miércoles, 10 de junio de 2026

El Mundial de Segunda División

 Francisco Javier Gómez Izquierdo



            Ando enredado por los Montes de Toledo en tareas en las que soy torpe de solemnidad, en las que me embarca el hijo y mi doña a la espera de un Mundial que tiene visos de convertirse en un despropósito -para mí que anunciado- de complicadísima reparación. Será tan olvidable como el de Qatar, excepto para la selección campeona y por supuesto sus hinchas.  Acomodarse a los horarios, las calores, los recibimientos de las selecciones consentidos por los barandas de la Fifa, las distancias ¿cómo acabará el periplo iraní entre la Tijuana mexicana y Los Ángeles de los USA? ¿Y esa novedad de los dieciseisavos? Cuarenta y ocho selecciones es una sinrazón de campeonato porque habrá partidos como Congo-Uzbekistán, Escocia-Haití o el mismo Cabo Verde-Arabia Saudita del grupo de España que no se deben dar en un Mundial. Leo que los precios de las entradas... y de todo, serán sólo aptos para ricos y para los distintos niveles del narco. El Mundial verdadero empezará el día de San Pedro, 29 de junio, con 32 selecciones que es el número máximo aceptable por el sentido común, y sigue siendo excesivo, para lo que debiera ser la fiesta más grande del fútbol. La Champions, para mí, tiene mucho más tirón y sobre todo sensatez. 
     Mientras esperamos noticias de América, en Segunda se decide el tercer ascenso del que anoche quedó apeado el Castellón. De nada vale decir -"¡qué injusto es el fútbol" dice el sobrino desde Benicasim- que el Castellón "propuso" más que el Almería- ésto de proponer es verbo de la jerga moderna que para el fútbol proponen los nuevos parleros-. El Almería es el club más rico de Segunda. Es de un jeque que el día antes del partido sorteó tres bemeuves entre los socios y no deja de ser curioso que dos de ellos cayeran a dos menores que conforme a la explicación oportuna "...tienen derecho a recibir el vehículo ganado". Poderoso el Almería y modestísimo el Castellón. Dominio, juego y empuje el del Castellón, pero la calidad rojiblanca la tiene por ejemplo Embarba, que marcó el 1-0 merced, además del talento, a la lentitud del capitán Alberto y la poco ortodoxa colocación del portero Mattys, otro de esos guardametas palomiteros. Andrés Fernández, con su irregularidad ancestral regaló el empate al zurdo Calatrava, el mejor jugador castellonense,  y cuando el argentino Sienra puso el 1-2 dice mi sobrino que pecó el equipo echándose atrás.  Yo creo que el Almería, que tiene muy buenos jugadores, apretó y como las defensas de ambos equipos son muy mejorables, pues el Castellón cometió varios errores de marca y concentración, sobre todo el 3-2 en el 94 tras un córner que remató completamente sólo Dzodic, un serbio que podría estar en el Mundial si Serbia se hubiera clasificado, como están Cipenga por el Congo y Mabil por Australia, dos jugadores, sobre todo el crestudo del Congo, que no han podido ayudar al Castellón.