lunes, 20 de julio de 2015

¿Pero hubo alguna vez once mil vírgenes?

Esteban en Burgos

En la Capilla del Condestable, nos enseñan el retablo de las Once Mil Vírgenes:

-De las Once Mártires Vírgenes, querrá usted decir. Es una mala lectura del texto. La M no vale Mil, sino que es una abreviatura de Mártires. Así el suceso se comprende mejor. Memling, en la célebre arquilla de Santa Úrsula que se custodia en Brujas, pudo reducir a once las once mil vírgenes por necesidades de pintor, y de una manera simbólica; pero el resultado es que acertó con la verdadera lección del texto.
Alfonso Reyes
Horas de Burgos, 1918

Castells


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La frase de camiseta del mes es la de Manuel Castells, hada del movimiento paulino que ha puesto a España mirando a Grecia:

    –El miedo se supera con la indignación.
    
Pocos pasan más miedo que un torero, y, sin embargo, el único torero al que he visto indignado es Joselito Arroyo, que para mostrar su indignación en el ruedo apaleaba la muleta con el estoque de palo como hacían las viejas para orear la borra del colchón.

    La indignación, que no es más que impotencia, es un recurso de español bajito. De hecho, yo no sé que se indigne un sueco por no saber montar el tresillo del Ikea o un masai por fallarle tres veces a un león.

    El español, si se siente bajito, se indigna por todo, y pienso en este Castells, que bracea contra “la dictadura política de Alemania en Europa” (?), o en ese Borja-Villel que Zapatero trajo a dirigir el Sofidú y que, pudiéndose indignar con los comunistas del Ayuntamiento que quieren levantarle la calle a Dalí, se indigna con Rosa Belmonte, que dice que quien prefiera el “Guernica” a “Las Meninas” se merece la tasa de Carmena… “y rumanas pidiéndole firmas”, que es lo que hay en el barrio del Sofidú, como en los tiempos de Luis Bonafoux lo que había en el barrio del Louvre era españolas pidiendo francos.

    –¡Xenofobia! ¡Xenofobia! –aspaventea Borja-Villel, el hombre que emocionó a Spielberg citando a Gramsci en el periódico global, y que pasa por ser el Puto Amo del Contemporáneo en España (“¡decide hasta el premio Velázquez!”).

    Uno ya perdió el interés por el “Contemporáneo Español” (me queda la curiosidad periodística de conocer el paradero de la colección de la CAM, con todo lo que compró). Pero me hace gracia que un director de museo que cree que todos tenemos una camiseta con el “Guernica” se indigne “en defensa de sus visitantes”, la mayoría de los cuales, por cierto, lo fueron de Dalí, que en ese Despeñaperros quiero ver yo los… cuates del director, ahora que el Ayuntamiento va a injuriar al pintor.

Los Chospes de la bellota y la monda del toreo (destoreo) mentalista

 El beso de Santiago Sánchez Mejía, poderdante y mentalizado,
 y María Águila de Domecq, apoderada y mentalista

José Ramón Márquez

Se nos va pasando julio en Las Ventas, en el outlet de Las Ventas, a base de baratura y de mirar el céntimo. Llevamos un mesecito en el que la Primera Plaza (de pueblo) del Mundo se reivindica como tal a base de carabanchelear y de ver si de esta especie de corridas baratas y de promoción que van poniendo para cubrir las especificaciones del Pliego de Prescripciones que rige la adjudicación de la Plaza a los Choperon’s sale algo que medianamente se pueda enseñar por ahí. Y ni por ésas. La semana pasada nos encontramos con una reunión que mantuvieron los Choperon’s con diversos clientes y amigos para tratar temas esenciales en la Plaza: que si quitar el vestido de torear a los chulos de toriles y banderillas y cambiarlo por un traje corto de romero del Rocío, que si allanar el ruedo como le gusta al Mofletes poblano, que si cortar las orejas con menos pestorejo, que si contar bien los pañuelos para no cometer errores... nueve medidas vitales proponían los Choperon’s, y se les olvidó la más importante, que es regalar al presidente don Cano Seijo un reloj, mismamente un Seiko eufónico con el apellido del usía, para que éste pueda medir los tiempos con precisión e ir sacando los pañuelicos de los avisos cuando marca el reglamento. Se cuenta que ahora don Cano utiliza un reloj de arena de los que se usan para preparar huevos escalfados y que lo mismo alguna china más gruesa ha atorado un poco el orificio por el que caen los granos, con lo que el tiempo en manos de don Cano se dilata como en una película de Alain Resnais. Presidente de la Nouvelle Vague podríamos nombrar a este don Cano que desde que ha llegado al Palco no deja de hacer travesuras.

