domingo, 5 de abril de 2015

¿A qué hora dice usted que abre?

 Calle de Hermosilla
Precisión germánica
 

Calle de Ibiza
Madrid parcelado

J.R.M.

Diez derrotas seguidas

 La Misericordia pasando por Lineros ante edificio en ruinas

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Si hemos aprendido que la costumbre hace ley, ganar al Córdoba es ya derecho consuetudinario. Si César con sus legiones llegó y vio, Simeone se conformó con mirar a las criaturas que tenía delante y teniendo en cuenta las fechas presentes nos tuvo caridad y misericordia.

    A los cinco minutos, el ingenuo Zucculini, al que se le supone defensor en el centro de la batalla, con una falta de técnica absoluta, regaló un gol a Griezman para que el encuentro fuera completamente pacífico. Este chico, Zucculini, la verdad es que no alcanzo a imaginar cómo se metió a futbolista. Tras el 0-1, no hubo fútbol, ni ocasiones, ni siquiera faltas. Poco antes de terminar la primera parte, y en un saque de banda de Gámez, el inefable Zuccullini se olvidó de seguir a Saúl, absorto en el vuelo del balón, y 0-2.  Ghilas y Cartabia sesteaban en el banco plácidamente. El entrenador Moreno, ferroviario en excedencia, los sacó en el intermedio a que arreglaran el asunto, pero el asunto está ya resuelto y los dos lo saben. En la segunda parte al menos no salió Zucculini, y hasta Bebé, tan egoísta y cabezón como siempre, volvió a lanzar a la madera el misil que acostumbra cada jornada, pero no se engañen, el partido fué aburridísimo. El Atlético estuvo  piadoso y la falta de intensidad convirtió el encuentro en un soporífero ejercicio que olía a entrenamiento.

      El paso del Córdoba por Primera va a dejar anécdotas agradables y ganas de que volvamos. Todas las aficiones nos quieren, pero les aseguro que suena doloroso que en tu estadio, los rivales te canten ese “Córdoba es de Primera” con la alegría que les da la victoria. El Arcángel lo agradece y aplaude un cántico que parece alegre pero que no deja de ser un luctuoso miserere. Los indios atléticos llenaron de regocijo a los aficionados blanquiverdes cuando entonaron el “González es un vikingo”, después del “González vete ya” local de cada jornada. ¡Cómo me recuerda González a Martínez Laredo con su corte viviendo en el Landa a costa del Burgos! Al menos Martínez Laredo fichaba bien y en Primera competíamos.

Domingo, 5 de abril

Valle de Esteban
Domingo de Resurrección

"Vio y creyó"

DOMINGO, 5 DE ABRIL

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

Juan 20,1-9

sábado, 4 de abril de 2015

Boxeo. Victoria de Petrov



@Dravensvq

Enhorabuena!! @zarpetrov  por tu nueva victoria!!.@BannerBoxing #Boxing #Boxeo Grande el Zar!! 

Semana Santa en Córdoba. El paso

 “Estamos donde esperábamos, hermanos”

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Los devotos y seguidores de la Semana Santa esperan los pasos a la salida de los templos por muchos motivos que se le escapan al turista. El más importante supone una atracción irrefrenable que cada Lunes o Jueves Santo los planta ante la Merced o  La Caridad, temerosos de que su Virgen note su falta y angustiados de que alguna desgracia les impida cumplir con el compromiso,... pero hay muchos más: el nuevo juego de candelabros de plata, el cambio de botones en las túnicas, la novedad de  rosas rojas por las blancas, el progreso del corneta de la banda del Esparraguero, el estreno de los incensarios..., cientos de detalles lejos del catalán -muchos catalanes en Córdoba- y el riojano visitante.

      Sin embargo, el extranjero queda paralizado a la puerta de la Iglesia, admirado por la pericia de los costaleros, ciegos bajo el faldón, obedeciendo al milímetro las órdenes de su capataz para salir como Dios manda: “No podemos estropear el trabajo de todos los hermanos.” Y al extranjero, sin saber por qué, le recorre un escalofrío tras el grito del capataz  cuando ve cómo  los varales de las esquinas no rozan como teme, sino que  parece que se agacharan un centímetro en el último instante. 

