viernes, 29 de abril de 2022

Las Cruces de Córdoba

 






De las Tendillas, Plaza las Doblas, el Bailío,

 Plaza conde de Priego, San Francisco, el Alpargate

 

Francisco Javier Gómez Izquierdo


      "Ya viene mayo, mayo / ya viene el rumbo / Ya viene la alegría / de todo el mundo..." cantaba Joaquín Díaz pensando más en los mozos de las Sierras castellanas que en las guapas cordobesas, quizás porque a Córdoba no la había tratado como merece o no tenía el espíritu ni educado ni inclinado a la alegría.

Córdoba es Mayo, alborozo, fiesta, jaleo de pintureros, bulla bien organizada, explosión de guapeza, alegría. Es decir, vida; vida que ignora a conciencia las tristes explicaciones de las abundantes gentes perniciosas; vida que sabe que no hay que perder el tiempo en amargas zarandajas; vida que hay que aprovechar porque nos quedan cuatro días; vida que fluye por las plazas y rincones de siempre para disfrute de los que saben verla. "Y además no es cara".
     

Tras homenajear al vino de Montilla y Moriles en una gran feria la semana pasada, toca este fin de semana disfrutar en las Cruces y a tal fín se aplican las Hermandades, montando un lugar de encuentro multitudinario en procura de peculio con el que costear los gastos propios de cada una. Hay Cruces muy bulliciosas, tal que la de El Bailío, las Doblas o Santa Marina, familiares como la de la Merced, de barrio como la de Cañero... pero todas alegran y despreocupan a los cordobeses y visitantes que son legión, durante cuatro buenos días que casi todos merecen.


       -La que hay que ver sin falta es la de San Francisco. Siempre es finalista y ha ganado varios años el concurso.


      -Si. Luego vienen los patios, la señal de identidad cordobesa, y luego la feria... y después la caló.


     "Ya viene mayo mayo /mocitas mozas / ya viene mayo mayo / para vosotras"