Según el Pliego de prescripciones hoy tocaba una novillada, y eso es lo que pusieron en los carteles. A uno le hubiese gustado ver pintadas en la parte de la ganadería las letras ce y ese de Concha y Sierra, y en su lugar lo que pusieron fue la bellota de Los Chospes. Y un chino en la andanada, que era ya la cuarta vez que iba a los toros, saltó:

-¿Y esto tolo de hoy?... ¿Tamién polosedensia Juan Pedlo?

-Pues sí, hombre, también Juan Pedlo, que como acabes aficionándote a los toros te vas a merendar los juampedros como si fuesen rollitos de primavera...

Pues ahí tenemos a Los Chospes, sublimación juampedrera, jandillas tamizados por Daniel Ruiz, antigüedad 27 de marzo de 2011, día en que el mejor toro de la tarde fue el único que no pertenecía a Los Chospes, cuyo hierro como se dijo antes es una bellota. Los Chospes han traído a Madrid una novillada bastante dispareja en cuanto a trapío, en la que han destacado por presencia los dos novillos de más cuajo, el cuarto, Enemigo, número 33, y el sexto, Lacerador I, número 36. Los cuatro restantes, incluso presentando alguno más romana en la tablilla, tenían menos presencia siendo en exceso “anovillados” para lo que gusta en Madrid. En cuanto a comportamiento el premio tontibobo de hoy goes to... Enemigo, que se ha toreado él solito sin necesidad de que nadie estropease sus embestidas con trapo alguno, ni falta que le hacía al negrito.

Para la lidia y muerte a estoque de los novillos Chospechosos se vinieron a La Monumental Gerardo Rivera, de Tlaxcala, nuevo en esta Plaza; Alejandro Conqueiro, de Huelva, nuevo en esta Plaza y Santiago Sánchez Mejía (sin ese), de Medellín, Colombia, nuevo en esta Plaza. O sea que los tres sin montera a hacer el paseíllo, que no sé por qué razón no han pensado también los Choperon’s en quitar esto de ir descubierto, o mejor aún cambiar la montera por un gorro tirolés.

Es sabida la simpatía natural que profesamos por los tlaxcaltecos desde la vital ayuda que aquellos pueblos dieron a Hernán Cortés en su lucha contra los mexicas, especialmente tras el revés de la Noche Triste. En ese sentido vaya por delante nuestro saludo a Gerardo Rivera, que el hombre hizo o trató de hacer todo lo que pudo por agradar a la parroquia: se fue a ponerse de rodillas frente a toriles a recibir a sus novillos, quiso entrar en quites, se volvió a poner de rodillas para dar manoletinas (¿o eran bernardinas?), se volvió a poner de rodillas para hacer el pase cambiado... sólo le faltó matar de rodillas. Tuvo la mala suerte de que en el reparto le tocase su Bonaparte, en este caso el tontibobo de Enemigo, y eso hizo que la cosa quedase como que por un lado es mucho y por el otro es poco, que decía Cantinflas... vamos que el toro estaba a lo mucho, que era no parar de embestir y venga a embestir y ni una mala mirada, ni un mal derrote, ni un respingo, y el tlaxcalteco a lo poco que era el cite desde la oscuridad al borde de la ciudad, el trapazo hasta donde dé el brazo, la pata bien atrás por lo que pueda pasar y el aire de capea pueblerina y sesentera que tan bien sienta a estas nuevas Ventas, paletas y verbeneras. Hasta el chino se puso entusiasmado:

-¡Música!, ¡Música!