El público todo aguanta la respiración hasta que el palio pasa entero y entonces un “óóóóóle” espontáneo y gozoso enorgullece al costalero en general y a los costeros en particular, que se han acuclillado para superar el ojo de la aguja.

 
 “..abajo la última trabajaera...”

 “..menos izquierda, Rafaé..”

 “Así, valientes, así...”

 “...OLÉ”

 “...y José de Arimatea, tomando el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia...”
Mateo, 27  v.59
“Pilato se extrañó de que ya hubiera muerto y llamando al centurión 
le preguntó si hacia mucho que había muerto”
Marcos 15, v.-44

Los romanos

 La oreja pegada al piso


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Pemán preguntó un día a Lorca qué hacía Domecq, su pariente, en el entierro del Camborio (“detrás va Pedro Domecq / con dos sultanes de Persia”), y el poeta le explicó que en todas las juergas flamencas había botellas de Domecq.

    Alrededor de una botella de Domecq ha firmado Obama un acuerdo nuclear (si no puedes con tu enemigo, únete a él) con los ayatolás persas que pone el mundo del revés.

    ––Olvídense de la separación Iglesia-Estado. Necesitamos una separación Hollywood-Estado.
    
Cuando Obama, Mary Beard, que regenta en Cambridge una chamarilería de clásicos, no perdió la ocasión de compararlo con Septimio Severo, el africano que llegó a emperador de Roma, de quien nos dice Gibbon que “la posteridad, viendo las aciagas resultas de sus máximas y su ejemplo, fundadamente lo graduó de autor principal en la decadencia del imperio romano”. O sea que la siempre despeinada Mary Beard, sin quererlo, lo clavó.

    Incensar a Obama por este acuerdo es no haberse leído el “Librillo Verde” de Jomeini.
   
 Pero Obama, que es un Zetapé con más dinero (¡cómo olvidar aquel Desayuno de Oración de los Zapatero en la Casa Blanca!), tiene sus Manolos del Bombo para, con la ruidajera, tapar que Obama ha cerrado en Persia el círculo de Carter.

    En España el primer obamista fue Fraga, y después vinieron Pepiño Blanco, quien famosamente se abstuvo de decirlo “para no influir en la votación”, y Carmen Calvo, la consejera de Cultura que no soltaba cuartos para las ruinas de Itálica (“estos campos que ven aquí fueron un día de doña Soledad Mustio Collado”, decía un guía) “porque los romanos eran unos fachas”, que achacó el tirón electoral de Obama… a “su perfil femenino”.

 Hoy el gran triunfador (¡el estadista!) es Pablemos, avanzadilla (dicen que por dos “riales”) de Obama con su “Tuerka” en la teocracia persa.

    La verdad es que Obama fue reelegido por el apoyo de Pitbull, el rapero de “Culo”, frente a Clint Eastwood, el cineasta de “Sin perdón”, que apoyó a Romney.

Sábado, 4 de abril

Valle de Esteban

-Existe un día concreto en la historia occidental del que ni la relación histórica, el mito o las Escrituras dan cuenta. Se trata de un sábado. Y se ha convertido en el día más largo.
George Steiner

viernes, 3 de abril de 2015

Semana Santa en Córdoba. Legionarios y/o Esparraguero

 Cruz de Guía

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Los penitentes del Cristo de la Caridad no sufrieron apreturas en este Jueves Santo. No hubo desfallecimientos entre el público y la procesión discurrió con silenciosa solemnidad. El Cristo de la Caridad es el Cristo de los legionarios, pero el Tercio avisó con tiempo de que tenía compromiso en Málaga con el Cristo de Mena, al que venera como protector, y los legionarios no vinieron. En la calle la Feria, otros años de imposible acceso si no se acercaba uno dos horas antes, reinaba una paz de agradecer porque los hermanos decidieron no poner música a su Señor y por fin pudieron salir en penitencia sin que el público los agobiara  como solía en las tardenoches de la Legión.
       
