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domingo, 7 de octubre de 2018

La primera victoria. 1-0 ante el Almería

Álvaro Aguado, nuestro "niño" jienense


Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Tengo puesto  que los aficionados del Córdoba estamos condenados a sufrir porque la Naturaleza parió así al equipo: blanco en lo sustancial y verde en la esperanza. Un verde de ilusión irracional que nos acerca a El Arcángel sin saber lo que nos vamos a encontrar. Poco, porque haber no hay, pero rogamos que sea suficiente para ir pasando. Ir pasando obstáculos-equipos en parecidas circunstancias a las nuestras a los que arrancarles los tres hierbajos que nos alimenten durante la semana.
      
El Almería, como el Tenerife ó el Alcorcón que nos empataron no me parece más consistente que el Córdoba, pero llegaba con tres victorias seguidas y tal hazaña en Segunda es mucho. El entrenador almeriense, Fran Fernández, es hombre de la casa del que se echó mano para salvar al equipo la temporada pasada. Su disposición táctica me tuvo durante el primer cuarto de hora como cuenta el mito que estuvo Edipo ante la Esfinge. ¿De qué juega Eteki? El misterio lo resolví sin método. Eteki es camerunés de presencia imponente con los músculos de las piernas labrados como en mármol y que en el Sevilla Atlético echaba pulmones en una plantilla deficiente en su rendimiento. En el Almería es mediocentro que poniéndose tras los centrales saca el balón como si de un líbero antiguo se tratara... pero  sin ningún tino. Para mí que descoloca al equipo, pero téngase por apreciación muy particular.
     
Flojo el Almería. Me pareció equipo sin profundidad y técnicamente muy justito, pero ya sabemos que en Segunda división las sensaciones de las tardes de octubre son completamente distintas a las de abril. El portero René es gaditano de El Bosque que ha recorrido toda España en quince años de profesional. Quitó un gol a Piovaccari que nos parece mentira. Romera es lateral derecho de currículum extraño pues siendo de Chirivella es más conocido por el Este de Europa que en la región de Valencia. El zurdo, Andoni López, es cachorro bilbaíno en formación que no pasó de correcto. Savelijh, argentino barbado y mandón, es central cedido por el Levante que para ser el referente de la defensa no impresionó lo mas mínimo. Nuestro prejubilado Piovaccari se le coló tanto a él como a Juan Ibiza, también joven cedido por el Villarreal, en más ocasiones de las permisibles. El gemelo Trujillo suplió a Ibiza lesionado y pecó de la misma lentitud que sus compañeros. A Eteki se le debe adjudicar posición más adelantada en mi modesta opinión para mejor ayudar a Juan Carlos, posiblemente el futbolista de más calidad de la plantilla al que la edad y las malas decisiones le van oscureciendo. A De la Hoz, el segundo mediocentro no lo había visto nunca y me pareció, a pesar de su físico más bien enclenque, más habilidoso en el rascar que en el jugar. Como nuestro Aguza, ahora rojiblanco, que frenó sus impulsos al final del partido en previsión de sanciones ejemplares. Corpas y Luis Rioja fueron pareja brillante en el Marbella del año pasado. Son titulares y parecen más que son. Corpas, gritón en la queja, se encontró con la roja en el minuto 93 por no saber tratar con nuestro Aythami, también expulsado, y yo creo que en el incidente estuvo Álvaro Jiménez, un delantero centro demasiado frágil para ser tenido por tosco y no el rubicundo Corpas.
    
Otra vez noventa minutos  de angustia en los que en los últimos veinte nos empapamos de la malsana incertidumbre del espectáculo ¿? con esos gestos corporales que delatan una zozobra irreprimible y sin bridas. El mal rato acabó bien. Con 1-0 gracias a que Sandoval sacó a falta de un cuarto de hora a Bladi Touré, incomprensible la suplencia, y el balón tuvo momentos inteligentes a sus pies y en los de Aguado, el “niño” del que esperamos alegrías como las de ayer.