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jueves, 24 de septiembre de 2020

Vanitatis


Miguelón

Ignacio Ruiz Quintano

Abc

En esta hoguera de las vanidades que es “la Coviz”, la ministra de Igualdad, Irene Montero, arde, cual Juana de Arco del ateísmo estético, en lucha por el “derecho a la belleza”, que, si es pura, es, dice Castiglioni, “solamente aquella que parece en los cuerpos y mueve aquel ardiente deseo que llamamos amor”.

La reflexión más original sobre la belleza desde Santayana, que no ha leído Montero, la hizo el otro día un tuitero que tampoco habrá leído Montero:

Brad Pitt cumplirá 57 años en diciembre. El Tato Abadía, exfutbolista, tiene 58. Lo digo para que sepáis cómo estará más o menos Brad Pitt dentro de un año y pico.

En la utopía igualitarista la belleza es un derecho, y eso significa que, o todos bellos, como Brad Pitt, o todos feos, como aquel Tato Abadía o como ese Franco Pardo que es como el Miguelón de Arsuaga en Atapuerca, aunque procede de Puebla del Brollón: soñaría con poner un bar de oreja a la plancha en la capital y se encontró con la dirección del socialismo madrileño que quiere hacer de Madrid… ¡una nación!, si logra sortear los requisitos exigidos en el Libro de las Nacionalidades por Stalin, que iba, el hombre, de experto en el asunto. En resumen, que todos Franco, cuyo rostro, como se decía del de Dios, nadie puede verlo y vivir.

Los derechos, dice Ihering, son intereses jurídicamente protegidos, y no será fácil convencer a todo el mundo del “derecho a la belleza”, pero el derecho, dice el mismo Ihering, no es una idea de lógica, sino de fuerza, y tendrán que emplearla, porque no veo yo a Trump, líder del mundo libre, aceptando de Macron, líder del mundo del 68, un juego tan sesentayochista como el intercambio de parejas.

Con el arte igualitario de Malevich (Malevich, Kandinsky y Klee mataron el arte en los salones pijos) el artista vuelve a ser artesano (algo al alcance de todo el mundo), y con el igualitarismo estético de Montero la suerte de la fea vuelve a desearla la bella. Paris adoraba a Helena, pero prefería a otras mujeres.