Las muchedumbres estaban con el Esparraguero, el Crucificado que vive en la misma casa que el Rescatao. ¡¡Cuánto personal en su salida!! El Esparraguero, mejor el Cristo de Gracia, que es su verdadero nombre, no hizo más que salir de la parroquia trinitaria y desde esa  étnica devoción que nace, crece y se multiplica en la plaza del Alpargate, le lanzaron tres saetas enganchadas a tres corazones desgarrados. En la trasera del paso, llamativos y hermosotes,  los trigueros ofrecidos entre otros,  por el marido de mi amiga Beni, buscador impenitente de la especie.
       
Y es que el espectáculo de Jueves Santo en  Córdoba está en los legionarios y en el Esparraguero, con el permiso de la Virgen de las Angustias, que ha vuelto a San Agustín, su casa de siempre.
       
Mi doña estuvo el Jueves Santo muy contenta porque nuestro chico de 21 años, alumno trinitario, decidió salir con nosotros de procesiones. Nuestro chico, desde un espontáneo aprendizaje, a mí me parece que va vigilando las estaciones de penitencia y escuchándole, no sé si enfadarme por su ortodoxia o reírme ante tanta pamplina. No consiente que nos movamos del lugar del que esperamos hasta que no pase el último nazareno y el recorrido que nos tiene programado acaba de nuevo en el Alpargate dos horas antes de que se encierre el Esparraguero. Dice que  para coger buen sitio y tener el privilegio de asistir al improvisado y extraordinario concurso de saetas que cada Jueves Santo emociona a los cordobeses más fanáticos. Dejo a los dos sentados en el bordillo de la acera de los Padres de Gracia con dos chocolates con churros, y me voy a dormir.
 

 Costaleros

 Incienso

 Salida de la Plaza del Alpargate

 El Cristo de Gracia con los espárragos detrás

El Cristo de la Caridad, sin legionarios

Soledad

 Cartuja de Miraflores

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Entre Cristo y Cristo (sevillanos o castellanos, según el ánimo), tengo por costumbre, cada Viernes Santo, releer el “Sueño” de Jean-Paul Richter (“Discurso de Cristo muerto en lo alto del edificio del mundo: no hay Dios”), que tiene lugar en la iglesia de un cementerio inmenso. La eternidad reposa sobre el caos y lo roe; al roerlo, ella misma se devora lentamente. Todo el edificio del mundo va a derrumbarse ante nosotros. Los sepulcros se resquebrajan y los muertos avanzan hacia la resurrección. Aparece en el cielo un Cristo muerto. La multitud de las sombras corre a su encuentro con una angustia terrible: “¿No hay Dios?” Cristo desciende y dice: “He recorrido los mundos, subí hasta los soles y no encontré a Dios alguno; bajé hasta los últimos límites del universo, miré los abismos y grité: ‘Padre, ¿dónde estás?’ Pero no escuché sino la lluvia que caía en el precipicio. Y cuando busqué en el mundo inmenso el ojo de Dios, se fijó en mí una órbita vacía y sin fondo.” Los niños muertos se acercan a Cristo y le preguntan: “Jesús, ¿no tenemos padre?” Y él responde: “Todos somos huérfanos. Vosotros y yo. ¡Todos estamos sin Padre!”

    Cuando Erich Fromm estuvo de moda explicó la pasión del amor por esa necesidad de compañía que es el reconcomio de las criaturas desde la expulsión del Paraíso.

    Un día España quiso traducir las “saudades” portuguesas y dijo “soledad” (“¡Soledad tengo de ti!”, en el verso de Gil Vicnte), y Pemán sospechó que de la época en que esta palabra (acaso la más hermosa) tuvo su dejo más complicado y melancólico vino el llamar “soleares” a una copla andaluza.
    
Son ganas de ponerse ante esa creencia trascendental sin la cual ni siquiera puede producirse… arte (¿cómo sustituir la trágica soledad del torero por la soledad bufa del portero ante el penalti?).

