lunes, 8 de agosto de 2016

Agnus Dei qui tollis pecata mundi

Nubarrones

 Jean Palette-Cazajus

«Porque explicar, en el fondo, equivale a querer disculpar». Enorme fue la que le cayó encima al Presidente del Gobierno francés, Manuel Valls, por pronunciar estas palabras, en París, el pasado 9 de enero, en el aniversario del asesinato de varios rehenes en un supermercado «kosher».

Se lo puso fácil a los muchos investigadores en Ciencias Humanas que le replicaron que ellos no pretendían «disculpar» a nadie, sino solamente «comprender» las cosas. Me imagino que no seré el único en considerar que, efectivamente, la faceta más valiosa de la cultura occidental es la que nos lleva a preferir la comprensión a las creencias, cualquiera que sea el sonajero con que pretenden divertirnos o el arma con que piensan intimidarnos.

Pero no es menos cierto que decir en francés «Je te comprends» o, en español, «Yo te comprendo», es también, entre nosotros, una manera de decir «Yo te disculpo». Creo que ocurre así en la mayoría de los idiomas europeos. No sé si ocurrirá lo mismo en árabe, en chino o en hindí. Pero no dudo en afirmar que pocas cosas como este turbador deslizamiento semántico ayudan tan bien a entender el teorema medular de la «Culpabilidad» occidental.

Es un teorema que lleva muchos siglos habitando entre nosotros.  Lo rastreamos, de manera larvada, en los más variopintos, Montaigne, Las Casas, Spinoza, Rousseau, Schopenhauer, Nietszche, Freud, Schmitt, por citar a unos pocos. Creo que no puede abstraerse de un longevo e infravalorado impacto, sobre nuestros psiquismos, de la noción cristiana de Pecado Original. Pero es esencial añadir que este teorema es incomprensible si no asumimos que la llamada cultura occidental fue la primera que trató de de someter sus actuaciones a una feroz autocrítica moral, la primera y única en asumir que la ética humana trascendía la identidad de la propia comunidad. Por eso, bien que polucionados por los inevitables egoísmos nacionales, los primeros debates éticos de altísimo vuelo se producen con la conquista española en América.

El teorema irrumpe realmente tras la segunda Guerra Mundial y al hilo del proceso de descolonización. A partir de los años setenta y acelerado por el carburante del tercermundismo militante generado en Palestina, Argelia, Cuba y otras procedencias, el proceso de «autofundación» de la culpabilidad occidental se va acelerando. Porque lo más significativo de aquel alumbramiento es que nosotros somos sus propios genitores. Aquellos años ven, al unísono, el principio de la emigración masiva desde las antiguas colonias hacia las antiguas metropolíes y la recuperación militante por los excolonizados del argumentario forjado, contra sí mismo, por el excolonizador.

El resultado ha sido desastroso. Los antiguos colonizados han encontrado una inesperada coartada para desistir de todo retorno autocrítico sobre la propia historia. Han renunciado a considerar toda posibilidad de carencias o de responsabilidades propias en sus actuales situaciones. ¿Para qué, si conocemos al culpable ? ¡No para de golpearse el pecho! De hecho el llamado Tercer Mundo y los sectores «progresistas» occidentales se pusieron tácitamente de acuerdo sobre un punto esencial. Las exigencias autocríticas y de ética universal elaboradas secularmente por los europeos debían seguir aplicándose con renovado rigor a su propia historia, mientras las culturas y religiones esencializadas como «víctimas»  iban a beneficiarse de una moratoria... indefinida.

De modo que buena parte de la literatura reunida bajo la adscripción de «Estudios Poscoloniales», se entiende la escrita por los excolonizados, es a menudo caracterizada por la fabulación, la autoindulgencia, el resentimiento cuando no la descarada pereza intelectual. Generación tras generación, los descendientes de colonizados exhiben su «genética» para legitimar su derecho migratorio hacia las antiguas naciones colonizadoras. «Yo también tengo derecho a Europa» le decía al reportero un asaltante a la valla de Melilla. Europa es la mítica burra del cuento de los hermanos Grimm. Caga monedas de oro, pero la tienen secuestrada y monopolizada los usurpadores europeos. Es decir que estos deben asumir una doble obligación, la de ofrecer ilimitado asilo y, al mismo tiempo, la de elaborar y proporcionar a sus beneficiarios las municiones intelectuales con que volar el asilo.  Ni el propio Nietszche hubiese sido capaz de idear tan retorcidos manantiales para el resentimiento.

