lunes, 27 de enero de 2014

Lo toros a la luz de los reventas



José Ramón Márquez

En lo que llevamos de año  el toreo y su circunstancia ha generado: una riña de taberna, un anuncio de presentación de temporada taurino/benéfico/cultural de un torero natural de San Blas, dos comunicados de dos matadores, uno de ellos para explicar que a él no le han hecho nada y otro para presentar un memorial de agravios, y un mamotreto de varias páginas de una unión sindical de subalternos para explicar sus cuitas profesionales al calor de una agresión. De la cosa estrictamente taurina, tan sólo tenemos el anuncio de que las ganaderías “malditas” no van a ir a Castellón, aduciendo que si van esos toros es imposible ponerse a hablar con los toreros, ni con el de San Blas, ni con el de los agravios, ni con el que no le han hecho nada, ni con el resto de los compañeros mártires.

Y aquí, como decía aquél, el toro ni está ni se le  espera, que en esto de los toros ya se sabe que el que menos pinta es el toro. Lo de menos es el toro, porque lo primero es la educación y sin educación no vamos a parte alguna. La educación y el respeto, digo yo,  Just a little bit, que le decía el coro a Aretha Franklin. Y lo que el coro les dice a estos ahora es que no se asomen, ni siquiera a bit, al vértigo de la casta; que distraigan al populacho con las cosas de la educación y del respeto y que lo importante, lo principal, lo único, lo dejen de lado. Ahora, siendo los toros cosa cultural, lo que conviene es hablar de educación, educación y cultura, y ante eso, tan fino y tan elevado, a ver qué importancia puede tener el toro íntegro, pujante, fiero y encastado, ese ignaro bicho sin estudios que no sabe leer ni escribir comunicados.

Para calibrar a los toreros comunicantes, y a los demás, lo mejor es hablar con los reventas. Ya sé que el reventa es un ser generalmente odiado por el aficionado, pero la verdad es que a uno siempre le han interesado, desde el mitológico Gordo de Badajoz, que nos enteramos el día de su entierro que era natural de Asturias, a quien mi amigo D. le dedicó póstumamente una conferencia que dictó en Lima, hasta el Globero, que le tocó la Primitiva y sigue en la puerta de Las Ventas, porque la reventa es lo que le mantiene vivo. Pues hablando con los reventas, que es el NASDAQ del toreo y de los toreros, ya podemos decir que ná de ná... que a ellos, que no entienden de comunicados ni de respeto, lo único que les importa es que venga Tomás, que es quien les mueve los billetes en las manos, el que mueve el chú-chú, que dice Juanito, y a gran distancia de ése, los únicos que hacen que suenen algo los teléfonos son Manzanares III y el Mofletes de La Puebla; fuera de eso, nada; que se comieron no sé cuántas entradas el año pasado con el suicidio de Talavante con los Victorinos y eso que hasta el cartel de San Isidro era él y que el hijo de Michelín le había hecho un publirreportaje. Y si les preguntas por el July, el Niño de San Blas (por San Blas al July verás), o Perera, ya es que les entra la risa floja, que con esos la taquilla se mueve menos que los ojos de Espinete. Y Ponce, ya ni saben quién es.
 
A falta de que haya alguien que mueva de verdad las taquillas por la cosa taurina, lo óptimo sería que desapareciera la proscripción social de que son objeto los toros, y para conseguir eso la primera medida sería que los políticos volviesen a los toros, que al español, por definición, lo que más le gusta es adorar a los santos por la peana. Si Rajoy Brey o la mínima Soraya se dejasen ver por los toros; si Wert o su porquero Lasalle fuesen de vez en cuando a la Plaza; si el fino olfato del logrero hispánico detectase el más mínimo interés de los próceres por el “hecho táurico”, lo mismo volvían los llenos de reventón sin razón aparente; pero el hecho es que ni los políticos quieren que se les relacione con los toros, ni las empresas -acuciadas por sus homologaciones de impacto medioambiental- quieren poner su dinero ni siquiera en publicidad, y ya ni siquiera los “famosos” acuden a las Plazas. Hace años no había un solo famoso que viniese a España y que no fuese a los toros, desde Heinrich Himmler -a quien el espectáculo tan sangriento le desagradó enormemente- hasta Buster Keaton pasando por Orson Welles, el Aga Khan o el doctor Fleming, hoy es inconcebible pensar en ver en una barrera de Sevilla a Brad Pitt, a Angelina Jollie o a cualquier modelo anoréxica de esas que salen en las revistas y que ganan millones a base de pasar hambre. Simplemente la mayoría de ellos no desean que su imagen se relacione en modo alguno con los toros.

