lunes, 12 de julio de 2021

Hijos del Cuerpo

 

La alegría boomer


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


    En el Combinado Autonómico del Trío Los Elegantes (Rubiales, Molina, Luis Enrique), la Guardia Civil está más representada que el Real Madrid (Luis Enrique fue del Real Madrid, pero tiene la barriga llena de gatos blancos). De hecho, el nuevo ídolo de masas, si se puede hablar de masas en este fútbol de tentempié por la peste china, es Unai Simón, hijo del Cuerpo.


    –Gracias, Casillas, por ser el “hijo del Cuerpo” que ha llevado más alto los colores de nuestra selección. Hasta pronto –fue el tuit de despedida de la Guardia Civil a Iker Casillas, otro portero que fungió como ídolo mediático de la cosa internacional.
    

Casillas es de Móstoles (“¿Galáctico? Yo soy de Móstoles”), pero su padre fue guardia civil en las Vascongadas, de donde salieron los nombres de Iker y de Unai (su hermano), tocayo de este portero del Athletic lanzado por dos asturianos, Marcelino García Toral y Luis Enrique, que tiene algo de guardia civil de Berlanga en “Plácido” (los que buscan, megáfono en mano, al verdugo en las mallorquinas Cuevas del Drach).
    

Habría que reportear al Expósito (Javier Expósito Urdampilleta, mítico entrenador de porteros de la Real Sociedad: Zubiarraín, Urruti, Artola, Biurrun, Arconada) de la cantera de cancerberos (“cancerbero” era palabra fetiche de los cronistas de los 60, que daban así salida a los estudios clásicos del Bachiller de don Pedro Sainz Rodríguez) de la Guardia Civil.
    

Antes, para un guardia civil, escribe Camba, no había nada en el mundo más que el reglamento. En Galicia, un día, en una partida de tute con el cabo de la Guardia Civil, salió el nombre de Guzmán el Bueno, y alguien comentó: “Ustedes dirán lo que quieran, pero eso de que Guzmán el Bueno ofreciera su propio cuchillo para que le degollaran al hijo, francamente, a mí me parece una barbaridad”. A lo que el cabo contestó:


    –¿Y qué iba a hacer el hombre? Seguramente su reglamento no le dejaba otro camino.
    

“La Guardia Civil” es un artículo del libro “Haciendo de República”, colección de artículos de Camba prohibidos por la República y salvados por don Pedro Sainz Rodríguez. El artículo es una glosa del Instituto Armado como una de las pocas cosas que funcionaban bien en España, y “de ahí su impopularidad”, pues al español no le gusta que las cosas funcionen bien, porque si las cosas funcionan bien, él tendría que funcionar bien a su vez, y este sistema no le ofrece ventaja alguna. Al español, para entendernos, le va más el sistema de Luis Enrique, que va a ganar la Eurocopa ganando un solo partido. ¿Qué sistema es ése? Pues uno que defiende mal, centrocampea regular y ataca bien.


    –Si tienes un equipo que juega bien defensivamente, pero no tan bien ofensivamente, o al revés, entonces es que está mal dirigido –dice Ancelotti en sus memorias–. Debes ser fuerte tanto en ataque como en defensa. Todo consiste en concentrarse.
    

Luis Enrique prefiere agarrarse al milagro español de existir, y ahora mismo debe su existencia en la Eurocopa a Unai Simón, que físicamente, dijimos aquí, parece un Pedro Sánchez de los porteros, cuando el Barcelona le hizo cuatro goles en la final copera rematándole los balones en el área pequeña, donde no se tira como por miedo a descomponerse. Esto lo sabía Pedri, el futbolista que mejor juega para atrás, cuando le hizo a Unai Simón “el gol de la Eurocopa”, aunque en propia portería, como corresponde a un jugador que sólo juega para atrás. Cosas de genios (se nota que son genios en que luego no saludan a la afición, como antiguamente hacían Picasso o Fernando Fernán Gómez, el que dijo aquello de “¡A la mierda! ¡No quiero que me admire!” a un señorín que le pedía un autógrafo, razón por la cual Gallardón, alcalde de Madrid, puso su nombre al teatro de Colón.
    

Las gestas del Combinado Autonómico que capitanea Jordi Alba compensarán a los “baby boomers” del mal sabor de boca que les habrá dejado la noticia de que se han quedado sin pensión como sin abuela. Los “baby boomers” han vivido siempre en la renunciación: nunca han dispuesto del mando a distancia de la TV. En sus casas lo tuvieron primero sus padres, la generación silenciosa, y cuando lo soltaron lo cogieron sus nietos, los gen X.
    

Pero lo mejor de este Combinado Autonómico es que todavía no se ha rendido a las consignas “agit prop” del BLM: no saludamos al público en la calle, pero, salvo Mateu, el árbitro, que tendrá sus motivos históricos, tampoco nos arrodillamos en el campo. En la semifinal contra Italia veremos a Verratti arrodillarse para pedirnos perdón por el mal rato que en su día los romanos nos hicieron pasar en Numancia. Ganaremos, porque la baraka mora de Zidane ha hecho nido en el “bollu preñau” de Luis Enrique.
 

 


 Unai Simón & Luis Enrique


ENTRAR EN ROMA


    ¿Un modista puede dar elegancia?, preguntó Ruano a Marbel, detractor de Dior y discípulo de Paul Poiret. “No. No puede más que vigilar la cursilería.” La elegancia es personalidad, y por eso cuesta creer que Asensio sea, según Courtois, el hombre más elegante del vestuario madrtidista. Después de todo, Asensio no parece un tipo de personalidad, que, como0 repite Paula, es lo primero que debe tener uno. Ejemplo de personalidad en el fútbol es Mourinho, que vuelve a Italia de entrenador y ha hecho una entrada en Roma digna de un emperador.

[Lunes, 5 de Julio]