Si nosotros somos los culpables esto significa que somos «la» causa de los problemas de los demás. Y así es como nos perciben en la actualidad. Pero la causalidad es general y habría que convenir entonces que en algún momento bien podría producirse una inversión de los papeles. Semejante «causalidad generalizada» no conviene, pues, ni a las «víctimas» ni a los «verdugos». No conviene a las «víctimas» porque relativizaría nuestra  «culpabilidad». Pero tampoco conviene a los «verdugos» porque nuestra actual «culpabilidad» es la muy paradójica forma revestida por lo que le queda de instinto de supervivencia a la ruinosa «superioridad» occidental.

Antes expresada mediante los habituales instrumentos de la potencia material y militar, la «superioridad» adopta hoy  las formas del «arrepentimiento» y el nihilismo autoinmune. Con tal de seguir siendo los protagonistas, nos significaremos por ser los únicos capaces de autodisolvernos, étnica y culturalmente, en la «Totalidad». No pretendo volver a una concepción orgánica de la sociedad, como en tiempos de Wundt y de Durkheim, pero la paradoja se entiende mejor si consideramos  nuestra actual atonía renunciante en términos de etiología patológica. El diagnóstico hablará de astenia colectiva e individual, histórica y sicológica. Dicho de otra manera, hemos renunciado a lo que Spinoza llamaba «conatus». Es decir la propensión que tiene toda entidad viva a «perseverar en su ser». Hemos decidido que el nuestro es espúreo y caduco. Arrogantes hasta en el suicidio, la plenitud del Ser pensamos que sólo la merece el «Otro». Persuadidos de que la historia ha terminado para nosotros, hemos abjurado de su principio motor, que es la inevitabilidad del conflicto.

Occidente es pues el principio y el fin de la fatal causalidad. Hablando como Aristóteles, somos la «causa eficiente» de todos los males. También somos su «causa final», para seguir con el vocabulario del Estagirita. Para quienes se perciben en nuestro espejo, corroídos por el rencor y el sentimiento de fracaso civilizacional, no habrá descanso hasta romper el espejo. Tal mezcla de dependencia económica, fracaso cultural y poderoso resentimiento es muy generalizada y particularmente intensa entre los terroristas islámicos.

El teorema de la culpabilidad occidental se tambalea algo frente a la irracionalidad y la brutalidad de las masacres recientes. No obstante sabemos que cualquiera que sea la magnitud de los crímenes y su inexorable repetición, seguirá teniendo sus valedores. Entre ellos el actual obispo de Roma, hace dos días. Para ilustrar la actual «violencia católica»  se sacó de la manga unos ejemplos estúpidos. De «absurdos» los calificó P. Karam, portavoz de los cristianos orientales refugiados en Francia. Los cristianos representaban, en 1948, el 19% de las poblaciones árabes. Hoy son el 6 %.

Al fin y al cabo intercambiables, los fanatismos religiosos e ideológicos, obedecen a unas mismas razones «endotélicas». Es decir que su finalidad no consiste tanto en el ideario que los caracteriza como en una función estabilizadora de nuestra interioridad. Reconocer la naturaleza del horror a que estamos confrontados supondría la conmoción  de tener que renunciar a la confortable tartufería, a la mullida idea de que nosotros somos los «malos». El ecosistema mental de la Sumisión culpable no está en condiciones de enfrentar semejante trauma. Antes muertos que lúcidos.