Ante ese general estado de proscripción y de desinterés social, que es el auténtico mal a medio plazo de la Fiesta, el mundillo -ajeno a todo salvo a sí mismo- continúa con sus rencillas de vuelo bajo, con honores mancillados, respetos, educancias, con la suicida mixtificación del espectáculo, quitando de él lo único que le da sentido y aburriendo inmisericordemente a las ovejas... Mientras vemos cómo el tinglado poco a poco se va desmoronando, la forma que tienen algunos de poner su parche al asunto, o de arrimar el ascua a su sardina,  es emitir un comunicado.

Lunes, 27 de enero

México'86
Hungría

domingo, 26 de enero de 2014

El último héroe de Troya

Heinrich Schliemann


Jorge Bustos


Hubo un tiempo en que Alemania no miraba a Grecia como el cobrador al moroso y en que sus relaciones no se cifraban en la materialidad de una prima de riesgo, sino en la fuerza del espíritu que cantó la musa, la cólera terrible de Aquiles, de pies ligeros, cuyas hazañas fundan la historia de la literatura occidental. Como surgiría de Alemania el Sturm und Drang que detonaría la tempestad romántica por toda Europa (en colaboración con los lakistas ingleses), también de la tierra de Goethe brotó la mirada neoclásica que idealizó la cultura y el arte grecolatinos, reclamó la vigencia de los modelos clásicos y fundó la Filología, la Arqueología y la Historia del Arte como modernas disciplinas humanísticas de pleno derecho académico.

Fue Jacobo Joachim Winckelmann el historiador germánico que asignó a Grecia el alfa y el omega de toda educación ilustrada, la cual a partir de entonces se orientaría al ideal humanístico de la paideia, cuyo fin persigue la integración de belleza y virtud, de estética y ética. Aunque yo no perdono a Winckelmann sus intemperantes diatribas contra el Barroco italiano, cuyo sentido dramático no podía entender, tengo que agradecerle la honda siembra de humanismo con que fertilizó Europa, esa entusiasta propuesta de elevación espiritual –hoy, de nuevo, tan pertinente– que más tarde los historiadores catalogarían con ternura como “visión winckelmanniana”, idealizada, de la Antigüedad. Uno de los frutos de esa semilla de fascinación clasicista se llamó Heinrich Schliemann (Mecklemburgo, 1822-Nápoles, 1890), y se trata del genio alemán más loco y entrañable de entre toda la caudalosa historia de visionarios que ha parido la inefable Alemania.

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El crimen del día...


...28 de diciembre de 1882

Domingo, 26 de enero

 México'86
URSS

"Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres"

DOMINGO, 26 DE ENERO
 
Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaúm, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló». Desde entonces, comenzó Jesús a predicar diciendo:

-Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.

 Pasando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo:

-Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.

 Inmediatamente, dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente, dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

 Mateo 4, 12-23

sábado, 25 de enero de 2014

El Gamonal

Cerceda

Evidencias

El capitán Gómez, Martínez Laredo, Nozal
 (“.. yo voto a Fuerza Nueva”, dijo a los de Interviú),
 Romero, Juanito y Adzic celebrando el ascenso

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 Creo no desvariar si afirmo que ha de sorprender más el precio que se dijo de Neymar en el verano, que estas evidencias invernales que han guillotinado a Rossell. Que este hombre mentía en julio con insolencia beatífica era más evidencia que insulto a la inteligencia, y conociendo un mínimo como se las gastan los amos de los derechos de los futbolistas del Brasil, la verdad podría no saberse nunca... pero los cincuenta millones era una falsedad más grande que un océano.
    
