Follow by Email

martes, 6 de noviembre de 2018

En la muerte de Machicha



Cádiz:
De pie: Bonilla, Cenitagoya, Díaz, Soriano, Marín e Ibáñez
 Agachados: Isidoro, Carvallo, MACHICHA, Eloy y Baena


Francisco Javier Gómez Izquierdo

         Va para dos días que me lo dijo el Gaitu: “Ha muerto Machicha.” Hoy ya hace una semana que lo enterraron allá en Galicia, pero desde antier que lo supe he ido colocando mis recuerdos durante mis paseos de control diabético  porque el tiempo de Machicha en Burgos fue el momento de mayor agitación y vehemencia en todo lo que hacíamos. Bachilleres en el Diego Porcelos, entre los 16 y 17, atentos a la agonía de Franco; el Gaitu y un servidor no nos perdíamos ni un entrenamiento hasta septiembre del Burgos CF. Se fue Preciado, gran hombre que también ha fallecido este 18; llegó Martínez Laredo y su televisiva calva con Naya, el gran J. A. Naya con cardado tupé que vivía en un hotel y se escondía a partir de las diez de la noche en los portales de sus futbolistas para vigilar las salidas nocturnas -multas hubo que encismaron a la plantilla, recuerdo a Juanito, Gorospe, Quini creo...a Sistiaga de enlace-; se produjo la explosión de Juanito; Laredo entraba por las noches en la Hora 25 de García y el guirigay burgalés era comidilla nacional.
       
A mí me tenía entusiasmado el joven Viteri, que había estado el año anterior a la sombra de Burguete, otro que se nos ha ido pronto, y me incomodaba la llegada de Machicha, que en los entrenamientos se entendía mejor con Juanjo, el fino extremo izquierdo que llevó Kubala  a la selección en una decisión que se consideró llamativa por estar el Burgos en 2ª.  El equipo de Naya empezaba con el uno, Gorospe, y acababa con el once, Juanjo. El resto no es que variara mucho, Sistiaga, Valdés, el veloz Garrido, Aguilera jugaban casi siempre... pero a Naya le gustaba picar a sus jugadores. Yo siempre pensé que Naya y Viteri tenían sus más y sus menos, pero no creo que la relación tuviera que ver con que el míster prefiriese a Machicha de nueve porque los resultados le daban la razón. Marcaba gol Machicha y lo celebrábamos como posesos, pero al poco decía para mí: “así no sale Viteri”.
     
En la 75/76 la temporada de las agonías de Franco (“se ha muerto y no lo dicen”, decían), la del follón de Juanito con el árbitro Rabadán, la primera de Laredo, el máximo goleador del Burgos fue Machicha, un delantero bajito, tirando a rubio, siempre tan bien peinado que a mí me  parecía rico. De Ángel Iglesias Domínguez, Machicha III,  hijo y sobrino de los dos primeros Machichas,(el Gaitu y yo teníamos controlados entonces hasta los juveniles de todos los equipos), llegó a Burgos del Cádiz y al habla con un yonqui parecido a mí de Barbate hemos mentado a este gallego de Vigo varias mañanas en lo de Juanjosé tomando café. “Vino llorando. Me lo dijo a mí. Pidió una jartá de pesetas para no venir al Cái de 2ª, aunque estaba también en 2ª con el Betis, pero el Cái sin esperarlo le pagó tó lo que exigió y hasta las condiciones que por entonces parecía imposible que se aceptaran. Gutiérrez Trueba era el presidente aquellos años. Machicha coincidió con Tarzán Migueli y el tirillas Villalbita y dejó un buen recuerdo. Luego se fue llorando, pero con lágrimas distintas a las que trajo. Le hubiera gustado quedarse a vivir en Cádiz”.
       
Supe que del Fabril y luego Compostela en tercera División fichó por el Valencia, un primera donde no congenió con Joseíto por lo que se fue al Granada. Al año siguiente Joseíto fichó por el Granada y Machicha optó por escaparse al Betis, de donde como he puesto no quería irse al Cádiz (ésta es información de un cadista redomado)... y al final.. al Burgos donde creo que acabó su carrera.
       
No sé explicar las sensaciones que me acuden cuando me voy enterando de los que nos van dejando y que tanto quisimos sin que lo supieran, pero de Machicha suelo decir a Mario el barbateño que me parecía un tipo serio y muy educado al que vi fabricar un penalty de película en el fondo sur con Juanjo cuando yo entraba una hora antes del partido para coger sitio en la valla de detrás de la portería con mi carnet de infantil pagado con lo que ganaba cosiendo zapatos. Esto mismo lo volveré a repetir antes de que acabe este 18 en lo de Juan José y Mario me hablará del Cádiz antes de Mágico: ” El de Balmanyá con Bonilla, Migueli, Larrauri, Baena, Villalba, Cenitagoya, Carvallo... y Machicha el goleador, que luego ¡mecasuén Dena!, se fue con ustedes allá al Burgos. La verdad es que le pillaba más cerca de su tierra.”
   
 Descanse en paz Ángel Iglesias Domínguez, Machicha.