 Felix Vallotton
Rapto de Europa
 Maurizio Cattelan
La burra que cagaba oro

Rapto de Europa

Veragua y Rubens

Lunes, 8 de agosto


-En cambio, Hitler designó él mismo a su sucesor el 1 de septiembre de 1939, como si fuera la cosa más natural del mundo, y me temo que sólo muy pocas personas en Alemania reflexionaron desde una óptica estatal y constitucional sobre este exorbitante proceder.
Carl Schmitt

domingo, 7 de agosto de 2016

En la muerte de Gustavo Bueno

 (Foto Javier Barbancho El Mundo)

GUSTAVO BUENO
Hughes
Abc Cultural

Gustavo Bueno recibió a ABC Cultural en su residencia de Niembro (Asturias). Acaba de cumplir 91 años y en septimbre se estrena un documental sobre su vida y obra. Cuando habla, el filósofo suelta las dos manos, vueltas hacia sí, y las deja moverse, apremiantes, al mismo ritmo de su pensamiento. Es un gesto antiguo que no es el del orante ni el del orador y que imitan sus discípulos. Sin afectación, contra el confusionismo general, Bueno y su materialismo  constituyen la actualidad del realismo español.
La vuelta a la caverna

En los antípodas de Clint Eastwood

"Motivo: Artes Escénicas en la calle"

Domingo, 7 de agosto


-Aun siendo la cabeza infalible de la Iglesia católica, el Papa no nombra él mismo a su sucesor.
Carl Schmitt

"Adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla"

DOMINGO, 7 DE AGOSTO

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino. Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón. Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos. Comprended que si supiera el dueño de la casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?»
El Señor le respondió:

-¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.

Lucas 12,32-48

sábado, 6 de agosto de 2016

Clint Eastwood, “El Bueno”

Cementerio de Sad Hill

Francisco Javier Gómez Izquierdo

    No sabe uno si achacar a la casualidad o al lenguaje de las estrellas la exposición a la actualidad española de un señor de vuelta de todo y al que el periodismo español quiere difamar con su característica impunidad y cobardía como muy bien señala nuestro querido editor. Clint Eastwood manifiesta estar harto de lo políticamente correcto y es declaración que sin pensarlo lo mas mínimo me pone de su parte, si no lo estuviera ya desde hace cincuenta años. Los difamadores que desde su mezquindad quieren pasar por ilustrados llaman a este hombre Harry el Sucio, como si la Ilustración se basara en cambiar los motes al tun-tun.
    
Para mí, para los serranos de Burgos y para los andaluces que trabajan conmigo, Clint Eastwood toda la vida ha sido y será  “El Bueno”, e incluso jóvenes hay a los que les suena el teléfono con un sonido de instantánea asociación.

    En el Valle de Arlanza, a los pies de la peña Carazo en la Demanda, Clint Eastwood es “El Bueno” del mítico trío que pariera Sergio Leone y al que pusiera música Ennio Morricone. Clint Eastwood es Joe el Rubio, “El Bueno”; Eli Wallach, Tuco, “El Feo”; y Lee Van Cleef, Sentencia, “El Malo”. 

Es fama que en 1966, hace justo cincuenta años, el western se rodó en Almería y es cosa cierta en una pequeña parte, pues lo que ha hecho inmortal la película se rodó donde el conde Fernán González fundó Castilla. El campo sudista de concentración de Betterville se escenificó en la zona de Carazo; la batalla del puente de Lagstone entre Hortigüela y Covarrubias, después de represar el Arlanza y el inolvidable cementerio de Sad Hill del final de la película en el camino que va de Contreras a Silos.
    
Hago constar la casualidad de la puesta en escena veraniega de Clint Eastwood porque en Salas de los Infantes se ha creado una asociación alrededor de las bodas de oro del western en la que está nuestro pariente Abilio Abad Izquierdo, dedicado en cuerpo y alma a que sus “Sietes Infantes” salgan como merecen los 25 años de puesta en escena, pero al que una tele francesa le entretiene más de lo debido recorriendo escenarios de la película como protagonista principal.
   
Al gran Abilio, físico quijotesco y siempre en comunión con el inimitable Eastwood, le tiene adjudicada la asociación una tumba que no encontré el otro día, porque cuando me acerqué al lugar no sabía de su existencia. Abilio, que fue dominico antes de casar con mi prima Feli, es uno de los frailes que curan al “Bueno” y al “Malo” en el monasterio de San Pedro de Arlanza, por si no lo sabían, la auténtica “Cuna de Castilla”. (Perdonen en Almería si les chafo el mito del Cortijo del Fraile que con tanto orgullo se enseña).