Al aficionado ya le da igual lo que se paga por fulanito. Se comenta en la tasca que si tanto por Bale, que si por Cristiano al final no es tanto, que lo de Kaká fue un timo, que Chigrinsky, ¿a quién se le ocurrió?, y que lo de Ibrahimovic no se comprende... pero en realidad, al personal le da igual.  En lo de los dineros por un jugador a mi me enfadó mucho que Juanito fichara por el Real Madrid y se arruinara el Burgos, argumentando el presidente Martínez Laredo que con el traspaso se compró el mejor autobús de Primera División. Martínez Laredo hizo méritos para presidir a los blancos con aquella ganga, sin tener en cuenta los intereses del Burgos, que hubiera recibido 100 millones de pesetas del presidente Núñez. Luego vendió a Manzanedo, Cabral, Navajas, López, Portugal... y todo era vender caro lo que fue barato... pero el Burgos desapareció. Desde entonces estoy convencido de que en los traspasos futbolísticos hay mucho timo.
       
Sospecho siempre de cualquier fichaje, pero el de Neymar sonaba escandaloso, si tenemos en cuenta lo que mareó la perdiz Florentino Pérez, que llegó a afirmar que el precio se disparaba a más de 150 millones. En mis desafortunadas consideraciones siempre creí que Neymar no era necesario para el Barça, teniendo en cuenta que Deulofeu -esperemos que no se malogre en Inglaterra- y Tello venían empujando con harta brillantez, pero el señor Rossell tiene su particular El Dorado y despreció el producto catalán en favor de un elemento de incuestionable calidad a precio prohibitivo. Que se tiene el gusto de pagar... pues que se pague. Lo que no es de recibo es ese disimulo de facturas que tanta culpa enseña y tanto trápala esconde.

       Vuelve el Barça a su peculiar autodestrucción y también me empieza ya a dar igual. Me importa el misterio de Hacienda. Esa falta de control de al menos cuarenta millones que uno es incapaz de entender cómo se pueden escaquear. Me quedo en 2ª división, donde también hay muchas cosas raras, pero al menos tenemos emoción y cualquiera puede con cualquiera. Entre el primero, Spórting, y el descenso, Tenerife, sólo hay 9 puntos. ¡Veinte equipos en nueve puntos!

Scorsese




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Scorsese es el Mourinho del cine.

    (Aunque ahí está Tarantino, haciendo de Simeone).

    Mourinho del cine… o de lo queda del cine, que es un libro (el libro de los que no leen libros) muerto.
    
Los truños del “cinéma engagé” nos echaron de los cines, que tuvieron que cerrar o encogerse para subsistir. Y anoche, al reclamo de Scorsese, entré a uno de estos cines encogidos para ver “El lobo de Wall Street”.

    En la sala, rosas y monteros, con su frase de camiseta en la boca y su cajón de palomitas en la mano. Y un personaje del caso Bárcenas con un amor de Swan. Y un rockero de vida espiritual alentada por Scorsese y Jimmy Page.

    Para la cultura socialdemócrata, donde todo es catequesis (ética, que viene del griego, o moral, que viene del latín), Scorsese es un hereje, y la herejía, como decía Cocteau, es una calumnia religiosa, razón por la cual los curitas de la crítica juzgan sus películas con el cuenco de la mano preparado (“armar la pierna”, se dice en el fútbol) para el capón moral. Uno de ellos, Jordi Costa, ya en edad y condición preciosa de “avi” (abuelo catalán que tiene la función de segregar sobre aquella cuestión que se le asigna la sugestión de su patriarcalismo), se niega a pronunciar el nombre de Scorsese… “por violento”.
    
Esta devastación cultural se aprecia en las reacciones del espectador, que se agita (incómodo) y carraspea (nervioso) ante los pellizcos de monja de Scorsese al nalgatorio de la corrección política.

