martes, 7 de septiembre de 2010

De alcaldes

El alcalde

Francisco Javier Gómez Izquierdo


La semana pasada, los andarines que van a los parques y los atletas a los que el Consistorio de Córdoba les hizo un circuito para preparar maratones, se mosquearon porque el heredero de Doña Rosa, que es aún mas bajito que el alcalde de Getafe, ha decidido llenar de cemento el pulmón de la ciudad que dicen Parque Cruz Conde. Los vecinos del barrio y los deportistas del Califato se organizaron para protestar, manifestarse y lo corriente en estos casos. Don Andrés Ocaña, que así se llama el heredero de Doña Rosa, se disfrazó de demócrata y consintió en recibir a representantes de estos protestones en el Ayuntamiento. Léase edificio. Al parecer, y según consta en imágenes y grabadoras, uno de los vecinos del Parque alzó un poco la voz y a Don Andrés le salió ese ramalazo estalinista tan del gusto de los sin argumentos: "Ojito, estáis en mi casa". Alguna prensa local se acordó de Fraga y aquélla calle que también era suya, pero el episodio no ha tenido apenas trascendencia y los bloques de cemento se están colocando sin novedad digna de mención. A los cuatro días de la entrevista vallaron el parque y aquí paz y después gloria.
Por estas latitudes el calor adormece el espíritu. Yo diría que en demasía.