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jueves, 21 de marzo de 2013

Callejeo

Leonardo Castellani

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Unos industriales de la memoria quieren aprovechar el Madrid 2020 para limpiar de “franquistas” (es decir, de gente de derechas) el callejero de Madrid.

    Castellani, el otro jesuita argentino, tiene dicho que eso de los nombres de las calles puede considerarse en filósofo o en humorista.

    En filósofo hay que decir, dice, que antes de la democracia el que bautizaba las calles era el pueblo, y sus nombres suponían aciertos absolutos. Con la democracia, las calles son rebautizadas, ya no por el pueblo, sino por sus representantes, que quitan a un santo para poner a Jean Jaurés, vulgarizado en Juan Juárez.
    
Algo aprende el pueblo de ese modo sobre Historia Universal.
    
Y en humorista cuenta el caso del chófer que lo citaba en la parada Lupe Vele. ¿Calle de Lupe Vélez, la estrella (hija de un generalón de la Revolución) mexicana? No. Calle de Lope de Vega, el poeta español.
    
Lo de nuestros logreros de la memoria y su plan olímpico para el callejero madrileño también es humorismo, pero del negro, pues la cosa ya no se queda en cambiar la placa de los muertos fachas de Paracuellos por la de Carrillo el filántropo, ocurrencia al alcance de cualquier seguidor de Hegel, que hizo del totalitarismo una expresión filial.

    Ahora se trata de eliminar (mandar a paseo) a unos cuantos franquistas anteriores a Franco (franquistas preventivos) y reemplazarlos con atlantes de nuestro “sport”: Nadal, Gasol, Torres, Ramos, Casillas y así.
    
En la lista de franquistas preventivos figuran Calvo Sotelo, asesinado por la escolta de Prieto el 13 de julio del 36; Maeztu, ensacado hacia Paracuellos en octubre del 36; Muñoz Seca, monárquico sin más, paseado a Paracuellos por leer el ABC; o el Cerro de los Ángeles, “afusilado” y volado a lo Buda de Bamiyán en agosto del 36, que pasaría a ser calle de la Ciudad del Fútbol de Villar.
    
Las revoluciones, en efecto, nunca son un heroísmo de los que llegan, sino una dejadez de los que se van.