    En la sociedad más corrupta que se recuerda, el público ha estado en un tris de ovacionar, como los niños en los títeres, al honrado madero que arresta a Di Caprio por vender preferentes, no a los ricos, “que son más listos”, sino a los pobres, cuyo dinero “lo gasto yo mejor que ellos”.
    
Pero tres horas de lobo de Wall Street se te hacen más cortas que sólo el primer plano de una película española. Y eso que (Di Caprio al margen) faltan (en Hollywood) Joe Pescis… y Sharon Stones.

Una gestión confidencial

  
La caída de Sandru
(También esta foto es falsa)
Hughes
Abc
La carrera barcelonista de Sandro Rosell (Sandru) empezó por Brasil y por Brasil va a acabar. De Rosell, del que alguien dijo una vez que tenía cara de actor porno metido en faena (cierta innata truculencia a punto de relamerse), temía el madridismo que fuera un Núñez con idiomas y la clave secreta para fichar a todos los brasileños de Copacabana. Algo debimos sospechar al conocerle, porque eso de ser el hombre de Nike en Brasil era un trabajo demasiado perfecto. Pensábamos que iba a ser el Saporta de Laporta (perdón), pero la verdad es que fue como su Regina do Santos, guía del catalán sandunguero en el edén brasileiro.

Se presentó como emblema del seny moderno con código ético propio, pero su mandato ha demostrado una inclinación a la opacidad contractual que se disfraza de confidencialidad. Destronado Laporta y su presidencialismo de luz de gas (del puro de Bernabéu a su puro húmedo y nocturno) Rosell se las ingenió para acabar enfrentado a los santones culés, Guardiola y Cruyff, más por torpeza que por egolatría. Sin Las Esencias ( Johan y Pep), a Rosell le quedaba un burocratismo apagado y la apelación maniática al presupuesto. No tuvo la genialidad escandalosa y demagoga de Laporta («¡Al loro, que no estamos tan mal!» es el grito que algunos esperan de Rajoy) ni la eficiencia oficialista y oscura de Núñez, que extendió silenciosamente un sistema de dominación por el fútbol español.

Rosell fue el tránsito de Unicef a Qatar, destruyendo el argumentario bobalicón, pero efectivo del laportismo, que oponía al señorío madridista la martingala de los «valors». Tener la pelota y el sermón. Tras lo de Qatar les fue quedando la pelota, que acabarían perdiendo progresivamente hasta llegar a Tata y su alarma de niquis fosforitos. Para colmo, en su torpe ataque a la reciente iconografía culé decidió despedir a Abidal (en sus pesadillas le persigue un coro de niños de Montserrat gritando lo de ¡Abi, Abi!). Dicho de otra forma: fue el hombre que hizo llorar a Abidal. Algo imperdonable. Pero lo serio vendría con el fichaje de Neymar. Cuánto costó es algo que probablemente no se sepa nunca. Circulan ya cláusulas apócrifas como leyendas urbanas: Si abordas a tres brasileñas en una discoteca aparece el papá de Neymar como Carlinhos Brown y te esgrime un derecho de tanteo. A ese contrato, que por fortuna aún no está en la jurisdicción estrictamente culé sino en manos de Ruz (el nacionalismo es que te juzgue siempre gente de tu equipo), parece que se le descuelgan cláusulas, comisiones y subcomisiones en racimo; que casi por cualquier cosa que le pase o no le pase a Neymar acabará cobrando alguien. Incluso puede que Neymar cobre por jugar donde le ponga el Tata. Durante años irían apareciendo parientes de Neymar por el Camp Nou como Sazatorniles reclamando lo suyo.
«Neymar costó 57,1 millones, y punto», se defiende Rosell, pero Ruz le preguntará cuánto costó lo que le cuelga a Neymar, que ésa es la clave. Era un fichaje tan alambicado que ya de inicio más que un fichaje parecía un sumario. A Rosell, al final, lo derriba un socio anónimo (¡el «soci» de Núñez!), el ya famoso farmacéutico de Olesa, cuya iniciativa indagatoria empezó, dónde si no, en una «calçotada», ese ritual de comunión cebollística y jocunda del catalán de-todala-vida («de la ceba»), que se dejará robar el juicio, pero jamás robar el Barcelona. Se va tocando la tecla poco «triomfant» del victimismo, genuino virtuosismo culé.