A lo que uno:

-¡Tú callar! Todavía no música en Madrid, pero todo se andará. ¡Hasta charangas!, que buena falta hacen ya.

(Éstas son dos ideas que desde aquí recogemos; se las obsequiamos gratis a Choperon’s y a sus 30 hoplitas, para su consideración.)

Después de dejar ir la oportunidad de oro que la fortuna brindó a Gerardo Rivera para decir algo, si es que tenía algo que decir, el hombre, visiblemente enfadado por haber matado al novillo a la última y para quitarse los pesares, animó a su cuadrilla a que le acompañase en una vuelta al ruedo que él mismo se dio porque le pareció oportuno y para estirar las piernas, que caminar es un ejercicio muy sano para el corazón.

Alejandro Conquero vino de Huelva y posiblemente vino demasiado pronto. Es una injusticia echar a Madrid a estrellarse a un muchacho que está en proceso de formación, sin tener definidas sus formas. El hombre hizo lo que pudo tratando de agradar e, independientemente de que sus maneras son las mismas que las de casi todos, se ve en él una tosquedad que no es compatible con Madrid, por más vilipendiada que está la pobre Monumental. Flaco favor le han hecho al torero  los  que le traen a Madrid con 17 novilladas picadas por todo bagaje. Ésta es la auténtica dureza del toro, que la mayoría de las veces se halla en todas las circunstancias que rodean las carreras de los muchachos, mundillo desalmado que tritura ilusiones y esperanzas.

Y de postre, Sánchez Mejía. Se ignora por qué razón siendo el más viejo de los tres novilleros (28 años) y habiendo debutado con picadores en 2012 (los otros dos en 2014) iba en tercer lugar. Dado que por orden alfabético de apellido, sí que le correspondía el tercer lugar, se piensa que acaso don Cano le haya dado alguna dispensa o bula dentro de su particular visión de lo que es el ejercicio de la Presidencia en Madrid. Sánchez Mejía tiene apoderada, doña María Águila de Domecq, que es persona versada en cosas de la mente y filosofías orientales y se ve que el torero anda entre budas y shivas imbuido de la cosa del arte. Un precioso vestido azul recamado en oros, como un príncipe oriental de aquellos de los que hablaba Foxá, y mucha morantería en sus ademanes nos confirman en la certeza de que nos hallamos ante un “artista”. Como suele pasar en estos casos todo va de perlas hasta que sale el toro, que descompone las cosas mentales, las filosofías orientales, las terapias sistémicas y, en general, todo el acervo tibetano e indio, porque una cosa es la vaca sagrada ésa y otra el de las barbas tirando gañafones. A partir de ahí lo que hay es un aficionado práctico y muy poco más. Seguramente debe dar gusto verle torear sin toro, ante un espejo.

El número que montó Anderson Murillo a la hora de picar al sexto es como para haberle mandado a hacérselo mirar.

 Gerardo Rivera, Sánchez Mejía, Alejandro Conquero

 La papela de Fernández

 Mejía al romper el paseíllo

 Es el mismo gallo que en abril, de espectador en la andanada del 9,
 increpó en compañía de su mentalista a un aficionado que no transigía con el destoreo

 Chac Mool

 Tarde de alto coturno

 Parece un garcigrande de los de Pamploma, pero si se cliquea en la foto se verá,
 en el ángulo inferior derecho, a la Paloma Azul

 Gayola de Gerardo Rivera, de Tlaxcala (amigos de Cortés), a Enemigo

 Brindis de Mejía a Frascuelo (que estaba con El Pana)

 El cigarrito para los nervios de la mentalista
La faena del mentalizado va a comenzar

 Otro público es posible

 El nido de Águila

 Botijo rococó de la parte Talavera

Por el humo se sabe dónde está el fuego, y así conocimos al nuevo baranda
Pirri echó la tarde en el roneo a Manuel Ángel Fernández Mateo,
sustituto de Abella en el nido

