sábado, 4 de julio de 2026

Desde Burgos


 

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 

Es cosa probada que el fútbol tiene poder hipnotizador sobre las naciones cada cuatro años y a muchos nos gustaría que ese poder valiera para detener las guerras y hacer mejores a los hombres.
    El templo que era el fútbol, sin duda atractivo por imperfecto, entendible por cualquier cabeza humana, se ha llenado de mercaderes que saben mucho de TV, efectos especiales y perspectivas visuales. Presentan sus novedades en los Mundiales y en éste de América además de la consolidación del VAR y convertir en faltas graves las personas "baskistas" han decidido que los cuatro cuartos sean obligatorios, o sea reglamentarios, y han animado a los "referís" más pamplinas a sancionar aquéllo de los tres segundos en zona que a mí me sonaba a trafulla cuando de joven miraba el baloncesto. Por los tres segundos en zona, además de insospechadas carencias cayó Alemania ante Paraguay y por la misma nueva razón se anuló un gol a nuestro Cucurella que debió ser el primero ante Austria.


    Ando de feria en Burgos, muchos partidos no veo, y no tengo la relación de esas jugadas que público y locutores aceptan con tolerancia ovejuna, pero en el Croacia-Portugal se dieron lances que ese ojo de Dios en Televisión resolvió avizor en según qué lances enceguecido ante teatrales derrumbes.


   Llamativo "lo" de Alemania. Para mí también la caída de Holanda, selección por la que tengo querencia desde 1.974.  Todos vemos a Francia superior. España jugó con poderío ante Austria y me alegro del acierto de Baena en la izquierda. Baena es muy buen pelotero. Gasta mal encare, Simeone no le entiende, pero a mí parecer es jugador más completo que Nico Williams. Tío a tío, Portugal es temible. Capaz de ganar incluso a Francia pero le falta atrás más contundencia. La emoción y lo atractivo está en el lado izquierdo del cuadro donde espero una semifinal España -Francia. En el derecho, la Argentina de Messi va derribando los colosos que sibilinos estrategas han ido colocando en su caminar. Jordania, Argelia, la tremenda Cabo Verde... y espera Egipto para que Ancelotti se salude con Scaloni y Vinicius con Messi.