Sábado, 25 de enero

 México'86
Canadá

viernes, 24 de enero de 2014

Cuernos



Beauvoir, Sartre y Che


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Sólo hay una criatura que lleve peor que el torero el cuerno, y es el progre.

    El socialismo incluye en su lucha por la igualdad el reparto equitativo del cuerno, y ahí tenemos ahora el caso francés de Hollande y su Trierweile, que perdona para seguir siendo Primera Dama, y el caso español de Hormigos y su Atahonero, que perdona para seguir siendo El Marido.

    Es verdad que Blake vio en el perdón ni más ni menos que una forma de cobardía (“el gusano partido perdona a la araña”), pero ni Atahonero ni Trierweile parecen lectores de Blake.
    
A Atahonero le pegan más las cosas de Pérez Reverte, y Trierweile ha devorado a la Beauvoir, cuyo hombre, Sartre, que perseguía a las mujeres para desquitarse de su fealdad, se registraba en los hoteles como Mr. Morgan, el millonario americano, para acostarse con la esposa de Boris Vian en pleno incendio camero (y camastrón) de París, donde incluso el mecánico Paco Antón “coronaba” a Dolores, la Pasionaria, que se vengó como para sí hubieran querido las primeras damas del imperialismo yanqui.

    Kennedy aparte, Roosevelt, el hombre de la Depresión y la Guerra, expiró en brazos de su amante, Lucy, con el consentimiento de Eleanor, su esposa, que siempre confió en que todo el mundo sabía que “Franklin estaba paralítico de la cintura para abajo”.

    Ella inspiró a Hillary cuando “la conspiración de la derecha”, como llamó la Primera Dama al “asunto Lewinsky”, en una interpretación dramática que luego haría suya la concejala Hormigos en Los Yébenes.
    
Hillary fue una Primera Dama con nombre de señor, como dice Robert Mitchum a Deborah Kerr en “The Grass is Greener”, de Stanley Donen, con Cary Grant y Jean Simons: “‘Hillary’ se lo pusieron sus padres por la decepción de que no fuera varón”.

    –Aquí yace Tauridia –es el sentido epitafio que, según Tierno, habría que poner en los Pirineos, si algún día el español fuere o no fuere a los toros con el mismo talante con que va o no va al cine.

Esplendor y ocaso de un distrito sin ley

La familia de El Chiti (con bigote),
 enfrentada al clan de El Huevo,
 posó en el 97 para Diario de Burgos.
 (Ángel Ayala)

Existía una enemistad visceral entre el clan de La Chula, madre de El Huevo (fallecido en 1997 por una sobredosis) y de El Lolo (en prisión por el crimen del bar Flipper), y la familia de El Chiti, o El Oso, tío de El Pelayo, el joven condenado por la muerte de Iván Herrero en Las Llanas en 2008.

Viernes, 24 de enero

 México'86
Francia

jueves, 23 de enero de 2014

Chinoiseries


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Para hacer hueco en la calzada a los Audis de los junteros, la Junta de Andalucía destina 422 millones de euros (más de setenta mil millones de pesetas) al Plan Andaluz de la Bicicleta que dará lugar al Cambio de Modelo Productivo.
  
Para los Eloi el Audi a precio de bicicleta, y para los Morlocks, que pondrán los millones, una bicicleta a precio de Audi. ¿Alguna protesta?
  
Camacho, ex seleccionador de la China, nos contaba el otro día que los chinos pasan del fútbol y entonces alguien salió con lo de qué se podía esperar de unos tíos que iban en bicicleta.

    –¡Alto ahí! –exclamó Camacho–. ¿En bicicleta? ¡En Mercedes! Todos los chinos quieren ir en Mercedes.

    Pueblo sabio, siquiera por viejo, el chino.

    En “Conducta impropia”, el documental de Néstor Almendros sobre la homosexualidad en Cuba por cuya emisión los socialistas de Calviño largaron a Ullán de TV, se cuenta que una delegación castrista viajó a China para interesarse por la solución maoísta del asunto. “Los arrojamos al río”, contestaron, con lo que el asunto se convirtió en problema, porque en Cuba no tenían el Yangtsé.