 Con las cintas de mi capa
Dos capotes rompió el artista

 Anderson Murillo anduvo con el caballo como uno cuando vuelve a tarde a casa
 y no acierta con la cerradura
Al final, le abrió una cremallera al toro

 Otra Andanada es posible
Amigos para siempre

Nuevos aires en la Primera Plaza (de Pueblo) del Mundo

Lunes, 20 de julio

Puerta de Alcalá

-El concepto de jodido es la aportación mexicana a la Teología de la Liberación.
José Ramón Enríquez, director teatral

domingo, 19 de julio de 2015

Espartaco


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Fascinado por la Web de la Verdad de la ex juez Carmena y el ex cura Barbero en Madrid, un amigo de Sevilla me recuerda una “verdad científica” impuesta por Stalin y relatada por Yuri Dombrovski en “La facultad de las cosas inútiles”, una “web de la verdad” sobre el comunismo carmenitano en Rusia, gran lectura para esos votantes pijos de Pablemos a los que se les hace largo el mes de agosto.

    Stalin decretó “verdad científica” que la rebelión de Espartaco acabó con el Imperio Romano, y a quien echando cuentas le salieran al menos otros cinco siglos de romanos lo enviaban a donde Juanito Benet, ¡en el 76!, pedía (“Cuadernos para el diálogo”) que se enviase a los recalcitrantes: el Gulag.
    
Las “cosas inútiles” para el estalinismo eran los grandes valores de la cultura europea, perseguidos con saña por los cancerberos del sistema, esos que te dicen qué hay que pensar, creer, decir o recordar. Por ejemplo, que Espartaco acabó con Roma como la abuela Carmena con el hambre infantil, pues en verdades así basó Evo Morales su teoría de la lucha boliviana de su abuelo contra el imperio romano.

    Son zoquetes, pero cursis que detrás siempre tienen un pez gordo de la cursilería: Alberti, Neruda, Hernández.
    
Alberti (a la muerte del psicokiller): “Padre y maestro y camarada: / vuela en lo oscuro un gavilán”.
 
    Neruda: “Lenin recibió de los zares / telarañas y harapos. / Lenin dejó una herencia / de patria libre y ancha. / Stalin la pobló / con escuelas y harina, / imprentas y manzanas”.

    Y Hernández (con más manzanas para el psicokiller: “Y sólo se verá tractores y manzanas”): “Dormitorios de niños españoles: zarpazos / de inocencia que arrojan de Madrid, de Valencia, / a Mussolini, a Hitler, los dos mariconazos…”)

    El comunismo municipal de Madrid es tan científico que ataca la Ley Hipotecaria, a la que debe el piso, y defiende la de la Memoria, por la que le quitará la calle a Jardiel para dársela e Espartaco.

    E invitarán a Tita Cervera, por su Santoni.

Wings Upon Your Feet

Jeff Espinoza
Gypsy Runner

Domingo, 19 de julio

Valle de Esteban
La tormenta

"Vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor"

DOMINGO, 19 DE JULIO

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:

-Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.
 
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Marcos 6,30-34

sábado, 18 de julio de 2015

Barbero


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La teoría según la cual Podemos sería la venganza del comandante Chávez contra el regio “porquénotecallas” encaja con el programa municipal de Caracas en Madrid: primero, la pandemia de la desnutrición infantil, y ahora, el ministerio de la Verdad, que aquí, de momento, no pasa de concejalía, pero a cargo de un señor de Burgos que es psicólogo y que se llama Barbero, que menudo nombre para el “rastreo” periodístico.

    Cuando las barbas de su vecino ve pelar, el periodista pone las suyas a remojar.
    
Del concejal Barbero se dice que fue fraile, aunque su escritura, extraída de su “bio”, sea de hermano lego:

    –Mi formación en bioética y mi trayectoria en ese campo estimo que me permite aportar trabajar la apuesta democrática y de transformación desde los valores. Es el momento de sumar.
    