     ¡Enhorabuena a Abilio, que tiene el honor de celebrar bodas de oro y plata a la vez en memoria de dos obras de arte de las de verdad! ¡De las que a todo el mundo gusta ver! ¡No como otros, que no saben qué decir para que les escuchen!
  
 El Bueno y las tumbas

Abilio, hace justo siete días, vigilando el ensayo de sus “Infantes de Lara”

Harry




Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    La prensa progre (“valga la redundancia”, diría aquí mi cronista) está como Hong Kong en fiestas contra Clint Eastwood, quien, ahíto de Obama, el Carter negro de Machín, votará a Trump.
    
Harry el sucio apoya a Donald Trump –da la noticia la TV del otro Sánchez, el que un día fue cartujo.
    
Dios mío, son los hijos de Dan Rather, el Ferreras de la CBS que tuvo que dejarlo después de colocar a la audiencia un informe sobre la mili de Bush escrito en Word cuando Word no se había inventado.

    Rather, “editor” y “anchorman” de telediarios en la CBS (¡qué cazadora-tres-tallas-menos lucía en la Guerra del Golfo!), era articulista de fondo en el “New York Times”, distribuidor oficial de la alfalfa socialdemócrata, y escribió:

    –Los telediarios son un instrumento de la democracia... una luz en el horizonte... un faro que existe para socorrer a los ciudadanos de una democracia...
    
Revel recogió en “El conocimiento inútil” algunos de los socorros democráticos de Rather en los 80. Con el producto nacional bruto progresando al 9,7 por ciento, Rather dedicaba su telediario a “la crisis de la agricultura en el Medio Oeste”... que comprometía la reelección en 1984 de Reagan, vencedor en cuarenta y nueve Estados sobre 50.

    –Al final, con el paro reducido a un 5 por ciento, pude ver a un Dan Rather resignado, en un telediario de septiembre de 1987, confesar lo que todo el mundo sabía: los Estados Unidos acababan de atravesar su más largo periodo de crecimiento en tiempos de paz desde el fin de la guerra de Secesión.
    
Rather ya no está, pero su luz ilumina nuestros telediarios. “Harry el sucio apoya a Donald Trump”. ¡Oh, no! ¡Eastwood diciendo Jehová!
    
Qué bonita es la venganza, tiene dicho José Alfredo Jiménez, cuando Dios nos la concede, mas no sé yo si Jehová tendrá a bien concedernos, siquiera por Monica Lewinsky, ese maravilloso mourinhato que sería Donald Trump toreando en la Casa Blanca a un oficio de papanatas podrido de ideología y silogismos.

Sábado, 6 de agosto


-No han ido [Bodin y Hobbes] al Estado por capricho, sino por desesperación, al ver que la intransigencia de los teólogos y sectarios atizaba siempre de nuevo la guerra civil.
Carl Schmitt

viernes, 5 de agosto de 2016

El prohibicionismo taurino se extiende



Hughes
Abc

La de anoche pudo ser la última corrida en Palma de Mallorca. El tripartito de allí, PSOE a la cabeza, ha lanzado un par de iniciativas políticas que podrían ser aprobadas en otoño. Una de ellas aspira a prohibir «todo espectáculo que cause sufrimiento a un animal». Esto, que interpretado literalmente suena prometedor, se aplicaría directamente a la fiesta taurina. Los «correbous» se salvarían.

Hay dos formas de acabar con la Fiesta. Dejarla a su propia inercia, y otra, más lenta, la de los antitaurinos que quieren fulminarla pero que le están dando el encanto de lo prohibido. Resulta más subversiva y contracultural que oír ulular a roqueros de 65 años en festivales municipales –y claramente espesos–.

En defensa de la Fiesta podríamos sacar al balear Miquel Barceló, pero sería contraproducente. Cuando los defensores empiezan con Boadella y Lorca, los ritos mediterráneos y Hemingway es cuando verdaderamente apetece la prohibición. Barceló se va a África porque en España ya sólo podría pintar a socialdemócratas en pantalones cortos llevando el carrito (¡pintar varices de la pantorrilla socialdemócrata! ¡Formas orgánicas varicosas!).