    La jefa del Plan Andaluz de la Bicicleta es la comunista Cortés, que odia al Metro sevillano por pepero (?), pero que no sabe que en España la bicicleta obrera fue el sueño de Franco y Giménez Caballero.
  
Cordobesa de sentimentalidad castrista, socióloga bajo palabra de honor, telefonista del Partido en la Diputación y municipala de la Ciudad de los Califas, donde conquistó notoriedad escracheando con una sirena a una procesión del Domingo de Ramos. Después, Sevilla, la solidaridad con Gordillo (el Camilo Cienfuegos de Marinaleda), la consejería de Fomento, los millones de la Deuda Histórica y una montonera de bicicletas para los parados, que son el 37 por 100.

    Con Cuba por modelo, Andalucía, que con los Guerra iba para California del Sur, está a dos pedaladas de convertirse en la China de la viuda Quing y su Revolución Cultural.

Ni socialista ni liberal (Pececitos colorados nadando en agua bendita)

  
Castellani


Polanyi


Alberto Buela

En los primeros días de enero apareció un artículo firmado por el teólogo brasileño de la teología de la liberación, Leonardo Boff, hablando sobre el Papa Francisco y su concepción de la economía, vinculándolo con el economista socialista húngaro Karl Polanyi (1896-1964).

En principio pensamos escribir algo, pero preferimos guardar silencio, para no menear el asunto y así, la mentira a designio e  interesada de Boff, muriera por su propio peso. Pero como nunca falta un buey corneta, apareció en estos días el artículo de un periodista canadiense, haciéndose eco del artículo de Boff y cantando loas a Polanyi  y haciendo aparecer a Francisco como su discípulo amado.

Si bien nosotros no somos “franciscólogos” como hoy aparecen tantos, pero conocemos de visu la trayectoria intelectual de Francisco, estamos obligados a afirmar que la crítica del Papa al liberalismo y a la economía del capitalismo salvaje no nace ni se apoya en el socialista Polanyi, sino en el menos renombrado y más telúrico nacionalista argentino, el cura Leonardo Castellani (1899-1981).
Francisco conoció y trató al “Chesterton del castellano” según lo apodaron en España. Fue conmilitón de él por ser también jesuita. Y castigado también como él por el superior de la orden. Hijo de “gringos” como él. A Francisco lo rescata de su ostracismo en Córdoba para llevarlo al arzobispado de Buenos Aires el cardenal Antonio Quarracino, quien fue quien rescató públicamente al cura Castellani.

La crítica al liberalismo capitalista de Francisco encuentra su último fundamento en la realidad tal como es y como él la ve. Pero el antecedente que hay que tener en cuenta es la crítica de Castellani, que es de donde se nutre Francisco. Los trabajos de Jerónimo del Rey, tal uno de sus pseudónimos, sobre el liberalismo son innúmeros y así en su inmensa producción se suceden libros, artículos, folletos y conferencias. Sus críticas están hechas desde todos los ángulos: filosófico, político, teológico, económico, social y cultural.

La diferencia entre Castellani y Polanyi es abismal. Mientras que el santafesino propone restaurare omnia in Christo, el húngaro propone un socialismo cristiano. Esto es, combatir al liberalismo/capitalismo con pececitos colorados nadando en agua bendita.