Este cacao sintáctico es una pálida imitación del cacao filosófico, pero en eso consiste el método de Podemos, graciosamente anticipado por el positivismo lógico en un debate sobre lógica en la BBC entre el padre Copleston, que hacía de Barbero de la situación, y el filósofo Alfred J. Ayer. Mareado por los birlibirloques del padre, explota el filósofo:

    –Suponga, padre, que digo “Hay un drógulus allí”, y usted dice “¿Qué?”, y yo replico “Drógulus”, y usted pregunta “¿Qué es un drógulus?”. Bueno, digo yo, no puedo describir lo que es un drógulus porque no es la clase de cosa que usted pueda ver ni tocar, no tiene efectos físicos de ninguna clase, sino que es un ser incorpóreo. Y usted dice “Bien, ¿cómo puedo decir si está allí o no?” y le contesto “No hay forma de decirlo. Todo sigue justo igual esté allí o no. Pero el caso es que está allí. Hay un drógulus justo detrás de usted, espiritualmente detrás de usted.” ¿Tiene eso sentido?
    
El drógulus espiritual que hay detrás del concejal Barbero es… el Atleti:

    –Y bueno, soy del Atleti, que eso da siempre la impronta del buen humor.
    
El humor, desde luego, es el rasgo distintivo de esta Corporación.

Sábado, 18 de julio

Valle de Esteban

-Es que [el Guernica] sólo es una corrida de toros inspirada en la muerte de Sánchez Mejías, y como le pidieron algo para la Exposición Universal, Picasso adaptó ese cuadro, y al Gobierno de la República no le gustó, se avergonzó y lo arrinconó.
Antonio D. Olano

viernes, 17 de julio de 2015

Dalí

Fue Dalí, y no este mejillón (Mytilus galloprovincialisdel Big Spanish Dinner 
de Barceló, lo que hizo que en el 14 el Sofidú ganara en visitas al Prado


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

De los museos, no siendo el del jamón, lo único que cuenta para el Estado son las visitas.

En 2014, el Sofidú fue más visitado que el Prado, lo que lleva a Rosa Belmonte a preguntarse, como Ionesco con la lógica, qué clase de gentuza prefiere ver el “Guernica” antes que las “Meninas”.

Merecen la tasa y rumanas pidiéndoles firmas.

La tasa es el cepillo para el culto que podría imponer al turismo el Ayuntamiento, donde el culto es Zapata, el humorista de la Shoá, que escribe en Twitter. Y las rumanas que piden firmas son esas simpáticas criaturas dálmatas que rodean al turista para sacarle… una firma. (Hasta que la Urss invadió Afganistán en el 79 y los comunistas se hicieron “pro-afganos”, la Rumanía de Ceaucescu fue el paraíso con que los muchachos de Carrillo, que veraneaban en el Mar Negro, nos tentaban en la Universidad.)

La causa de que el Sofidú tuviera más visitas que el Prado en el 14 no fue el “Guernica” (“Euskadi se lleva las bombas, y para Madrid, el arte”, fue el tuit sabiniano de Arzallus), y menos aún el mejillón perdido de la paella del cuadro de Barceló. Fue el bombazo de Dalí (“¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!”), al que los comunistas de Carmena (“¡Ay de tanto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de nosotros!”) quitarán la calle, que la maldad y la burricie, cuando se juntan, traen estas cosas.
A Dalí lo pierde en la checa su famoso tuit: “Picasso es un genio. Yo también. Picasso es comunista. Yo tampoco.”

Con la lucha antifascista no se juega.

Cuando la Gestapo se llevó a Max Jacob, su protector en París, Picasso fue el único que se negó a firmar la carta escrita por Cocteau a las autoridades nazis.

No vale la pena hacer nada –explicó el miserable–. Max es un ángel. No necesita nuestra ayuda para echar a volar y fugarse de la prisión.
El miedo, concede Ullán, es hilo y libre:

Pero ¿qué no habríamos dicho si esas terribles palabras hubieran salido de los labios de Salvador Dalí?
Madrid de corte a checa.

