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sábado, 22 de febrero de 2020

Murcia


BOE


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    El gobierno de Sánchez deja a Murcia sin dinero porque los murcianos no votan por Sánchez todo lo que él quisiera. Es decir, por “provincia traidora”, que eso es apología del franquismo y no las novelas de Vizcaíno Casas.

    “Provincias traidoras” fue el título con que el franquismo retiró en el 37 el concierto económico a Guipúzcoa y Vizcaya, que no se habían sumado al Alzamiento con la alegría que el mando esperaba.
    En la cuesta de enero, una borrasca, “Gloria” (“¡La gloria! ¡La gloria! ¡Mierda y otra vez mierda!”, fue la respuesta de Verlaine a la galantería que Rubén tuviera con él), causó daños catastróficos en Cataluña y Levante, todos los cuales serán indemnizados por el Estado, salvo los de Murcia, por tratarse… de “playas privadas”, al margen del mar homérico de la paz y la civilización.
    
Al explicarlo, que no lo ha explicado, Sánchez parece que habla como Pemán dice que parecía hablar Castelar, en una playa en la que le llegaban a la punta de los zapatos la pleamar de la civilización y los siglos, que ya no subiría más. Esa playa sería la Barceloneta de Ivà, convertida por el sanchismo, al estilo como el castrismo hizo con Varadero, en la Playa del Pueblo, y para los más pobres, un poco la Malvarrosa de Blasco, pero en ningún caso La Manga murciana, donde una persuasión fascista dominaría a los bañistas (y las bañistas) que juegan a estar en Deauville.
    
Steiner, uno de esos muertos que, como dicen los gallegos, no habían muerto nunca, que estaba loco por Suiza, situaba en la montaña la diferencia europea con “los instintos democráticos de Estados Unidos”:

    –No soy un hombre de mar, un aficionado a la democracia de las playas. La montaña efectúa una ruda selección. Cuanto más se escala, menos gente se encuentra.
    
¡Qué bonita pancarta (“Cuanto más se escala…”) para atarla a la cola del Falcon!
    
La otra “provincia traidora” es Madrid, pero aquí no hay playa para una naumaquia del sanchismo contra el fascismo, así que la solución será hacerla nación.