  Leonardo Boff sabe esto y sabe de las graves limitaciones del socialismo cristiano para combatir al capitalismo, pero usa la figura de Polanyi para llevar agua a su molino: hoy los teólogos de la liberación se quieren salvar con Francisco. El que no sabe es el mamarracho canadiense (de apellido Rabilotta: se presta para el versito) que quiere pegar a Francisco con socialismo cristiano sin haber estudiado, mínimamente, los pasos en la formación del Papa.
La periodista del diario La Nación de Argentina, Elisabetta Piqué, una especie de viuda intelectual del Papa Francisco, hoy 21/1/14, cuenta que “cuando fue creado (el verbo correcto: "designado") cardenal en febrero de 2001, prefirió mandar arreglar el hábito de su predecesor el arzobispo Antonio Quarracino, antes que degastar (el verbo correcto es "malgastar") unos mil euros para mandarse hacer uno nuevo”.
Es que el principio de austeridad es el fundamento último para poder combatir con éxito la sociedad de consumo, pues como decía Hegel: el consumo es infinito.
Y la idea de vivir austeramente es lo que tiene metido Francisco hasta el tuétano, y en esto Polanyi está pintado, está demás, sobra. Esa austeridad raigal le viene de los gringos de sus padres que con una mano atrás y otra adelante vinieron a la Argentina ante la imposibilidad de ser plenamente hombres en Italia. Le viene del ideario de San Ignacio. Le viene, en definitiva, de la figura emblemática para él: San Francisco de Asís.


Ex cursus
El escrito de Boff es tan jodido que termina afirmando que “el Jesús histórico que actualiza Francisco, no tiene nada que ver con el cristianismo proselitista”, cuando, por el contrario, la lucha real y concreta de Francisco es, frente a la marea arrolladora del evangelismo en sus distintas variantes, recuperar los fieles para la Iglesia.

(Vía: Viñamarina)

La relatividad

Pero... ¿alguna vez Isabel la Católica pasó por Burgos?

Cómo será el tirón de Isabel la Católica a raíz de la exitosa serie de televisión que la comunidad de Extremadura presentará estos días en Fitur una ruta turística sobre la huella de la reina en esta región. Sucede que Castilla y León tiene una oferta así desde hace tiempo, lo que le da una clara ventaja; pero sucede, también, que esta es incompleta, según han denunciado varias localidades de la comunidad, obviadas en el diseño de la misma. Una de las agraviadas es Burgos, ciudad dispuesta a deshacer el entuerto.

Pasión bíblica y aborto pasionario

(Colección Look de Té)

Jorge Bustos

Pero la más dura fue de nuevo Elena Valenciano, que es el mejor ariete parlamentario que tiene el PSOE y borda con soltura un remedo de pasionaria cañí y temible:

¿Qué necesidad había de añadir sufrimiento a las mujeres, señor Gallardón? Ha ido usted a por la libertad de las mujeres, pero no sabíamos que llegaría tan lejos. Su gusto por epatar le va a costar muy caro. Cuídese de algunas compañías. Está usted atrapado. Las mujeres éramos libres hasta que llegó usted. Escuche mi consejo: guarde en un cajón esa ley y saque otra para proteger a las mujeres asesinadas, seis en lo que va de año, de las que usted se despreocupa...
 
Y así. Sin pararse a respirar. Sin titubeos ni anacolutos, sin piedad por el matiz ni miramiento hacia el rigor. Y a esta señora, la única en un PSOE desleído capaz de articular un lenguaje mitinero de implacable color rojo, no la quieren considerar para las primarias por su fidelidad otoñal a Rubalcaba. Allá ellos.

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Jueves, 23 de enero

México'86
Bélgica

miércoles, 22 de enero de 2014

El forastero




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En Madrid aún se hacen cruces porque en Burgos quede gente que insiste en saltarse la ley.
    
Pero si en Barcelona o en Bilbao todo el mundo puede sentirse por encima de la ley, ¿por qué no va a haber nadie en Burgos dispuesto a pasársela por debajo?

    –¡Anarquistas en Burgos!

    Hombre, si miras a tu derecha y sólo ves a los curas, y miras luego a tu izquierda y sólo ves a los Escolar, lo suyo es abrazar al anarquismo, que en España es pedir, y al modo en que lo hace Groucho para el desayuno en el camarote de “Una noche en la ópera”.

    En España, decían los costumbristas, la ley es como la estatua de un ídolo al que ya nadie hace caso, y por eso, seguramente, fuimos en 2013 el tercer país más visitado del mundo.
    