Clint Eastwood dijo ayer que EE.UU. está lleno de «nenazas y lameculos» (lo que diría aquí...). Falta añadir, seguro que lo hizo, a los hipócritas. El animalismo es la excusa para la prohibición, pero en realidad, lo sabemos todos, es que se trata de algo simbólico, característico y casi antropológicamente español (¿se puede acabar con la Nación dejando, respetando los Toros?). Imaginen este secarral en agosto, este calor, esta nada llana y extendida, este silencio solar... sin toros. Sin toros y sin fichajes. Cuando no haya Dios, ni toros ni procesiones... ¿Qué seremos? ¿Qué habrá? ¡Sólo Consenso!

A Palma viajaron los toros en barco. Qué lirismo infecto sería imaginar sus cuernos entre las olas, ese ir a morir en barca, su mugido estigio... ¡Detente, plumilla!

A la corrida de ayer no pudieron asistir los menores de 16 años, no fueran a traumatizarse sus tiernas psiques (¿y torear pokémons?). En eso ya colaboró el PP, como en lo de Tordesillas. El mal está extendido. Contra la previsible prohibición autonómica cabrá recurso ante el Tribunal Constitucional, adonde van a morir todos los astifinos legales. Aún estamos esperando resolución sobre la prohibición en Cataluña. Suenen los clarines leguleyos.

Lavoisier


 Lavoisier con cuello de guillotina



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Antoine-Laurent de Lavoisier fue un químico (“mira, como Rubalcaba”) que fundó la química moderna y con eso compró un cargo que le confería la nobleza, pero entonces vino le Revolución, y cuando quiso votar en el tercer estado fue expulsado del colegio electoral, pues había perdido, por noble, el derecho a votar con los plebeyos. Acabó en la guillotina con que Pablemos y Errejón quieren recorrer España, como los afiladores, en una “kangoo”.

    –Ha bastado un instante para cortarle la cabeza, pero Francia necesitará un siglo para que aparezca otra que se le pueda comparar –protestó Lagrange.
    
No otra cosa fue la Ilustración.

    Pensemos en Lavoisier, si queremos entender las tribulaciones del novato Snchz, copado por el aparato de propaganda del Estado en demanda… ¡de su abstención!

    Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo.

    Una abstención, una abstención, mi reino por una abstención.

    Es de justicia poética que los despachos oficiales del Estado de Partidos en Madrid (como en Barcelona) estén presididos por una cruz de Tàpies, el de la cara de indio comiendo bicarbonato.
    
Tuvo Tàpies –escribe Ullánel insólito aliento de transfigurar en espíritu, admirable y palpable, la letra del murmullo escurridizo: “Llevamos un tesoro en un vaso de barro”.
    
Uno, abstencionario de toda la vida, sabe que la abstención es el terror de la partidocracia, que vuelca toda su propaganda en llevar a la gente a votar. “Lo que sea, pero que vote”. Piperos de la politología (bobos solemnes, en lenguaje mariano) hay que tienen los santos redaños de pedir el voto obligatorio. Y ahora, por amarrar el tesoro del vaso de barro, el Estado de Partidos se rebaja hasta la humillación para mendigar de Snchz una triste abstención. Con un gobierno sin oposición, ¿qué van a pensar de la democracia los niños?

    Un paisano muy facha (e influyente) de Lavoisier, François Quesnay, lo dejó escrito:

    –En un gobierno, el sistema de los contrapesos es una idea funesta.

Viernes, 5 de agosto


-¿Quién eres? Tu quis es? Es ésta una pregunta abismal. Fui precipitado en ella, a finales de junio de 1945, cuando el famoso filósofo y pedagogo Eduard Spranger esperaba de mí la respuesta a un cuestionario.
Carl Schmitt

jueves, 4 de agosto de 2016

Los siete infantes de Lara

 Abilio Abad Izquierdo

Francisco Javier Gómez Izquierdo

      Dejo Castrillo de la Reina, que también lo es de la Demanda, con los vecinos preparando las bodas de plata de sus  “Sietes infantes de Lara” y vuelvo a las infernales jornadas de aquel sultanato en el que nació de una hermana de Almanzor y del noble y sin par Gonzalo Gustios el bastardo Mudarra, vengador legendario de la maldad de doña Lambra, señora de Barbadillo.
    
