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jueves, 23 de mayo de 2013

Ascensos y descensos

Aquel Burgos Promesas: Peña, Cipri, Terradillos, ¿Ibáñez?, ¿López?, Manzanedo.
Andrés(un Laudrup varado) Portugal, Renuncio, Requejo II y ¿Salas?

 
Francisco Javier Gómez Izquierdo

El entrenador del Celta, Abel Resinos, sabía lo que iba a pasar antes del Zaragoza-Athletic, haciendo dogma de fe a sus malos pensamientos. Luego resultó que el Zaragoza perdió, pero Abel seguirá buscando las vueltas al ejemplar Osasuna antes de arrepentirse de sus cabezonerías en la colocación defensiva de su equipo.

La prensa deportiva de Gerona y el presidente del club sospecharon enfadados por el partidazo que el Xerez, arruinado y sin futuro, hizo en su particular monte de los olivos. ¿Cómo es posible que un equipo que sólo sabe perder meta cuatro goles al segundo de segunda?

En la guerra de los últimos de primera y los primeros de segunda no hay cuartel y aparece el fútbol desesperado que tanto entretiene a los últimos románticos. Primas, amaños, árbitros... lo normal en estas fechas. Me da igual quien descienda, pero me gustaría que no lo hiciera Osasuna, de quien fui abonado, a pesar de reconocer que junto a Zaragoza y Mallorca son las tres peores plantillas de la Liga. La deriva del Celta va a tener muy malas consecuencias y varios de sus jugadores demostrarán el año que viene en otros clubs que no se les sacó el rendimiento debido.

    Con el Elche en primera, sigo creyendo lo que aventuramos en su día. Que lo acompañarán Villarreal y Almería, a pesar de la más que deficiente defensa andaluza. Quiero que se salve el Mirandés y espero cantar dentro de diez días goles rojillos en El Arcángel que alegren el día en Burgos. ¡En Burgos!
    Mi Burgos está en Tercera ¡en Tercera! y me tiene toda la semana cavilando si debo acudir a la llamada del amor primero y acercarme a El Palo -a hora y media desde Córdoba- a empujar lo que pueda ó perderme por primera vez y desde que tengo uso de razón la final de la Copa de Europa. En El Palo, un barrio de Málaga, siempre han jugado buenos futbolistas de malas costumbres que lo dejan jóvenes o matan el gusanillo sin ánimo de lucro. Un golfo conocido mío que jugó en ese barrio de Miraflores de El Palo me dice que el terreno es muy pequeño y el  césped artificial y que allí es casi imposible ganar porque los árbitros se acojonan con los paleños a medio metro del linier. Me dicen que de Burgos bajan 200 valientes -muchos me parecen- a un campo en el que no caben ni mil espectadores y donde seguro no faltarán Samuel y el Piné, eternos jóvenes de Gamonal a los que vi llorar en Sevilla tras el gol de Lolo, hoy en Osasuna.
 
    Ramón María Calderé, un quinto mío diez días más joven, aparcará su pasado goleador en los Mundiales y procurará reconquistar la gloria perdida con promesas burgalesas. La suya y la del Burgos... ¡mi Burgos!
     
¿Porqué tiene que jugar el Burgos a la misma hora que la final de la Copa de Europa?