Las 9 propuestas de los arbitristas taurinos de Madrid


José Ramón Márquez

Esa notoria inutilidad taurina llamada Choperón Father and Son, el padre se llama Manuel y el hijo ya te lo he dicho, amos de la razón social Taurodelta S.A., dan a luz el parto de los montes en forma de medidas para “mejorar y agilizar el transcurso de los espectáculos taurinos” en Las Ventas. En vez de sentarse a ver por qué la Plaza de Toros es una sucursal del vertedero de Valdemingómez, llena de porquería, de suciedad, de incuria, de orín y de goteras; en vez de sentarse a pensar por qué las gentes han desistido de ir a Las Ventas fuera del trágala de San Isidro; en vez de meditar cuál es su responsabilidad en la penuria de carteles de toreros y ganaderías, de cómo Madrid le ha arrebatado a Vista Alegre el título de “la Plaza de la oportunidad”, se dedican a convocar a treinta cantamañanas, capitaneados por el sansero, nuevo gerente del inútil Centro de Asuntos Taurinos, a ver lo de la “mejora” y lo de la “agilización”, para tener algo que hacer de aquí a las vacaciones e imagino que, de paso, para ir roneando al sansero e ir metiéndole en el cesto, si es que ya no está metido de antemano.

Las medidas de agilidad y mejora son propias del Profesor Franz de Copenhague, invenciones que lo mismo las podía haber firmado el de Podemos Anchuelo. La primera es “la limitación en el uso del descabello (sic) y la puntilla” Todo el mundo sabe, hasta el más lerdo, que la puntilla en manos del tercero de cada cuadrilla obedece a que es éste quien tiene que abonar el precio del apuntillamiento al puntillero de la Plaza, y que la racanería de los matadores y los apoderados hacen el resto, pues no les importa que su peón les levante el toro si con ello se ahorra los euros que debería pagar al puntillero oficial, don Ángel Zaragoza, que es un excelente y certero profesional y que hace su trabajo a las mil maravillas… cuando le dejan. Sobre lo del descabello, no se puede decir una memez más redonda: el matador es el encargado de dar fin de la vida del toro que le corresponde, y punto.

La segunda agilidad consiste en volver a sacar el caballo de turno en la suerte de varas por la puerta de Madrid, la del 7. Esto es una idea en la que se empeñó Vicente Zabala (q.D.g.) y que realmente no aporta nada al espectáculo. Más bien resta. El momento de la salida de los picadores es un interesante momento para el aficionado: aparecen dos actores, uno de los cuales tiene que recorrerse media Plaza hasta llegar a su posición. Es ése un momento en el que se pueden dar lances interesantes, en el que hay que sujetar al toro y en el que puede surgir la sorpresa. Si el director de lidia se dedicase a acompañar al penco en su recorrido, la cosa estaría más controlada, pero eso es ya historia. Eliminar la posibilidad de que surja la sorpresa, de que el toro se eche a por el picador en su camino, es restar otro poco de interés a la lidia, en aras de la pelmaza cosa de la “faena” de muleta. Como ejemplo, baste recordar en el pasado San Isidro la incertidumbre de los Partido de Resina atacando a los caballos en donde les venía en gana, sin que la impericia de los coletudos pudiese hacerse con ellos. Eso es espectáculo, y quitar la posibilidad de que ocurra es cercenar dicho espectáculo.

La tercera invención de “los treintaytantos” es una tontería sobre los pañuelos, para que no pase como en el pasado San Isidro cuando se concedió un rabo en una corrida de rejones por sacar tres veces el pañuelo blanco el Presidente. Por si se lían en contar: uno, dos…, que esta medida ya es poner de tontos para arriba a los Presidentes.

La cuarta memez es un brindis al sol sobre el cómputo de pañuelos orejeros por parte de los Presidentes. Éste es un tema que compete a los propios Presidentes en el que la Empresa adjudicataria de la explotación del coso no debe pronunciarse ni influir. Acaso sean los Presidentes los que deban refrenar los ímpetus orejeros de Calderón y Briceño en determinadas circunstancias y tomar una postura común entre todos ellos. Aunque esto parece mucho pedir.

