En la Sierra de la Demanda no hay mucha afición al fútbol. La mayoría de los serranos no prestan atención a las tácticas ni a los nombres de los futbolistas secundarios. No tienen interés por la trayectoria ni el nombre de los entrenadores, pero ven el Mundial y se van quedando con la roja de Trump, los favores a la Argentina y de últimas con lo majo que es De la Fuente, un casi paisano.
Al gran Abilio, que ve los partidos con servidor, le digo que Deschamps, un buen técnico de selección, amontonó ingenieros en la delantera contra España confiado de su ingenio, pero resultaron refractarios al orden y sacrificio que exigía la ocasión y se dieron a mirar, como las vacas al tren, el sobeteo que los españoles, dirigidos por un magistral Rodrigo, daban a una pelota que ellos pensaban amiga suya. " Mira Dembelè en la corona del área. Ahí pierde lo que reciba, seguro porque está incómodo", le decía el martes. Deschamps quitó a Rabiot, el más cualificado de los peones, por tarjeta, y como Mbappé, el jefe de los ingenieros y sus colegas estuvieron toda la tarde dispersos, el orden y concentración de España se impuso con todas las de la ley.
Tuchel, buen entrenador de club, pero poco recomendable seleccionador, al contrario que Deschamps amontonó defensas sin ton ni son ante Argentina después de tener franca la semifinal. A servidor le pareció insólito los despropósitos desde el banquillo a partir del 1-0 y Abilio, que cuida la correcta presentación de cualquier escenario y ha explicado la Filosofía a los bachilleres de Burgos, preguntaba por qué tiraba así el partido aquel tipo atacado de insensatez.
Son conocidos el coraje, orgullo y determinación argentinos. Además está Messi, que descansa bajo el viejo roble hasta que llegan los minutos decisivos tras las batallitas del peonaje y dice "aquí estoy, dejadme". Si el rival también le deja le mata y eso es lo que hizo Tuchel, un señor obsesivo con sus duendes. Once ingleses dentro del área. Nadie al rechace y los once mirando venir a Messi por la derecha.. ya saben el resto.
Mal rival Argentina. No sé a qué español, como hicieron con Bellingham, provocarán desde principio. A Rodrigo supongo, pero la víctima propiciatoria yo la veo en Álex Baena, Cucurella... Supongo que De la Fuente, por siempre sea alabado, cuidará estas cosas que enseña Scaloni, un émulo de Simeone con parla vaticana. Confiemos en De la Fuente, un buen tipo que no presume de serlo. Notamos que lo es y personalmente me alegra ver como reculan bocas que tan mal croaron.
