Pueden ustedes comprender que lejos de molestar la vanidad de servidor por presumir como un imposible que el Córdoba pudiera mantener a cero la portería, mi yerro de agorero me complace y hasta reconozco que ayer en la segunda parte en El Arcángel ante el Éibar pasé muy buen rato porque el equipo de Ania jugó bien. Atractivo en parla cursi. Es la segunda jornada sin gol en contra...¡bueno!.., hubo uno en la primera parte de Martón que el tiquismiquis del VAR anuló por la puntita de la bota -literal-, menudencia inapreciable al ojo humano e incluso al del águila perdicera. Gol que si se lo anulan a tu equipo te acuerdas de quien no debes. El Éibar se presentaba con bajas importantes. Sin los centrales Arbilla, su gran capitán, y Elguezábal, que lo fuera del Burgos hasta el 2024. Faltó también Álvaro, un lateral derecho que suele ser titular y a mí siempre me ha gustado desde sus tiempos de El Plantío. Eché de menos alguno más, como el negrito del Athletic Adu Ares, o Iván Gil, el de los goles, que salió ya tarde en la segunda parte. Guruceta, el más virguero a mi parecer, tampoco empezó el partido. A pesar de las bajas el equipo vasco intimidó en los primeros minutos, tuvo tres jugadas francas pero por primera vez en la temporada el Córdoba me pareció suelto, dinámico, combinativo..., virtud ésta a la que ha contribuido sobre todos Adnane Ghailan, reciente aparición entre lo titulares de Iván Ania llegada del Europa y al que le estarán, supongo, saliendo novias por generación espontánea. Lo ves andar y correr y parece torpe, "pataleto", pero no es lento, es astuto, ve rápido el presunto movimiento del compañero para que nosotros veamos fútbol "de categoría". Ayer asistió en los dos goles, robó por anticipación inteligente varios balones y se compaginó fenomenalmente con Eder García, la otra clave de este aparente rebullir del Córdoba al que le puso el primer gol tras triangulación de equipo bueno de Primera División. Del tercer elemento y al que considero importante para lo de cero goles en contra, creo que es Juan Gutiérrez, central a la antigua como los que chocaban sin miedo sus cabezas contra aquéllos nueves rocosos como resulta el Martón del Éibar. Esperpéntico el árbitro, que llegó a expulsarlo por la doctrina de San Ginés que quien tiene cara de bruto lo es..., por la mirada, no sé, el caso es que tras una jugada en la que se la tuvieron tiesas Martón y Juan, el juego continúa y a los 20 segundos de la caída de Martón que no vio el señor Gordillo Escamilla de espaldas, éste se volvió arrebatado por el alarido del delantero y lo expulsó. Expulsó por sospechas, sin ver. El no va más ya de la modernidad. Le llamó el VAR, claro, y le dijo que no hay brutalidad, que es discusión menor, no hay agresión... etc. Lo pongo porque acabo de escuchar el esclarecedor diálogo que delata a un árbitro que sanciona no por lo que ve, si no por convicción moral. Como la de algún juez que servidor se sabe y a los treinta años de sufrir condena un sospechoso, aparece el ADN del verdadero culpable.
Bueno... no nos metamos en terrenos pantanosos y me limito a destacar, a mi modesto parecer, el mejor partido de la temporada del Córdoba, mientras esperamos al que se supone mejor de la jornada. Atentos a la defensa de Flick.