El espectáculo de Gamonal fascina al mundo civilizado (civilización sólo es respeto a la ley), y si los tertulianos gritan y bracean como una tribu de monos contra el alcalde de Burgos es porque en la comedia ha sido el “augusto” que se pone de parte de la ley, si por ley entendemos una transacción entre la realidad y los ideales, y no una transacción entre los partidos.

    Ese hombre cae víctima de la nueva ola pepera, cuyos miembros viven esclavos de la inquisición progre y flanean ante la posibilidad de que en su entorno algún tonto les diga fachas.

    Para evitarlo, puso el premio de poesía municipal que regenta (Ciudad de Burgos) en manos del filántropo Marcos Ana y del poeta anacreóntico García Montero. Y, pisándoselo a la oposición, llevó el bulevar París-Gallardón (diez veces más barato que la Catedral del Mono, contra lo que nadie se sublevó en la ciudad) a Gamonal, barrio obrero. ¿Qué ha pasado?
    
Pues ha pasado que, por pepero (no importa lo feble), el alcalde será siempre un forastero de la Democracia, que es como los socialistas de Prieto justificaron su tenencia ilícita de armas en el Congreso:

    –Estas cosas ocurren porque vosotros (señalando al Gobierno de derechas) sois forasteros de la República.

Aristóteles en Vigo

 
Entre la ida y la vuelta a Vigo me he leído Les Ancres dans le ciel, de Rémi Brague. Insinúa este filósofo una idea que yo ya he defendido por aquí más de una vez: que la metafísica no es lo que está más allá de la física, sino aquello sobre lo que pisamos, lo que se encuentra bajo nuestros pies, sustentándonos. Esto se puede expresar simbólicamente de otra manera, acudiendo a aquella imagen de Platón según la cual los hombres somos como árboles con las raíces en el aire, apuntando hacia el cielo... que es la patria de las ideas. O de manera más simple y directa con Nietzsche: somos metafísicos puesto que hablamos.
 

Miércoles, 22 de enero

México'86
México

martes, 21 de enero de 2014

Brotes verdes


Gamón de Oro


Richard Rorty

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Gamonal es un campo de gamones.

    El gamón puede ser una flor bonita en los artículos de Mónica Fernández-Aceytuno y una flor fea en los manifiestos de la Revolución Pendiente, que tiene al gamón como unidad de medida de la lucha de clases.

    Dos Garzones, Alberto y Baltasar, uno en el Twitter y el otro en el Círculo de Bellas Artes, luchan ya por el primer Gamón de Oro de la Izquierda Plural, esa Fifa de “telechés” proverbiales.
    
Los gamones dorados son para los Garzones lo que las orquídeas silvestres para Richard Rorty.
    
Rorty, filósofo cuyo relativismo final fue intelectualmente refutado por Joseph Ratzinger, se pasó la vida buscando la manera de fundir en una sola imagen realidad y justicia.
    
Por realidad entendía aquellos momentos en que, ante unas orquídeas silvestres de las montañas de Nueva Jersey, se había sentido tocado por el genio.

    Y por justicia entendía aquello por lo que luchaba Trotsky: la liberación de los débiles de la opresión de los fuertes.

    –Buscaba un camino para ser al mismo tiempo un intelectual esnob y un amigo de la humanidad, un ermitaño solitario y un luchador por la justicia.
    
Bueno, pues en ese camino andan nuestros Garzones. Sin orquídeas, pero con gamones, y sin Trotsky, pero con algún número atrasado de “El Viejo Topo”, que vendría a ser como “La Atalaya” del rojo que vive del folclor.

    Con una revista vieja y un manojo de gamones, un Garzón se fue a Twitter a llamar “ultras” a las víctimas de la muy marxista y leninista Eta, y el otro se ha dejado caer por el Círculo de Bellas Artes para realizar el truco que Platón deseaba y no consiguió hacer: fundir realidad y justicia en una imagen única.

    –Garzón pide a las víctimas de Eta que “reconozcan” a las del franquismo –tituló el periódico global.
    
Resulta miserable, pero así, asocia que te asocia, se va imponiendo en la sociedad el meme progresista de que víctima etarra y facha… “misma cosa”, que diría mi vendedor de alfombras.