si América funcionara como España, donde la gente puede ser detenida porque, “si el ministro pide detenidos, hay que detener a alguien”. ¿Por qué a Calderón, entonces? No sé. ¿Su fama de izquierdista devorador de oligarcas financieros alarmó en Wall Street? ¿Una camiseta de “Público” con el lema “Fuck Bush” en la Samsonite?...