    –Siempre querré saber cuál es la nueva metáfora de la esperanza, la nueva estética de la esperanza –tiene dicho el viejo Steiner.
    
Y sigue (seguimos) esperando.

Viernes, 3 de abril

Valle de Esteban
Viernes Santo

Viernes Santo


No me mueve, mi Dios, para quererte 
el cielo que me tienes prometido, 
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte 
clavado en una cruz y escarnecido, 
muéveme ver tu cuerpo tan herido, 
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, 
que aunque no hubiera cielo, yo te amara, 
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera, 
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

jueves, 2 de abril de 2015

Semana Santa en Córdoba. La Paz

 Luz en la Judería
La Paz

Francisco Javier Gómez Izquierdo

El palio de María Santísima de La Paz y La Esperanza es el orgullo de su cofradía. El palio de La Paz es regalo para el capillita cordobés y manantial de admiración para el visitante que ocasionalmente pasa la Semana Santa en Córdoba. Mi madre, devota mariana donde las haya, nos visitó hace unos veinte años por Semana Santa y, parada ante la Virgen de Capuchinos, no dejaba de repetir “¡qué lujo! ¡qué palio! ¡cuánta riqueza!” Mi madre, que en su humildad tejió un manto para la Dolorosa de mi pueblo, quedó impactada en el barrio de Santa Marina y más cuando al girar la cabeza se topó con el respetuoso mirar de Don Julio Anguita en sandalia franciscana, al paso del paso.
    
Me dicen que en el palio de La Paz se llevan metidos muchos dineros y como los hermanos quieren seguir siendo generosos con su Señora, no reparan en gastos. Hasta cristalitos de Swaroski hay incrustados entre tanta planta en hilo. Sí, la Virgen de la Paz y la Esperanza tiene mucho brillo y su cofradía tiene normas a las que llama preceptivas para la estación de penitencia, pero en la procesión hay demasiados niños y demasiados familiares y amigos de charla con los hermanos.

      Me parece ver, y que me perdone el costalero Miguel con el que tantos buenos ratos he pasado, demasiado postureo y poco respeto por las normas. El tercer punto de la quinta norma dice así: “..está prohibido durante el recorrido, mirar atrás, hablar, saludar y comer o beber...” y por ejemplo en  la séptima se exige a los hermanos nazarenos, acólitos, mantillas, capataces y costaleros guardar en todo momento un comportamiento acorde con la estación de penitencia que se realiza.

     Mi madre, con 85 años, está estupendamente -“gracias a la Virgen”, nos dice a los cinco Izquierdos-, pero ya no le apetece viajar. Si mi madre hubiera visto este año a la Paz y Esperanza habría  vuelto  a emocionarse, pero ¡ay!, cuánto sufriría ante ciertos comportamientos en la procesión...


 Palio de la Paz

 Niños, padres y demás parentela

 La chispa de la vida

 “..pero junto a la Cruz de Jesús estaban su madre y la hermana
 de su madre, María de Cleofás y María la Magdalena..”
 Juan 19 v.25

“...uno de los guardias que allí estaban le dió una bofetada
 a Jesús, diciendo  ¿así respondes al sumo sacerdote?” 
 Juan 18, v.22

Semana Santa



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Que en España no hay revolucionarios ya lo dijo Bonafoux, y ahí tenemos al Gran Timonel vallecano de Podemos, que primero pidió un referéndum para la Semana Santa de Sevilla y ahora podría salir de penitente en la “Madrugá” llevando el cirio de don Guido en la mano.

En España no hay revolucionarios: sólo burgueses impacientes.

Bonafoux fue un periodista-espectáculo de los que ya no da España. Salía por París con un paraguas verde y enorme, y detrás iba un negro que decía a los asustados transeúntes: “Ése que va ahí, el del paraguas verde, es Bonafoux, el gran Bonafoux, el formidable escritor Bonafoux…”

Colombine (Carmen de Burgos, novelista, feminista, amante de Ramón) fue a París una Semana Santa (“y por cuenta de Romanones”). Ella siempre había dicho a Bonafoux que era anticlerical, como el cuñado de Aguirre, y librepensadora, como Cifuentes. ¿Y qué hizo? ¿Asistir a una ceremonia de las que celebran los librepensadores franceses para contrarrestar las católicas?