 25 años. 75 representaciones. 75 ovaciones de no sé cuántos miles de espectadores que repiten si pueden cada año por siete euros, dos horas ante el atrio de la Iglesia de San Esteban Protomártir, la fresca noche del fin de semana anterior a la Virgen de Agosto. Allí, ante la iglesia, todos los vecinos de Castrillo amontonan las virtudes que son propias de su pueblo para mover a admiración a los espectadores. Sobre todo a los que no han estado nunca y conocen el acontecimiento sólo por referencias.

      Abilio, el autor, director... y todo de “los infantes” sube, baja, va y viene del periódico a la radio y de la tele a Covarrubias y Silos a pegar carteles de la obra. Los carteles no se ponen para llamar a curiosos, sino para recordar el día y la hora. El lleno está asegurado y siempre hay que añadir alguna silla porque, aunque se agoten las entradas, no se puede desairar al que se presenta sin avisar.

   5, 6 y 7 de agosto en el atrio de la iglesia a las 22 horas.

   Tfno. de reserva de entradas y autobús desde Burgos.- 676  356  766

    
     ¡Cuánto siento no poder estar este fin de semana donde me llama la sangre!
  
    Una recomendación. Es conveniente llevar un jersey gordo o cazadora, porque en la Sierra suele refrescar al anochecer.
 
 Los infantes vivos

Las cabezas de los infantes

Viagra sin prescripción facultativa

Control en la Sierra de Cádiz el día de San Fermín
 F.J.G.I.

Felicidades a Ricardo Sánchez Montero


La vieira


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    En el chiringuito, y sin Gobierno, podemos hablar del Estado.

    Gobierno y Estado son dos cosas que en España todos los políticos (y sus votantes) confunden. De hecho, ahora mismo, para un español el Estado sería Rajoy, “la vieira de la Nación”, por emplear la metáfora con que Renan (“la concha de la Nación”) nombra la relación orgánica entre la sociedad y el Estado en el Antiguo Régimen, cuyo triunfo (que no su ruina) es la Revolución francesa.
  
El Estado era lo que estaba, pero el Estado ya no es lo que está, sino lo que está bien, es decir, el bienestar, una apetencia propia de los tiempos de igualdad, que es, a costa de la libertad, la ideología socialdemócrata.

    El Estado del bienestar (mezcla de la “Rerum Novarum” de León XIII y las leyes sociales de Mussolini) es el orgullo del europeo continental. El Estado (“inspectores y medallas”) alcanzaría su cumbre literaria con Lenin, Mussolini y Hitler, pero su cumbre política fue el “Te Deum” en Notre Dame por el asalto de la chusma a la Bastilla.

    –El derecho romano en todas partes ha tendido a degradar a la sociedad política, ya que fue principalmente la obra de un pueblo muy civilizado, pero muy servil –anota Tocqueville, que ya denuncia la grande mentira de que el espíritu de libertad naciera en la Francia del 89.

    Tres años en Inglaterra y el cantamañanas de Voltaire no se enteró de la libertad política, que siempre despreció. “Puesto que hay que servir, mejor hacerlo bajo un león de buena casa y que ha nacido mucho más fuerte que yo, que bajo doscientos ratones de mi especie”. Resumido por el Séneca: “Si hay que ser cochero, serlo de un marqués”.

    En el continente, la libertad sólo se concibe (cinismo russelliano) como “derecho de obedecer a la policía”.

    –Hay ingleses –asómbrase un emigrado– que se felicitan de haber sido robados, diciendo que por lo menos en su país no existe la gendarmería.
  
Los europeos son esos que llaman fascista a Trump porque pide que se costeen su libertad.

