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jueves, 21 de diciembre de 2017

Córdoba, 5; Reus, 0

Luis Oliver en el Betis. Ozú 
Mazapanes La Logroñesa. Ozá


Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Me veo en la obligación de señalar que más llamativo que el rotundo e inesperado resultado fueron las insólitas novedades de una tarde-noche que seguro pasará a la Historia del Córdoba CF  y espero y deseo que no sea como señala el vuelo del garrulus glandarius, vulgo arrendajo.
     
La primera comenzó como rumor volandero desde por la mañana pero tomó cuerpo en la sobremesa de un restaurante madrileño. El amo del Córdoba vendía su propiedad a un empresario de Montoro, el pueblo de las deliciosas logroñesas, para que el cordobesismo enterrara por fin desplantes, desprecios y soberbias de un individuo del que esperemos nos deje por fin en paz. Personalmente, me extraña. Y me extraña porque con el empresario de Montoro, Jesús León, y para ¿encargarse? de la parcela deportiva llega Luis Oliver, personaje de nefastos antecedentes futbolísticos en Xerez, Cartagena y Betis. La juez Alaya tuvo que echárselo a la cara y para que se hagan una idea de lo que puede ser capaz sólo tienen que ver cómo viste y cómo peina su alopecia. ¡Miedo me da!
   
La segunda novedad estuvo en la grada de El Arcángel, fría y vacía como nuestro Plantío de hogaño, que manifestó contento sin que el partido empezara siquiera. “Hasta nunca González”, coreaba la zona juvenil como si hubiera aprobado la Geografía, que no sé si es asignatura que se enseñe ya en el Bachillerato.

    Y por fin el choque contra el Reus... que no fue tal. Los jugadores del Córdoba, limitados como estoy harto de señalar, saltaron al campo aplaudidos por los pocos cientos de “clientes”-conforme al decir del amo del Córdoba- que allí estábamos y como los galos de Astérix contra los romanos, vapulearon en hora y medio alucinógena a un equipo, el entrenado por nuestro excapitán López Garay, acogotado y perdedor desde el pitido inicial. ¡Qué golazos los de los Sergios!  Guardiola y Aguza. Golazos soñados y no creídos, ni por ellos mismos. Se vieron paredes, controles, pases y remates impensables en un grupo que nos tenía acostumbrados a la desesperación por hastío. ¿Acaso la marcha del amo supuso una liberación de talentos encadenados?

      No lo creo. No hay conversión repentina, ni milagro, ni luz al final del túnel. La muchachada habrá aprobado Geografía, pero catea las asignaturas importantes: Matemáticas, Lengua, Química... Los nuevos propietarios aún no han hablado y de sus intenciones nada sabemos, pero lo que no admite duda es que ayer, los ya escasos masoquistas que nos acercamos a El Arcángel pasamos un rato muy agradable porque se vieron virguerías y porque los goles fueron de Primera División. Yo diría que hasta de Champions. Sobre todo el segundo de Aguza, el medio que debe ser titular.

     Aprovecho para felicitar las fiestas a toda la parroquia que acude a Salmonetes... y convencido de que no hay mejor cosa que desear, pido para todos ustedes mucha Salud.