Meterse de rondón en la iglesia de la Sorbona… y sentir.
Sintió “la necesidad de contemplar el espectáculo de la devoción en París a la hora del recogimiento, del sermón de las Siete Palabras, del ‘Miserere’ en el momento solemne en que se rasga el velo del templo y el Universo se estremece y la cascada maravillosa de la ‘Marcha de los guerreros’, de Beethoven, se extiende por el templo con toda la augusta majestad de un viático elevado al cielo”.
Sintió “un momento de verdadera espiritualidad, una emoción estética que tendía su religiosidad sobre nosotros”.

Sintió “por anticipado el soplo de la Resurrección”.

Yo continuaba con la impresión de que no existía este año la Semana Santa. Y, sin embargo, al buscar el programa de los teatros de moda para ver las ‘toilettes’ de las artistas de moda, he encontrado, formando columna, la palabra “Relâche”. Es difícil librarse de las costumbres
Acotación de Bonafoux: “Porque el público estaba fuera, madama”.

Un tercio de Franco

Al 30 %

J.R.M.

Jueves, 2 de abril

Valle de Esteban
Jueves Santo

Jueves Santo


miércoles, 1 de abril de 2015

Se necesita dependienta

 Sólo planchar

Experiencias

J.R.M.

La caló

C.L.T.

Semana Santa en Córdoba. El Cristo Sindónico

 El Cristo de los universitarios

Francisco Javier Gómez Izquierdo

El Cristo de la Hermandad Universitaria de Córdoba es el más joven, y digamos... el más llamativo de la Semana Santa cordobesa. El imaginero sevillano Juan Manuel Miñarro lo acabó en marzo del 2010, y en su presentación conmocionó a los hermanos de la Cofradía y sorprendió a visitantes y fieles de la Iglesia del Juramento de San Rafael. Al Cristo de Miñarro unos pocos hemos dado en llamarle el Cristo sindónico, porque el escultor es un apasionado de la sábana santa, además de Doctor en Bellas  Artes desde 1987 y uno de los sindonólogos más expertos de España. El Cristo de Miñarro, en palabras del autor, "... representa fielmente el cuerpo del crucificado que envolvió la sindone de Turín, y si tenemos en cuenta que es la reliquia más estudiada del mundo, me he limitado a plasmar un compendio de conocimiento, que no de religión, en la figura de este Jesucristo doliente”.
       
Miñarro no quiso ser previsible. Sabe que es original con su Cristo, al que yo le veo cierto toque de Mel Gibson, pero conociendo a ciertos cordobeses, de aquí a otros cinco o diez años, cuando el Cristo de Miñarro sea conocido como el Sindónico, con su halo mistérico y cabalístico, el Crucificado de los estudiantes será la estrella de Martes Santo y hasta vendrán estrelleros con catalejos buscando reacciones astrales a su paso por la Mezquita.


 Sindónica anatomía

 “...para que se cumpliera la Escritura que dice: ‘repartieron mis vestidos entre si..’”
 Juan, 19 v.24
“...le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por el”
 Lucas, 11  v.27

Cristo en casa de Marta, María y Lázaro

J. Bassano
Cristo en casa de Marta, María y Lázaro, 1577
(Con Esteban al fondo)

Gémulas



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El mundo cambiando de camisa (“¡la geopolítica, imbéciles!”), y nosotros hablando de Rosa Díez, la Mrs. Danvers de la partidocracia española, que se niega a entregar las llaves de Manderley a Joan Fontaine, que es Albert Rivera.
¿Qué trama Obama en el grande mercado persa?