Jueves, 4 de agosto


-Los dos grandes fundadores del derecho público, Bodin y Hobbes, están en lucha encarnizada con los teólogos. Por esa lucha, ambos llegaron a ser los más eficaces fundadores de la crítica religiosa y bíblica. Sin embargo, ambos permancen fieles a la creencia de sus mayores y no sólo exteriormente.
Carl Schmitt

miércoles, 3 de agosto de 2016

Bloqueos


Caribe a la española

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Las terceras elecciones consecutivas harían de España el país que más vota y menos elige.
    
Al paro sólo le sienta bien un gobierno en funciones, pero tres elecciones sin gobierno serían tres gatillazos democráticos, aunque la peña, en vez de culpar al sistema, prefiere culpar a Snchz, que es, el hombre, un mal actor de sus emociones, mas es su papel y lo cumple.

    ¿De qué tendría la culpa Snchz?

    Del bloqueo.

    El bloqueo se popularizó en España con la plata del baloncesto en Los Ángeles del 84, donde Martín, Romay y De la Cruz fueron los “moáis” del bloqueo táctico de Díaz Miguel.
    
Pero en política el bloqueo por antonomasia fue el de América a los hermanos Castro, dos bandidos a los que Bill Clinton imaginaba en un chiste importando arena como gobernadores del Sahara, pero a los que Obama, que no ha visto “Más allá del Río Grande”, tiene por colegas con los que compartir un daiquirí en la cárcel de Cuba (todo lo que no es Guantánamo), levantando el meñique y un bloqueo paliado por el incumplimiento.

    Si Snchz bloquea a Rajoy (como es su obligación), vamos a las terceras elecciones, ¿y qué van a decir en Europa?

    Ese “qué van a decir en Europa” es la entrada en pánico, antesala del terror, del tertuliano de cuadra. La diferencia entre pánico y terror la explicaba un personaje del fútbol, Pablo Porta (el “Pablo, Pablito, Pablete” de García) con un chascarrillo sexual: “Pánico es fallar el segundo; terror, fallar dos veces el primero”. O sea, las terceras elecciones. Ante eso, nuestros “demócratas de toda la vida” reclaman un gobierno sin oposición, una cosa que no tuvo ni Franco, pues allí, al menos, nunca dejaron los juanistas de dar la lata. Lo que sea, con tal de no ir a unas terceras elecciones que dejarían al descubierto incluso para los tertulianos la trampa de un sistema proporcional muy de Weimar que se ha comido (en todos los sentidos) a la Nación, pasando el separatismo del diez por ciento del 76 al cincuenta por ciento del 16.

Miércoles, 3 de agosto

Valle de Esteban

-Según el juglar fronterizo de Medinaceli, para ganar el cielo en el combate no bastaba con morir peleando, era preciso ir a la batalla con los pecados perdonados por el representante del Altísimo.
Claudio Sánchez-Albornoz

martes, 2 de agosto de 2016

40 años de lo de Cecilia

 
Hoy se cumple 40 años del accidente que le costó la vida a Cecilia.

La foto es una captura del videoclip de la canción "Dama, dama", que se rodó en el Museo Cerralbo. En la repisa, el paquete de Celtas cortos; en la mano, las cerillas de la tauromaquia de Gregorio Corrochano ilustrada por Martínez de León. Caja número 29: la estocada.

J. R. M.

En la muerte de Pepe Menese


Con Paco Moreno Galván

Jean Palette-Cazajus

Primero fue Agujetas, luego Lebrijano. Anoche ha muerto Pepe Menese. Mueren las águilas, van quedando los gorriones. «En el flamenco se está perdiendo todo menos la poca verguenza», dijo hace años. ¿Qué podemos decir ahora?

Cante clásico, cante medido y cante con rajo. Cante tan modélico que se nos hacía normal. Menese era el Miguel Ángel del cante. Pronto comprenderemos lo que hemos perdido y de nada servirán los ojos para llorar. Una soleá de Menese tiene la majestuosidad de una fragata arribando a puerto con las velas desplegadas. Bellísima imagen. No es mía, claro.

El segundo apellido de Menese era Scott. «A mi madre Remedios» se llama uno de sus discos. Me intriga de dónde le vendría el apellido a la humilde mujer del humilde zapatero. Decía Antonio Burgos que Menese tenía segundo apellido de güisqui, «del güisqui que adoptaron los flamencos como bebida oficial de la dignificación del cante». Como depositario de la dignidad y de la pureza, fue el mejor heredero de Antonio Mairena. Sé que vivo en un tiempo en que urge añadir que no hay sarcasmo en mis palabras, sólo total admiración.