La quinta se refiere al criterio para abrir la Puerta Grande. ¿Dos orejas? ¿Tres orejas? Me importa un bledo, por mí podían quitar eso de las orejas que tanto emponzoña el ambiente.

La sexta es de agrimensura, pues atañe a la disminución de la altura del ruedo. Una vez me dijo el maestro César Rincón que la “lenteja” del redondel es algo que beneficia al torero, no sólo al matador sino también a los de plata, pues hacia el platillo el toro va cuesta arriba, refrenando algo su ímpetu, y hacia tablas va hacia abajo, lo que le obliga a frenarse en la embestida. Hasta que un torero gordinflón, mofletes, ahíto de palmeras bañadas en chocolate, destapó lo de la altura del ruedo, nadie había pensado en esa estupidez: ni Manolete, ni Domingo Ortega, ni Manolo Vázquez, ni El Viti, ni Antoñete, ni Rincón, ni Paco Camino, ni Luis Miguel
 
La séptima es quitar al torilero y al chulo de banderillas el vestido de torero. Si estos idiotas  homéricos supiesen algo, si ellos supieran quiénes eran el Maca, el Antoñanzas, el Buñolero, chulos de banderillas y de toriles de Madrid de hace cerca de dos siglos, si les importase algo la historia de la Plaza, sabrían que desde los inicios en la Plaza de la Fuente del Berro, los chulos de toriles y de banderillas en Madrid van vestidos de toreros. En Málaga, por ejemplo, no, pero en Madrid, desde tiempos inmemoriales los chulos van de torero y estos animales no tienen derecho alguno a quebrantar la tradición.

La octava va en relación al tamaño de las orejas que se cortan. Ya hay que tener poco que hacer para preocuparse de semejante imbecilidad.

Y la novena medida de agilidad y mejora, se ve que el magín no les ha dado para completar la decena, es la única razonable, que es instar a los mulilleros a que acudan siempre al toro a la misma velocidad y que no ralenticen el paso cuando hay posibilidad de propinilla. Ésta es la única que parece razonable. Podían haber quedado a tomar unas cañas con esta sola cuestión, magro orden del día.

La inutilidad del Centro de Asuntos Taurinos hará muy mal en consentir que se quite el tradicional vestido de los chulos de toriles y de banderillas. Como cuando el alcalde Gallardón quitó el uniforme cuatro veces centenario de los maceros del Ayuntamiento “por franquistas”, ahora estos indocumentados quieren vestir, porque les da la gana, al torilero de peregrino del Rocío. Déjense de agilizaciones y si de veras quieren mejorar contraten ganaderías fuertes, de romana, de poder, traigan corridas que reivindiquen al toro y déjense de llenar las tardes de los domingos de “nuevo en esta plaza” y de ganaderías sin antigüedad cuyo único mérito es proceder de la peste juampedrera.

Golden Girl

Jeff Espinozza
Gypsy Runner

Viernes, 17 de julio

Valle de Esteban

-El mundo está dividido en cejialtos y cejibajos: highbrows y lowbrows.
Adolfo Salazar en Revista de Occidente, 1928

jueves, 16 de julio de 2015

La espera

La Mejillonera
Burgos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Lo último que hemos sabido del griego Tsipras es que nos espera.
De los griegos, ni regalos –decían los antiguos, que se sabían lo del caballo de Troya.
Los comunistas griegos van a esperar a los comunistas españoles para, juntos, pegar fuego al casino de la Unión Europea.

Hay que decir que Grecia, con dos rescates a cuestas, no ha importado a los españoles hasta que la tomaron los comunistas, y hasta el Bobo Solemne presumía de prestarle dinero para ganar más dinero. Y ya ven.

Ayer, al salir del dentista, un taxista me recibió con hipo por los griegos. Quería donar la recaudación a los abuelos atenienses, pero no sabía cómo. Tanteando la vuelta del dentista, le dije: “Si le enseño una foto de mi suegra, que con el calor lo pasa mal, ¿me perdona usted el viaje?”

Tampoco es una cosa para bromear –me contestó.

