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martes, 2 de julio de 2019

Bicots

Segismundo Moret


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Los tejemanejes franceses en la política española indican que Macron, subido en un cajón de gaseosas, nos considera simples “bicots” (chicos de colonias, o así). Mas, como avisó Thomas Bernhard, a que lo meen a uno te acostumbras con el paso del tiempo:

Bueno, probablemente uno se brinda a hacer de árbol.
Sánchez tiene tamaño de árbol de la masonería, esa explicación popular para tanto encumbramiento inesperado: la gente ve que Fulanito, de puro tonto, no sería capaz de llegar a tal o cual cargo sin la ayuda de una fuerza misteriosa. Y piensa en la masonería. Pero Fernández Flórez tenía sus dudas: si no es la masonería la que recluta tontos, sino los tontos los que se alistan en la masonería, ¿cómo alcanza ésta a ser una sociedad poderosa, capaz de torcer el destino de los pueblos?
A Sánchez le gusta volar (y en eso se parece a Canalejas). “Voy a salir en ese aeroplano”, dijo un día el Rey a don José en Cuatro Vientos. “¡Qué bien, Señor! ¡Y yo también!”, contestó Canalejas, que era inteligente (y en eso no se parecía a Sánchez). “¿Cómo, querido Presidente?” “Sí, Majestad. Y que se fastidien los otros veinte millones de españoles”. Y el Rey, que era aún más inteligente, quedó vencido por sus deberes.

Me he visto obligado –explicó el monarca a Maura a despedir a Moret porque, sin mala intención, estaba sirviendo a los enemigos de España. Para calmar la agitación militar, acordamos el nombramiento de dos generales, Polavieja y Weyler. La Embajada en París me comunicó que en aquellas logias masónicas se resolvió impedir el ascenso de Polavieja (“el general cristiano”). Comprenderá usted mi sorpresa y mi indignación cuando a las pocas horas me dijo Moret, sin dar importancia al tema, ni a mí explicación ninguna, que Polavieja no podía ser capitán general.
Por cosas así Marx hizo suya la cita de Hegel de que todos los hechos y personajes de la historia se repiten dos veces:

Pero se olvidó de agregar: la primera, como tragedia, y la segunda, como farsa.