Luis Milla en el Fuenlabrada
Francisco Javier Gómez Izquierdo
Cualquier partido ganado en Champions se celebra como si fuera una final. Vean, si tienen dudas, a los aficionados béticos tras los noventas minutos ayer en La Cartuja o la felicidad de los larianos, que así se llama a los del Como, ese equipo que por primera vez juega en Europa y lo hace por todo lo alto metiéndole cuatro goles a todo un Manchester United. Llamativo este Como reforzado con jugadores como Milla, Nico Paz, Diao, Jacobo... a los que hemos visto pasar en sus comienzos por El Arcángel en la tercera categoría del fútbol español y de los que servidor hizo las pertinentes reseñas favorables. A Milla tardaron de verle en el Fuenlabrada y fue desde muy lejos, de Tenerife nada menos que fue quien se lo llevó para la Segunda. Cesc Fábregas, el ingeniero milagroso, ya tiene un nombre y no tardando lo veremos en un grande inglés siempre que la Premier no se nos caiga por culpa de los dineros. De momento Liverpool y Aston Vila (ya saben mi querencia por Emery) han hecho pleno y Arsenal y City tienen pinta de entrar entre los ocho. Al United no lo veo.
Dos partidos llamaban la atención en la tercera jornada. PSG-Barcelona y Bayern-Arsenal. El Barça se encontró con la horma de su zapato y la presión que ni sospecha en la liga española lo descentró durante casi toda la primera parte donde si no es por Joan García el marcador hubiera sido más que doloroso. Soy aficionado, no periodista ni crítico de los que todo lo saben explicar cuando el partido acaba. Sigo pensando que el Barça de Flick defiende "regulero". Aquí no tiene rivales, ni casi en Europa por la descomunal diferencia técnica de sus jugadores, pero a pesar de su pintureras maneras es vulnerable si se le estudia con paciencia. Lamine, Rafinha, Pedri... te la lían a la sombra de un cardo y te cuelan el gol, pero concentrados y con flechas en punta que arranquen desde la línea de medio campo, ¡ojito! El PSG no juega a la contra. Su sistema es muy similar al del Barça, pero creo que tiene menos puntería de cara al gol. Crea muchísimas ocasiones, pero creo que desperdicia demasiadas. Para mí, es el mejor equipo del mundo. Cuatro al City y cuatro al Barcelona, dos de los aspirantes a su derrocamiento. Bayern y Arsenal son otros dos que pasarán entre los ocho primeros y que quieren ser campeones. Son más sobrios y quizás más ordenados -el Bayern está perdiendo consistencia a pesar de Kane, ¡qué bueno es!-, más difíciles de doblegar, pero hay menos talento en sus plantillas. Empataron a dos con goles preciosos y a mí personalmente me encantó el señorío británico de Rice por el Arsenal y el de Kane por el Bayern. El Madrid, otro que cuenta no sólo por costumbre, sino sobre todo porque tiene una plantilla que da miedo, va ganando a base de goles, ensayos y correcciones en las alineaciones... menos a Courtois, al que nada hay que decir porque es el mejor en lo suyo. El Atleti se asustó y se complicó la vida ante el Stuttgart -muy buen equipo-, pero sacó un punto con esas agonías que le son propias. ¿Y el Betis? Ahí está. Con nueve puntos como los mejores y con esa sensación como de cantaor a punto de emocionar y ver como Rubén Cousillas besa arrebatado las estampas. Una pregunta: ¿cómo se puede cometer el imperdonable sacrilegio de anular el gol de Lo Celso al Barça el sábado en La Cartuja? Lance tan sublime, tal que quejío del Torta, gol de los inolvidables no puede venir un reprimido a invalidarlo. ¡Claro que fue mano anterior que no se vio! ¡¡Fútbol, oiga!! El Reglamento no dice que haya que usar la moviola un minuto atrás y después de semejante monumento al fútbol. ¿Por qué ese desprecio al Reglamento?
El Villarreal, valiente como siempre, pero perdiendo también como casi siempre. Hay errores en Champions que te matan.
Goles. Muchos goles. Ni un 0-0 en los 54 partidos. Me parece una rareza. También es cierto que ahora, incluso en Champions, cualquier "tontá", un "nota" metido a árbitro y aunque no sea español la convierte en penalti.

