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jueves, 14 de noviembre de 2019

Un griego



 Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La posibilidad menos mala sería que la UE nos haya hecho… un griego.

    La mejor obra de España en 500 años, repite la portavoz de la derecha, es el Régimen que desemboca, ay, en este Martes Negro: el Rey en La Habana a los pies del Megaché, y en Madrid, fumándose la Constitución, el abrazo Sánchez-Pablemos sobre un “acuerdo Adriana Lastra-Irene Montero” para el reparto de un Estado “deconstruido” y una Nación desnacionalizada, espectáculo que financiarán con la recaudación de un euro por cada vez que digan “progresista”.
    
La política es un invento griego, pero Ranke recuerda que la gran cultura griega no sería nada sin los romanos, que, como descubrió Calvo de Cabra, eran unos fascistas tremendos, si bien fue Stalin quien intentó quedarse, por la jeró, con Grecia, salvada del comunismo por Churchill, que presumía de haberla sacado del stalinato como “un hierro del fuego, el día de Navidad”. Eso duró hasta que frau Merkel necesitó recuperar lo prestado y puso en la silla de Pericles a Tsipras, cuyo comunismo le garantizaba descamisar al “acreedor” sin que se moviera El Tato.
    
El deber es un don de gentes y la deuda de España (la prosperidad, según la propaganda) es pavorosa. Quizás ha llegado el momento de pagarla. Sánchez anunció en el debate a Calviño, en quien confían los mandilones de la UE para recuperar hasta el céntimo. Lo demás, pirotecnia comunista, es nuestro “asunto interno”, dirigido por Pablemos, el becario de Blesa que aspira a nacionalizar Bankia con la naturalidad que enseña que la ley de la relatividad es cosa de Newton.
    
El jefe de la derecha ha respondido con las cuentas de la lechera del sistema proporcional que se niega a cambiar. De Gaulle lo hizo, y sin barba. Primera Asamblea de la V República, mediante escrutinio mayoritario (democrático): 189 escaños la UNR por 10 escaños comunistas. Mismos votos mediante escrutinio proporcional (oligocrático): 88 escaños comunistas por 82 de la UNR. No es sumar, sino contar. “¿España Cuenta?”.