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viernes, 31 de mayo de 2013

En la muerte de Aguirre Suárez

 Estudianates 69.- Pachamé, Poletti, Malbernat, Aguirre Suárez, Madero y Togneri
Abajo: Rudzki, Bilardo, Conigliaro, Flores y Verón

Francisco Javier Gómez Izquierdo

 Fue nuestro hombre malo del fútbol. Lo “¿razonábamos?” en los recreos, Mauro, el Gaitu y un servidor, los tres únicos socios -infantiles-  del Burgos que había en el curso.
         
-Fernández va más de frente. No disimula. Pega y lo ve todo el mundo. Aguirre Suárez es mas “subterráneo”.

        El  juego subterráneo tenía mucha  importancia en los 70 y posiblemente el mejor intérprete del método fuera Ramón Alberto Aguirre Suárez. En  Argentina “el Negro” Suárez.
       Tengo contado que nuestra drogadicción futbolera nos llevaba a buscar revistas suramericanas para saber cosas de los que venían, siendo los futbolistas más extravagantes los que fichaba Candi para su Granada.  Nos hacíamos los interesantes hablando de los “pincharratas”, un equipo de hombres terribles que entrenó Osvaldo Zubeldía como si fueran marines y a los que llevó a la gloria ganando más batallas que partidos.Con el tiempo se llamó bilardismo lo que debió conocerse siempre como zubeldismo.
      De aquel Estudiantes,  Candi se trajo a Echecopar y Aguirre Suárez, diciendo que eran medio españoles. Echecopar no coló, pero el “negro” Suárez, sí... y eso que a pesar de nacer en Tucumán usó de documentos paraguayos. “Tenía cinco pasaportes....”, me contó un excompañero suyo en el Granada “....aquello de los oriundos sí que fue un timo de no te menees”.

       Con Fernández formó una defensa que dio mucho trabajo a la traumatología e hizo temblar a todas las delanteras de Primera. Los buenos arietes no viajaban a Granada y Aguirre Suárez tampoco lo hacía a Madrid por “cosas” que había tenido con Amancio. Fue en un partido de Copa, cuando Fernández hizo lo que se esperaba de “el Negro”. Tampoco iba a Valencia por encojar a Forment y por cabrear mucho al entrenador Di Stéfano, al que sancionaron por denunciar en la prensa las “salvajadas” del compatriota.
     Aguirre Suárez es historia sagrada en Estudiantes de la Plata junto al “Narigón” Bilardo, “el Bocha” Flores, “la Bruja” Verón, “el Tordo” Madero... un grupo al que se llamó “la tercera que mata”y que se tradujo en Europa como “los jóvenes asesinos”. Llegó a ser encarcelado por la violencia repartida después de una Intercontinental contra el Milán -“estaban drogados”, llegó a decir Gianni Rivera- en la prisión de “Villa Devoto”, incorporando Bilardo el incidente a su discurso: “La gloria o Devoto”.
      
Dicen , no sé si es leyenda apócrifa, pero la tengo como cierta desde hace cuarenta años, que Aguirre Suárez vino a Granada después de ser suspendido a perpetuidad en Argentina, sin que se supiera su fecha de nacimiento y con el único fin de espantar goleadores. No en balde, Candi había sido portero.
     También dicen  que saltaba al campo con alfileres entre los dedos, que metía los dedos en los ojos de los rivales, que en los córners echaba tierra a la cara de los porteros y una vez en el As leí que se pegó con Fernández antes de un partido. La pelea fue mentira, pues era truco aprendido con Zubeldía, quien, para intimidar, enseñó a simular agresiones entre sus propios jugadores para que supiera el enemigo de qué “casta perro” estaban hechos. Las demás acusaciones puede que también lo sean.
   
Ha muerto el defensa que jugando en España he tenido por más fiero y a pesar de lo que pueda parecer lo escrito, lo tengo por legendario e irrepetible. Formó parte del mejor Granada de la historia y en Los Cármenes  nunca se ha vuelto a disfrutar tanto del fútbol.
     Dicen que tenía 68 años y que su orgullo no permitió que le vieran la debilidad. Vivió y murió como un valiente.

Descanse en paz.

Cromo de un Granada 72/73