Una anécdota entrañable para contener la emoción. Me la contó mi amigo José Moreno, hijo de José María y sobrino de Paco Moreno Galván, el pintor de la Puebla de Cazalla que lo descubrió y escribió muchas de sus letras. Con motivo de una cena en Roma, siendo jovencísimo, le tocó estar sentado entre Rafael Alberti y José Menese. El joven e intimidado Menese se dirigió a Alberti. "Usted, Don Rafael ¿de alguna manera, es nuestro Papa?"

Sin duda quería hablar de un Papa "rojo". Pero cuando más rojo se ponía Menese era en su lidia apretada y angustiosa con el cante. Hoy le falló el corazón, pero toda su vida envidó con él en cada cante. Jondos, el Toreo y el Flamenco pueden ser mortales. La misma cornada mató a Víctor Barrio y a José Menese.

Los azares de la vida me llevaron a conocer personalmente a Agujetas y Lebrijano. Nunca me acerqué a Menese. Era un retaco napoleónico y se sabía la grandeza del cante. Pero con su muerte llegó el mensaje de que se va ultimando el derribo de la casa de mi juventud...

Retaco napoleónico

Caprichos


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

    Ahora que lo que se dice izquierda española vuelve a los toros, aunque sea para prohibirlos, José Tomás, “el torero republicano” de Galapagar, hace pasar a la prensa por el aro de un contrato de trabajo que Echenique no haría firmar a su asistente.

    –Las comunicaciones de las actuaciones del matador resultan prohibidas… y no podrán ser transmitidas por ningún medio.
    
El contrato es una burda imitación (no sólo gramatical) de los que Cerezo expende para sus películas, que no podrán ser exhibidas en ningún rincón de los sistemas solares conocidos o por conocer.
    
Las películas de Cerezo no son las de John Ford, pero tampoco las faenas de Tomás son el “seppuku” de Mishima, y la pena es que entre la selecta crítica ya no esté Curro Fetén, aquel genio que, para contar que en Barcelona Chamaco se anunciaba toda la semana y Puya sólo un día, tituló: “En la Feria de Chamaco, Curro Puya ha puesto una caseta”.
    
Fetén diría que el contrato de Tomás es la forma de garantizar que nadie que no haya pagado vea los cuernos, pues los que han pagado no lo van a contar, a no ser que quieran pasar por gilipollas.

    Yo, en cambio, lo veo como la publicidad de la “no publicidad” (véase el cine del “no cine” de Javier Aguirre, el marido de la Roy).
    
Contra el precepto evangélico de que al dar limosna no ha de saber tu mano izquierda lo que hace la derecha, Tomás publicita su caridad (las obras de caridad mantienen fresco tu nombre y tu personalidad, dice la gran Seka, que hace de camarera en la fiesta de San Vicente de Paul), pero blinda su arte, un capricho de “Tour Rider” tampoco más extravagante que el de Marilyn Manson, que pide una puta calva que pueda ver en el “backstage”, o el de Madonna, que se contenta con un acupunturista.

    Con estas pegas a la prensa, Tomás se pone a la altura (grande altura) de Mourinho y Donald Trump, sólo que estos lo hacen (muy bien) porque la tienen en contra, mientras que aquél siempre la ha tenido (aparte Joaquín Vidal) a favor.

Martes, 2 de agosto

Valle de Esteban

-Entonces, a votar. Liamschin, haga el favor de sentarse al piano. Usted puede dar su voto desde ahí cuando empiece la votación.
Dostoyevski

lunes, 1 de agosto de 2016

Corvina con ensalada de escarola


Lunes, 1 de agosto

Valle de Esteban
 
-El espíritu tiene su orgullo, su táctica, su libertad inalienable y, con perdón, incluso sus ángeles de la guarda, y todo esto no lo tiene solamente en el exilio, sino también en el interior, en las garras del Leviatán mismo.
Carl Schmitt