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lunes, 25 de noviembre de 2013

Cargar y descargar la suerte


Antonio García, Maravilla, (Madrid 1911 – Fuengirola 1988), finísimo torero madrileño. Marcial Lalanda le dio la alternativa, con Manolo Bienvenida de testigo y con toros de Antonio Pérez, en Santander en agosto de 1931. Confirmó en la Corrida de Beneficencia de 1933, con toros de Bernardo Escudero y del Marqués de Albaserrada, alternando con Nicanor Villalta, Manolo Bienvenida y Domingo Ortega. Esa tarde Villalta se vio en la obligación de estoquear siete de los ocho toros al resultar cogidos el resto de los toreros.

Su última actuación en Madrid tuvo lugar en 1944. En 1945 le entrevista José Carrasco para la revista El Ruedo:
«[...]-La lucha de antes era feroz. Por una parte el toro, que hoy ha desaparecido por completo. Cuando cogían antes daban cornadas...; hoy, si acaso, rompen el traje, en la mayoría de los percances. Me alegro que así ocurra por mis compañeros, pero la exposición ha desaparecido en un gran porcentaje.
-¿Y sobre el toreo moderno?

-Fui de los primeros en practicarlo como gusta hoy. Sin cargar la suerte, como yo comencé al aparecer por los ruedos. Ya se hacía antes del año 1936. No es nuevo... Pero aquellos años no soportaban lo que vuelve locos a los aficionados de ahora. [...]»

J. R. M.