lunes, 12 de octubre de 2026

Pésima jornada la del Pilar



  Francisco Javier Gómez Izquierdo


          Es cosa probada que la mayoría de los hinchas de cualquier club va a lomos de una irracionalidad que no se puede explicar. El cordobesista por ejemplo está convencido de que su equipo es favorito en cualquier partido porque sale a ganar, sale al ataque y si cuela la mitad de las ocasiones es seguro que se lleva el gato al agua. Así piensa el cordobesista porque el entrenador del Córdoba abraza esa teoría; la defiende ante los micrófonos con aplauso de locutores y críticos y en ella se perpetúa. Por contra, "los hijos del frío", que es como llaman de tiempo acá a los burgaleses, aprecian la concentración defensiva que empieza desde el delantero centro y se estremecen emocionados con un contraataque llevado como Dios manda. Los aficionados del Burgos saben que su plantilla es modesta y sólo le vale el trabajo a destajo. Los del Córdoba, con parecidos mimbres, se ven entre los mejores de Segunda y no entienden que la primera parte del Eldense-Córdoba no acabe 0-4, tras las ocasiones de las que se enorgullece Iván Ania. En Salmonetes... llevo, aficionado humilde, muchos meses amonestando a este hombre, del que admito sus buenas ideas, pero del que no entiendo su ceguera ante las limitaciones de sus peloteros a los que supone excelencias que la Naturaleza negó desde juveniles y la excesiva exigencia física a los medios Isma Ruiz y Diarra, que cualquier día griparán. Diarrá ya tuvo que parar ante el Eldense, el equipo que ha comprado Messi, del que me han mandado un vídeo "disfrutando" del triunfo de "su" equipo. El Córdoba en Elda debió ganar, pero Percan, el supuesto goleador, falló tres goles fáciles, como si te preguntan en clase cuántas unidades componen un par y estropeó dos transformados por querer apropiarse de la autoría de dos golazos que fueron anulados por no quedarse quieto y mirar cómo entraban; uno de Ghailan y otro de Eder García. Del 0-5 que temió todo el Pepico Amat y Messi en Miami, al 1-1. Ese gol de cada jornada buscando la espalda a una defensa que se planta en el círculo central a pesar de su lentitud. Carrerita y gol de Rastrojo, el bueno del Eldense. El bueno, bueno en verdad es Fidel Chaves, que este mes cumple 37 años y que jugó los 95 minutos para en el 94 marcar el 2-1 tras un penalti señalado de ésos a la moderna con que engañan los delanteros al VAR nada más sentir un roce. Me hubiera gustado ver a Fidel en un Betis, Sevilla, Real Sociedad... Siempre creí que en alguno de ésos explotaría, pero no, sólo en Elche pudo lucir parte del tremendo talento que tiene. Veinte goles en contra el Córdoba, pero Iván Ania no renegará nunca del sistema y el cordobesismo piensa que sólo es una mala racha.


     El entrenador del Burgos, Sergio Francisco, maneja plantilla muy humilde. Lo sabe y de ahí su "bloque bajo", su mentalidad defensiva y los distintos ensayos en faltas, córners y la salida a la contra para pescar un golito o dos. A Pacheta le pasa lo que a Sergio Francisco y en El Plantío han estado Granada y Burgos a ver quién era capaz de mojar con las sayas hasta los tobillos. Poco antes de la media hora lo ha hecho Alemañ para los granadinos en una contra del veloz Rodelas y cierta desaplicación del lateral Brais, al que le falta acople. Dice el gran Ricardo de mi peña que le gusta la media Alcaraz, Gumbau, Alemañ, pero a mí me parece que lo que cosecha el Granada viene de los principios de solidaridad defensiva que machaca mi paisano José Rojo Martín, quizás el entrenador que mejor entiende la Segunda División. Del filial ha subido dos Flores, Juanjo y Alberto, jóvenes los dos y que no estuvieron hace un mes en El Arcángel. Alberto portero y Juanjo un central largo quizás un poco flaco que me ha gustado mucho. El VAR ha anulado un gol al Burgos, sería el empate, cuya explicación sólo se entiende si antes te drogan pero hay que reconocer la aplicación granadina en un amarrateguismo maguréguico, capaz de generar claras ocasiones a la contra. Ha tenido un penalti al final que ha fallado Jorge Pascual, pero el resultado ha quedado 0-1. Derrota de mis dos equipos en el puente del Pilar. Dos equipos que creo andan necesitados de casi lo mismo: de nueves que metan las ocasiones. El Córdoba la mitad de las muchas y el Burgos sus poquitas. ¡Ojalá Pacheta un día en cualquiera de los dos!


     –Buena plaza, Córdoba  –me dijo en Salas de los Infantes hace dos veranos.