Para nosotros no hay más persas que los del manifiesto de Fernando VII y, si acaso, los dos sultanes que van detrás de Pedro Domecq en el entierro del Camborio. ¿Qué ha de importarnos el futuro volando en la alfombra persa de Obama, teniendo aquí a Rosa Díez dispuesta a morir en su chiringuito como doña Manolita en su mostrador?

Las bolitas de Díez murmuran de las bolitas de Rivera: el premio gordo de una cartera, el segundo premio de una subsecretaría, la aproximación a un político llamado a gobernar…

“¡La democracia!”, te dicen.

Se compran una planta del dinero y la ponen en la ventana; entonces viene Montoro y se la deja sin hojas…

¡La democracia!

La verdad es que uno no ha conocido a un solo politólogo español (profesor, político o periodista) que supiera qué es la democracia formal. No digo que no exista; digo que no lo conozco. La necesidad de hacerse pasar por franquistas (más la necesidad, a la vez, de hacerse pasar por antifranquistas), con la consiguiente elevación de unos pocos sobre la ruina de muchos, impidió esa curiosidad que llevó al único pueblo libre, el americano, a inventar el juego de Rubik de la representación y la separación de poderes.

Sé de algunos que aquí, cuando la Santa Transición, lo fiaron todo a esta generación, pero la Generación Más Preparada de la Historia, que nació vieja, nos ha salido pancera y, desde luego, tonta, pues abreva en el Ortega que escribió “gémula iridiscente”.

Rafaelito, ¿tú crees que se puede escribir “gémula iridiscente”? –preguntaba a Ferlosio su padre Sánchez Mazas, que transmitió al hijo la manía a Ortega.
En España todo lo que se ventila es quién será el Jack Lang iridiscente de la gémula de Rivera.

El cisne negro



Un perfil de Santiago Wills
Fotografías de Jack Devant

Cuando a Misty Copeland se le caen las llaves de su apartamento en el Upper West Side de Nueva York, las levanta sin doblar las rodillas, con el dedo índice y pulgar, como si se tratara de un cristal. Todos los días, en la estación del metro de Lincoln Center, la más cercana de donde vive, Misty Copeland se cuida de no perder su postura cuando desciende al subterráneo: elevada sobre unos empinados tacones de aguja del diseñador francés Christian Loboutin, la bailarina de ballet mide cada paso para evitar que la gente se dé cuenta de que sus piernas son más cortas de lo que ella quisiera.

Erguida, cuida las líneas y los ángulos que forman sus brazos respecto a su cabeza y su espalda, como si en todo momento se encontrara sobre un escenario. Misty Copeland duerme con las piernas abiertas y las rodillas recogidas hacia afuera, como una rana boca abajo a punto de impulsarse mientras nada. No come grasas ni azúcares. Nunca se maquilla cuando va a un ensayo. Baila ballet entre nueve y diez horas diarias desde hace unos veinte años, y, cuando no ensaya ni da clases ni se presenta en un espectáculo, ayuna ciertos días para eliminar las toxinas y el peso que cree haber aumentado. Acababa el verano en Nueva York, y la bailarina negra debía empezar a prepararse para bailar por primera vez el papel del cisne blanco en EL LAGO DE LOS CISNES, quizá el personaje más célebre de la historia del ballet. Hasta donde ella sabía, en los cerca de cuatrocientos años de historia del ballet clásico, sólo una bailarina negra del Houston Ballet, una compañía menor, lo había hecho sin mayor éxito. «Hay algo acerca de ese ballet que hace que la gente imagine a una mujer rusa, extremadamente alta como el cisne», dijo en una aparición en el TODAY SHOW, un programa matutino de la cadena NBC que tiene más de cinco millones de televidentes. «La gente no imagina a una mujer afro-americana como una bailarina porque cree que no somos delicadas ni femeninas. Nos ven como fuertes y agresivas». Era su papel más inesperado después de casi veinte años de andar en puntas de pies y Misty Copeland estaba con los nervios en punta.

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Miércoles, 1 de abril

Valle de Esteban
Cuatro abriles

martes, 31 de marzo de 2015

La España de las prohibiciones

Las sillas de los chinos

J.R.M.