¿Y quién bromea?

Cuando Stalin pidió acogerse al Plan Marshall, Truman se lo denegó y estalló la Guerra Fría.

¿Cómo negarle ahora un crédito a Grecia?

Grecia vendría a ser la Andalucía de Europa. Si Grecia es la cuna de la democracia (directa), que es el régimen de los que no son demócratas, Andalucía es la cuna del flamenco, que es la música de los que no saben solfeo.

Lobotomizada por la telebasura, España es refractaria a la verdad, que es la lealtad para con la realidad. Ya en nuestro costumbrismo está la dificultad de distinguir entre lo real y lo ficticio, dado que lo ficticio sale siempre de la realidad, como el huevo de la gallina, y la realidad sale después de lo ficticio, como la gallina del huevo.

Nuestros joveznos creen que democracia es ausencia de normas y que todo se arregla con la lógica griega. Antes de que Valle inventara el esperpento en los espejos del Callejón del Gato, Adams, segundo presidente americano, descubrió que la historia de Grecia es como una sala de espejos en la cual todos nos reflejamos, pero deformados por el tiempo.

Grecia nos espera y todo indica que la vamos a alcanzar.

A vueltas con la catedral










Julio 2015

No Shopping Bags

Jeff Espinoza
Gypsy Runner

Jueves, 16 de julio

Valle de Esteban

-Yo, sin profesar dogmáticamente la tolerancia, la practico mucho más que ellos.
Marcelino Menéndez Pelayo en carta a Leopoldo Alas

miércoles, 15 de julio de 2015

Zapateo

Sacristía de San Nicolás, Burgos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Para que el ciudadano sepa que “las tasas sirven para financiar derechos y no privilegios”, la abuela farisea de San Lucas (18:9-14) cambiará la calle de Pedro Muñoz Seca por la de algún héroe de “la gente”, como El Chaparro, El Cojo de los Molletes, El Vinagre o El Ojo de Perdiz, que Pablemos tendrá bien estudiados.

A Muñoz Seca, delatado por un cómico, lo asesinaron por leer el ABC, donde nunca escribió (y donde los milicianos del 36 hicieron un “Ere” de unos setenta empleados, entre Redacción, una veintena, y Talleres: Camba se les escapó, y ahora la venganza es quitarle la calle).

Lo más “franquista” (?) del autor de “La venganza de don Mendo” fueron sus últimas palabras en la cuneta de Paracuellos, cuyo capataz presumía luego en Madrid de reloj del muerto:

Sólo hay una cosa que no podréis quitarme: el miedo que tengo.
Que eso, Pedraz, es humor negro.

Lo que ABC, “convertido desde hoy en diario del pueblo” (el “control de medios” de que habla Pablemos), publicó es… “zapateo”, de Zapata, el humorista de la Shoá que manda en Madrid:
Se declara cesante a don Pedro Muñoz Seca. ¿Que no caéis? Aquel autor monárquico y gracioso… Poco es, pero algo es algo.
Al descubrir los campos de la muerte alemanes, los soldados de Normandía (es decir, del infierno) lloraron.
Ante las mismas imágenes, Zapata, que viene del cine, hace el chiste del cenicero. “Humor negro”, según Pedraz, con vocación de juez universal, sólo que la justicia universal, sin derecho universal (ni fuerza para aplicarlo), es un brindis al sol. Por ejemplo: el “descojone” de las víctimas del Holocausto, que en España es “humor negro”, en Alemania es delito, aunque mediáticamente nazi es la señora Merkel, que se niega a acariciar con sus cheques el bolsillo de Tsipras como la señora Claypool acariciaba con los suyos el bolsillo de Groucho en la ópera, cuyo palco, por cierto, ya ha sido puesto por doña Manolita a disposición de una comisión de pobres de solemnidad que va a ser atendida por el señor Bertrán de Lis.

El último after hour

Puente de la Audiencia

La vieja estación, último after hour

El plan

Lo que hay

Presidente de Renfe

Frank

Jeff Espinoza
Gypsy Runner